El arquitecto Mario Baez es integrante de la Dirección General de Arquitectura de la Universidad de la República y uno de los responsables del proyecto del nuevo edificio universitario que se está construyendo en Paysandú. En entrevista con la diaria brindó detalles de la marcha de la obra.

Baez explicó las etapas del proyecto, los plazos previstos y la concepción del espacio. Aquí el resumen de la entrevista.

-¿Cuál es tu rol en esta obra?

Soy uno de los co-projectistas de la nueva sede, con un equipo grande integrado por Alfredo Peláez, Fernanda Goyos, Horacio Flora —director de la DGA— y un grupo de ayudantes y asesores. Nosotros desarrollamos el proyecto junto al Plan de Obras (POM-LP), que gestiona la ejecución.

-¿En qué etapa se encuentra el nuevo edificio?

El proyecto consta de cuatro partes. Por ahora se decidió dividirlo y licitarlo por separado. Primero se licitó el edificio nuevo sobre calle Zorrilla, adjudicado a la empresa CEI. Luego, el de calle Herrera, que implica la refuncionalización de galpones para laboratorios, adjudicado a la empresa Stiller. Ambas obras ya están en ejecución y tienen previsión de finalización para mayo de 2027.

-¿Habrá más etapas?

Sí, están los galpones sobre calle Solís, cuyo proyecto ya fue aprobado, aunque aún no sabemos si se licitará o se ampliará el contrato a las empresas actuales. También habrá intervenciones menores sobre calle Río Negro para servicios generales. Y algo muy importante como lo es la creación del “jardín universitario”, un espacio central abierto que articulará todos los edificios.

-¿Cuál sería la fecha final de la obra?

Las etapas principales apuntan a mayo de 2027. Las restantes buscamos que se completen en el mismo plazo. Considerando posibles contratiempos, podemos decir que la inauguración sería durante 2027, segundo semestre.

-¿Cuántos metros cuadrados tendrá el complejo?

El edificio nuevo tendrá 4.000 metros cuadrados contando con: áreas administrativas, cogobierno, investigación y un piso completo de simulación médica. Luego hay 2.000 metros en calle Solís que incluye biblioteca, aulas y espacios polivalentes; y otros 2.000 en calle Herrera destinados a laboratorios. En total estaremos cerca de los 10.000 metros cuadrados, más los espacios públicos abiertos.

-¿Qué capacidad tendrá la nueva sede? Se puede estimar.

Es difícil estimarlo. Habrá funciones existentes y otras nuevas, como el área de simulación médica que es innovadora y no existe en la región. La enseñanza en salud está yendo hacia ese modelo.

-Desde lo arquitectónico, ¿Cómo se puede calificar el futuro edificio?

El edificio sobre Zorrilla es de arquitectura contemporánea, con estructura metálica y un enfoque muy verde. Tendrá vegetación incorporada y circulaciones abiertas con vistas al río. En los demás edificios se trata de refuncionalizaciones, con una idea de reutilizar estructuras existentes por razones económicas, que sean sustentables y también de memoria urbana.

-En la construcción del edificio, ¿se prioriza mano de obra local?

Existen exigencias para que haya participación de mano de obra local, aunque la cantidad de trabajadores varía según la etapa.

-¿Ha habido dificultades recientemente?

Hubo demoras por la importación de la estructura metálica, proveniente de China, lo que ralentizó el ritmo de las obras. Ahora la obra vuelve a avanzar con normalidad.