El triunfo de Abdul El-Sayed en Michigan, conocido este miércoles, se suma a otras victorias recientes del ala progresista del Partido Demócrata en las primarias para las elecciones del 3 de noviembre. El dirigente, un médico de 41 años, compitió el martes con Haley Stevens, una congresista moderada, por la candidatura al Senado por su estado en los comicios de mitad de mandato.
“Como dijo Muhammad Ali, hemos sacudido al mundo”, celebró El-Sayed este miércoles, después de que las proyecciones de varios medios estadounidenses anunciaran su triunfo, informó la CNN.
El dirigente destacó que en estas primarias votaron 1,5 millones de personas, 500.000 más que en las anteriores, y leyó ese aumento en la participación como una señal de que “las voces de los ciudadanos fueron escuchadas”.
Se trataba, además, de una elección difícil, que terminó con resultados muy parejos. Cuando se habían escrutado 99% de los más de 1,5 millones de votos emitidos, El-Sayed –que contaba con el apoyo de dirigentes como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez– superaba a su rival por solo 15.000 votos.
Aunque en Estados Unidos cada estado es representado por dos senadores, sin importar cuántas personas vivan en ese territorio, Michigan tiene un peso simbólico y electoral fuerte con sus más de diez millones de habitantes. Se ha convertido en uno de los llamados swing states o estados bisagra, que no tienen una preferencia estable por ninguno de los dos grandes partidos, razón por la que tanto demócratas como republicanos enfocan en esos territorios sus esfuerzos en cada elección.
También es un estado del medio oeste, de la zona conocida como el “cinturón del óxido”, que tenía una fuerte tradición en la actividad industrial y en las últimas décadas vivió la decadencia económica causada por el cierre de fábricas. Muchos votantes decepcionados vieron en su momento una esperanza en Donald Trump.
El actual presidente ganó en Michigan en las elecciones de 2016 y en las de 2024, pero tanto el Partido Republicano como el Demócrata podrían ganar en las elecciones de medio término de noviembre, en las que se renuevan las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 de las 100 del Senado.
En esa votación, El-Sayed deberá competir con el candidato republicano, Mike Rogers, un excongresista que tiene el respaldo de Trump y que en 2024 fue derrotado por la actual senadora demócrata Elissa Slotkin.
Al conocer los resultados de las primarias demócratas, el presidente estadounidense dijo en su red Truth Social que el triunfo de un “perdedor comunista que odia a los judíos” en las primarias opositoras es “una noticia fantástica para los republicanos”.
Las acusaciones de Trump apuntan a que El-Sayed ha repudiado la ofensiva de Israel en Gaza. Sin embargo, el candidato aclaró que sus cuestionamientos no se extienden a la comunidad judía. “Quiero que sepan que mi compromiso con su seguridad, mi compromiso con la seguridad de la comunidad judía es el mismo que tengo con la seguridad de mis propias hijas”, dijo en la campaña, durante la cual su rival, Stevens, fue acusada de islamofobia.
El portal periodístico Politico afirmó que el resultado de estas primarias fue una derrota para el lobby proisraelí y para el establishment demócrata, que apostaban fuertemente por Stevens.
El-Sayed destacó el logro que significa ganar unas elecciones con el aparato del partido al servicio de su rival, aunque lo haya logrado con una ventaja escasa. “Gastaron una cantidad de dinero sin precedentes para derrotarnos”, dijo este miércoles El-Sayed, según citó el periódico The Guardian. “Pero resulta que los anuncios son la parte del programa de televisión que la mayoría de la gente no quiere ver”, bromeó.
El dirigente también es consciente de la necesidad de superar la división que existe en el Partido Demócrata entre conservadores y progresistas, y en la unión que deben tener para lograr un triunfo en noviembre.
“A todos nuestros simpatizantes aquí presentes y a quienes nos ven por televisión: mañana empezamos a tender puentes”, dijo ante sus seguidores en la madrugada de este miércoles. Más tarde, cuando se confirmó su victoria, afirmó: “Sean las que sean, las diferencias que hayamos podido tener durante las primarias palidecen en comparación con lo que nos une”.
En Michigan, además, los votantes demócratas eligieron en primarias a dos candidatos del ala izquierda del partido para competir por bancas de la Cámara de Representantes: William Lawrence y el activista por la acción contra el cambio climático Donavan McKinney, los dos apoyados por Bernie Sanders.
