Afirmó que las empresas petroleras estadounidenses “arreglarán la infraestructura que está muy dañada” y “comenzarán a ganar dinero para el país”, y lanzó advertencias a la región.
El ministro de Defensa venezolano condenó la “criminal agresión militar” y afirmó que las Fuerzas Armadas venezolanas desplegarán todos sus medios para defender el territorio del país y a su población.
Los trabajadores de la petrolera estatal se manifestaron en contra de su venta, advirtieron sobre posibles despidos y pusieron en duda que un privado garantice el abastecimiento de combustible en zonas de difícil acceso.
El mandatario defendió la medida como una herramienta de reactivación de la economía, mientras analistas advierten que puede agudizar problemas fiscales y generar una suba de precios