Uruguay tiene obras de infraestructura en distintos frentes: abastecimiento de agua potable, saneamiento, carreteras, transmisión eléctrica y recuperación ferroviaria. A esa cartera se suman proyectos privados de logística, centros comerciales y centros de datos, además de inversiones en salud y servicios públicos. Las iniciativas se encuentran en distintas etapas: algunas están en ejecución, otras tienen contratos adjudicados y varias siguen en licitación o planificación.
En diálogo con la diaria, Alejandro Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), señaló que la actividad comenzó a mostrar un leve crecimiento en los dos últimos trimestres, luego de más de dos años de retroceso. Ruibal indicó que muchas obras duran entre un año y medio y dos, por lo que la continuidad de la actividad depende de que nuevos proyectos comiencen a medida que otros llegan a su fin. Según sus estimaciones, la inversión privada representa el 70% de la actividad del sector y la pública, el 30%.
OSE: agua potable y saneamiento
La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) prevé aumentar su inversión anual promedio de unos 70 millones a 184 millones de dólares en el período 2026-2030, a precios constantes de 2025. Entre las principales iniciativas están la nueva planta potabilizadora de Aguas Corrientes, la séptima línea de bombeo, la represa de Casupá y la universalización del saneamiento en localidades del interior.
En Aguas Corrientes, Canelones, se construye una nueva planta que permitirá producir 200.000 metros cúbicos diarios adicionales de agua potable. La inversión se ubica en torno a los 212 millones de dólares y está a cargo del consorcio Infraestructura Agua Metropolitana, integrado por Saceem, Berkes y Ciemsa. El proyecto incluye el tratamiento de agua, la gestión de lodos, una subestación eléctrica y las interconexiones necesarias para abastecer al sistema metropolitano. El plazo previsto comprende 24 meses de obra y seis meses de puesta en marcha. En el pico de actividad se estima que trabajarán hasta 450 personas. OSE colocó la piedra fundamental el 30 de setiembre.
La obra se complementa con la séptima línea de bombeo, de 51,6 kilómetros, que conducirá el agua desde Aguas Corrientes hasta la red en la zona de la ruta 8 y Pando. El inicio está previsto para fines de 2026 y el plazo estimado es de entre 24 y 30 meses. El proyecto incluye instalaciones de bombeo y trabajos en el recalque de Unión.
Otra inversión prevista es la represa de Casupá, en Florida, para ampliar las reservas de agua dulce. El proyecto cuenta con financiación del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por 130 millones de dólares. OSE prevé iniciar las obras en el primer trimestre de 2027, con un plazo de ejecución de 30 meses y una estimación de unos 700 empleos directos e indirectos. La obra se tramita por separado de la renegociación del proyecto Neptuno.
En la Costa de Oro, OSE y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizan una solución para el abastecimiento de agua potable, con una inversión estimada en unos 45 millones de dólares. Al cierre de esta edición no se habían anunciado un cronograma de obras, una empresa contratista ni una estimación de empleo.
Saneamiento: obras en varios departamentos
El programa de universalización del saneamiento fue adjudicado al Consorcio Saneamiento del Uruguay, integrado por Saceem, Ciemsa, Teyma y Fast. El contrato asciende a 478 millones de dólares, IVA incluido, y abarca intervenciones en distintas localidades. Los porcentajes de avance que siguen corresponden a la instalación de tuberías en las áreas relevadas por OSE, según información proporcionada por el organismo al 2 de octubre.
En Canelones, las obras registraban avances dispares: Progreso alcanzaba el 90,8%, Las Piedras Sur el 67,7% y Las Piedras Norte el 20,9%. OSE anunció además una inversión de 13 millones de dólares para 18 de Mayo y Progreso. El programa incluye trabajos en Pando, Barros Blancos, Santa Rosa, Sauce, Tala y Toledo-Suárez.
En Atlántida, la Intendencia de Canelones prevé invertir unos 40 millones de dólares mediante un fideicomiso. El proyecto comprende casi 17 kilómetros de redes de saneamiento, estaciones de bombeo, una planta de tratamiento y obras de abastecimiento de agua potable. El comienzo está previsto para 2027 y el plazo de ejecución es de 30 meses.
