Un poco después de las 19.00 de este sábado, el papa León XIV arribó al estadio Centenario para encabezar una vigilia de oración ante alrededor de 60.000 personas, que colmaron tres de las cuatro tribunas y una parte de la cancha.
La ceremonia fue el último evento público del líder de la iglesia Católica en Montevideo. El domingo, el papa viajará a Florida para celebrar una misa, y posteriormente se dirigirá al Aeropuerto Internacional de Carrasco para abordar un vuelo hacia Argentina, continuando con su gira regional, que también incluye una parada en Perú, país donde residió durante varios años.
Foto: Inés Guimaraens
Luego de dar una vuelta por los márgenes del campo deportivo, mientras saludaba al público presente, el papa tomó su lugar en el escenario, construido de espaldas a la tribuna América. Durante la ceremonia de bienvenida, el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, destacó la elección del Centenario para realizar la vigilia de oración, “un lugar de identidad, donde el país se reconoce como pueblo”. Y afirmó que “tener al papa entre nosotros es un golazo”.
A su turno, luego de escuchar testimonios y recibir preguntas, intercaladas con actuaciones artísticas, León XIV agradeció la posibilidad de participar en el evento, así como la “sinceridad” de cada testimonio. “Se que detrás de lo que puede verse en una visita breve hay años enteros de fidelidad”, expresó.
Foto: Inés Guimaraens
En su discurso, el papa se refirió al “avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida”, y advirtió sobre el crecimiento de “quienes atraviesan buena parte de su vida sin una relación habitual con la Iglesia ni con la práctica religiosa”. “No identifiquemos pequeñez con insignificancia”, manifestó, y criticó el confinamiento “al ámbito privado” de la religión, “como si nada tuviera que apuntar a la vida en común”.
“La sociedad puede encontrar en otras instituciones muchas cosas muy valiosas, pero ninguna puede sustituir el anuncio de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, el odio, la violencia, la guerra y el pecado”, afirmó.
Foto: Inés Guimaraens
Horas antes, el papa visitó Casavalle, donde también escuchó testimonios de vecinos del barrio, y la sede de la Universidad Católica del Uruguay.
