Este martes representantes de sociedades de fomento rural (SFR) y de organizaciones de chacareros de Canelones presentaron en la Torre Ejecutiva la novena edición de la Fiesta de la Chacra, que se desarrollará el sábado 31 de octubre y el domingo 1° de noviembre en el predio del Centro Educativo Rural de San Jacinto, ubicado en la ruta 7, kilómetro 56,700.
En el edificio de la plaza Independencia, y con la presencia del presidente Yamandú Orsi, del intendente de Canelones, Francisco Legnani, y de jerarcas de la comuna canaria, cientos de chacareros replicaron uno de los principales atractivos de la fiesta, que es la oferta gastronómica tradicional, con picadas de pan casero, quesos, embutidos y otros productos elaborados desde antaño en las chacras de Uruguay.
Para Orsi, que impulsó la iniciativa de la primera edición cuando era intendente canario, la fiesta “tiene mucho que ver” con su pasado, con su “origen rural en el departamento de Canelones, que es una ruralidad distinta a la que de repente estamos más acostumbrados, pero que con el correr del tiempo no solo conservó muchas de las tradiciones hasta el punto en que se vive de forma muy parecida, sino que también fue incorporando cosas nuevas”.
Lanzamineto de la Fiesta de la Chacra, en Torre Ejecutiva.
Foto: Alessandro Maradei
“La gurisada, la gente nueva que ha venido, le ha incorporado las novedades del mundo actual, pero está el productor del área metropolitana, de la zona de Canelones, de San José, que sigue produciendo en algunos casos como hace mucho tiempo. Hay un país que sigue existiendo y latiendo y que desde hace nueve años festeja el encuentro con las raíces”, agregó el mandatario.
Por su parte, Federico López, director de Patrimonio de la Intendencia de Canelones, destacó que Orsi “es fundador de la fiesta” porque “viene de la ruralidad de la chacra”, lo que “es un orgullo, es una emoción profunda y es una esperanza también muy grande de que la chacra no se nos muera, la tradición siga y también se celebre esta cultura”.
López invitó a asistir a la fiesta y a “disfrutar”, y pidió: “Lleven silla plegable, lleven el plato como se hacía antes”.
El predio donde se hace la fiesta funciona como un museo a cielo abierto de la chacra, que muestra construcciones de época como una escuela rural, una capilla, un rancho, un galpón, herramientas de trabajo, vehículos y hornos. A su vez, las SFR se instalan en ranchos y, además de aportar a la muestra histórica, preparan comidas tradicionales que los visitantes pueden consumir, y presentan vinos, conservas, embutidos, panes caseros, etcétera.
La fiesta se complementa con una grilla artística que aterriza en dos escenarios, y una feria de emprendedores.