Colonia concentra inversiones por unos 94 millones de dólares. Los montos previstos se distribuyen entre Nueva Helvecia, con 25 millones de dólares y la inclusión de una planta regional; Colonia Valdense, 7 millones de dólares; Colonia del Sacramento, 7 millones de dólares; Juan Lacaze, 15 millones de dólares; Nueva Palmira, 18 millones de dólares; y Tarariras, 22 millones de dólares. Rosario también se incorporará al esquema de tratamiento regional. En cuanto al tendido de tuberías, Colonia del Sacramento registraba un avance del 27,2%, Nueva Helvecia del 3,8% y Colonia Valdense del 3,9%.
En Maldonado, tres licitaciones de saneamiento suman 14,2 millones de dólares. La primera fue adjudicada a Espina por más de 10 millones de dólares, e incluye unos 40 kilómetros de redes y 1.250 conexiones. El plazo efectivo de obra es de 18 meses, con una pausa durante el verano. A eso se agrega la planta de tratamiento de San Carlos, con una inversión cercana a los 17 millones de dólares, y más de 5 millones de dólares en mejoras del abastecimiento de agua potable. En Aiguá, las obras de redes, bombeo y tratamiento implican 4,5 millones de dólares; la instalación de tuberías llegaba al 95,6%.
En Florida, la intervención en 25 de Mayo acumulaba 4.547 metros de tuberías instaladas. Las estaciones de bombeo estaban en estudio y la planta, en etapa de diseño. En Casupá se prevén 6,5 kilómetros de colectores y 320 conexiones. En Minas, Lavalleja, se habían instalado 5.440 metros de los 35.950 previstos, un avance del 15,1%.
En Río Negro, el saneamiento de Young alcanzaba el 87,5%. En Fray Bentos se proyectan mejoras en la planta y un nuevo emisario. En Rocha, el avance de las tuberías llegaba al 98,6% en la capital departamental y al 43,3% en Lascano. En San José, Ecilda Paullier tenía instalados 2.912 de los 2.913 metros relevados, aunque restaban ajustes en otros sectores. San José de Mayo registraba un avance del 79,7%. En Libertad se proyecta una nueva planta de tratamiento terciario que sustituirá las lagunas actuales.
En Salto, OSE prevé invertir 1,9 millones de dólares en dos pozos de bombeo y conducciones en Saladero y Altar del Papa, con un plazo de 12 meses. En Soriano, el proyecto de Mercedes, por 40 millones de dólares, incluye redes, bombeo, una reconfiguración del sistema y una nueva planta de tratamiento. En Paysandú, las obras de Quebracho y Guichón demandan unos 19 millones de dólares para redes, plantas y trabajos complementarios, con ejecución prevista para 2027. En Rivera se destinarán 6,5 millones de dólares a ampliar el saneamiento y la planta de tratamiento, con unas 2.200 conexiones nuevas. En Tacuarembó, la inversión prevista es de 10 millones de dólares para redes, bombeo y mejoras del sistema, con alrededor de 1.450 conexiones y una estimación de entre 60 y 70 puestos de trabajo.
En Flores, el proyecto de Trinidad supone 3,2 millones de dólares para el saneamiento del suroeste y el rediseño de Pancho López, además de unos 2 millones de dólares para mejorar dos plantas de tratamiento. En Durazno, se prevén cerca de 2 millones de dólares para redes en Moroni y La Lanera, 195 conexiones y una estación de bombeo.
Rutas y accesos metropolitanos
El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) proyecta unos 2.100 millones de dólares en infraestructura vial durante el período de gobierno. En mayo de 2026, el ministerio informó que tenía más de 70 contratos en ejecución. Uno de los principales proyectos es la doble vía de la ruta 9 entre Pan de Azúcar y Rocha, de unos 104 kilómetros, con una inversión aproximada de 242 millones de dólares más impuestos. La obra está a cargo de Vial del Este, integrado por Traxpalco, Colier y Hernández y González. El contrato prevé dos años de construcción y diez años de mantenimiento. Se estima que trabajarán unos 550 empleados directos.
