El presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, se refirió a la victoria electoral de Lula da Silva en Brasil y su impacto para Uruguay y Latinoamérica. En diálogo con Panorama informativo de la diaria Radio, consideró que se trata de un efecto de “largo alcance” que marca “un antes y un después” en la región, y dijo que Uruguay debe “aprovechar” el nuevo escenario para “motorizar” algunos derechos y transformaciones.
Abdala señaló que lo que estaba en juego en la elección brasileña era la definición o no de una tendencia en la que América Latina quedaba “teñida de neofascismo” o una alternativa que “permite una perspectiva democrática” y “avanza en una serie de reformas de políticas públicas para la gente”. En ese sentido, el dirigente sindical afirmó que se trata de un freno al avance de la derecha en la región, y apuntó: “Es claro que el continente se mueve en conjunto, en las buenas y en las malas”.
Con relación a las advertencias por parte de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) en cuanto a injerencias a través de las plataformas digitales por parte del gobierno estadounidense en el proceso electoral brasileño, dijo que “los poderes fácticos y las formas de injerencia” jugaron durante “todo el proceso” y que, por lo tanto, “es un acto heroico” el de la población brasileña, que logró “definir un rumbo” a pesar de ello.
En ese sentido, Abdala expresó que la injerencia estadounidense no pudo triunfar en Brasil porque gran parte de esa “dinámica inhumana” e “imperial” del gobierno de Donald Trump habla de una “debilidad relativa” y no de una “fortaleza”. A su vez, señaló que impulsar proyectos que “lleguen al corazón de los pueblos” no se consigue desde un “directorio o gabinete”, sino a través de una campaña que “promueva una acción participativa”, y eso fue lo que sucedió durante la segunda vuelta con Lula, valoró.
Por otra parte, también destacó que la campaña electoral de Lula recogió reclamos relevantes, entre los que mencionó “la importancia de la inversión” para el acceso universal a la educación, “la generalización de la educación universitaria”, “la perspectiva de género” y “la reducción de la semana laboral” de forma “absolutamente” clara.
“Viento bueno” para Uruguay
Sobre las consecuencias que tiene la victoria electoral de Lula para Uruguay, dijo que se trata de un buen momento para reflexionar en cómo “motorizar” algunos derechos y que, además, es “un viento bueno” para Uruguay, por lo que “el tema es aprovecharlo”.
Abdala se refirió, asimismo, a la necesidad de pensar en “otras formas” de financiación de la seguridad social y en “la reducción de la semana laboral sin reducción del salario” de cara a la segunda etapa de la administración del actual gobierno. En ese sentido, el dirigente señaló que “lo que queremos es una vida mejor” y que “lo que genera sueños y esperanzas” es que no haya “tanta distancia” entre “el proyecto y la aplicación de las políticas públicas”. Desde su rol como dirigente sindical y su cercanía con la historia política del mandatario brasileño, dijo que “es un orgullo” y una “enorme alegría” en la medida en que “es terrible apoyo que un hijo de la clase obrera sea presidente por cuarta vez”.
Consultado por el vínculo de la central sindical con el ministro de Trabajo, Juan Castillo –excoordinador del PIT-CNT–, afirmó que se tiene un “vínculo muy bueno” desde el punto de vista del “intercambio y la gestión”, y apuntó: “Juan está haciendo un excelente trabajo y cumple una función adecuada desde el punto de vista de la mediación entre las partes”.
La causal de retiro anticipada: una tasa de reemplazo “excesivamente reducida”
Por su parte, sobre el proyecto de la causal de retiro anticipada que posibilita solicitar el retiro jubilatorio a los 60 años, Abdala indicó que “reconquistar” el derecho para jubilarse a los 60 años es un reclamo que fue desarrollado por el movimiento sindical y que quisiera que se aprobara, pero “sin renunciar a ir mejorando los niveles de lo que se paga”, en tanto señaló que la tasa de reemplazo que se establece es quizás “excesivamente reducida”, máxime teniendo en cuenta que en nuestro país “hay jubilaciones que son de hambre”.
En línea con lo anterior, Abdala planteó que hay cuestiones que “todavía pueden mejorar” vinculadas a “un subsidio especial prejubilatorio, a la tasa de reemplazo y al derecho a seguir trabajando” aun amparándose en la nueva causal propuesta. Consultado sobre las declaraciones del titular de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, sobre la incompatibilidad de seguir trabajando luego de solicitar la causal de retiro anticipada, el dirigente sindical dijo que “controvertiría” con ese concepto, y puso como ejemplo que hay rubros laborales sometidos a “superexplotación”, por lo que, si una persona apela a la causal por no poder trabajar más debido a la afectación física, debería poder tener una actividad laboral “en otro plano”.
Finalmente, apuntó que el problema no es la cuestión de si “hay derecho o no a trabajar”, sino que se trata de una cuestión de “la suficiencia de las prestaciones”.