En los accesos al este de Montevideo, la primera etapa demanda unos 74 millones de dólares e incluye mantenimiento, con un plazo de 26 meses. Los trabajos están a cargo del grupo Perimetral Este, integrado por Grinor, Molinsur y Serviam. El proyecto abarca la conexión de las rutas 101 y 102, la rotonda de Calcagno, un viaducto en la conexión de la avenida de las Américas con la ruta 101, otro en Racine, calles de servicio y un pasaje peatonal junto al parque Roosevelt.
Obras en el empalme de las rutas 101 y 102.
Foto: Alessandro Maradei
Ferrocarril: rehabilitación y recuperación de conexiones
En el sistema ferroviario continúan las intervenciones en el tramo Paso de los Toros-Rivera, de unos 293 kilómetros, y en la Línea Litoral entre Queguay y Tres Árboles, de aproximadamente 176 kilómetros. En Paso de los Toros, el puente ferroviario sobre el río Negro será rehabilitado para recuperar la conexión ferroviaria hacia Rivera. La obra comprende trabajos sobre una estructura de unos 750 metros, y el recambio de 1.300 durmientes y sus correspondientes rieles. Según informó Presidencia, la intervención demandará una inversión cercana a los 1,8 millones de dólares, un plazo de ejecución de diez meses y la participación de unos 120 trabajadores.
UTE: el Anillo Norte y la línea hacia Pando
UTE culminó en setiembre el Anillo Norte, una obra de transmisión eléctrica de 500 kilovoltios que conecta Tacuarembó, Chamberlain y Melo. La inversión fue de unos 300 millones de dólares y la ejecución estuvo a cargo de Cemec. En diálogo con la diaria, el vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor, explicó que la infraestructura aporta respaldo al suministro hasta Melo y fortalece la robustez de la red. También permite mejorar el tránsito de energía entre Salto Grande y la conversora de Río Branco. El proyecto forma parte de las obras necesarias para acompañar la expansión del sistema eléctrico y dar mayor flexibilidad al transporte de energía.
El siguiente corredor previsto conectará Chamberlain, Cardal y Pando, a lo largo de unos 263 kilómetros. La inversión superaría los 300 millones de dólares y el llamado se encuentra en proceso de licitación, con apertura de ofertas prevista para el 25 de enero de 2027. Por tanto, todavía no hay una empresa contratista ni un cronograma definitivo de ejecución.
Bentancor señaló que las empresas uruguayas tienen capacidad para participar en este tipo de obras, en ocasiones mediante consorcios con firmas extranjeras. UTE exige componentes y mano de obra nacionales en sus proyectos. La demanda de personal varía según la etapa: crece al comienzo y al cierre, mientras que en el tramo central suele mantenerse más estable. Entre los perfiles requeridos se encuentran técnicos, soldadores, operadores de maquinaria, trabajadores especializados e ingenieros. No se difundió una cifra específica de puestos de trabajo para el Anillo Norte ni para el futuro corredor Chamberlain-Cardal-Pando. A su vez, UTE prevé destinar más de 1.000 millones de dólares a ampliar la generación eléctrica durante el quinquenio. Ese monto corresponde a un plan distinto de las inversiones en transmisión.
Hospitales, cárceles y recuperación urbana
En Atlántida, ASSE licitó la construcción del Hospital de la Costa, con una inversión estimada de hasta 36 millones de dólares. El centro tendrá 60 camas y más de 30 especialidades. La apertura de ofertas está prevista para el 30 de octubre, por lo que al cierre de esta edición el proyecto se encontraba en etapa de licitación.
En el sistema penitenciario, el proyecto de participación público-privada (PPP) de Libertad está a cargo del consorcio PPP Libertad, integrado por Teyma, Saceem y Ciemsa. La inversión inicial fue estimada en 75 millones de dólares. El complejo comprende las unidades 27, 28 y 29, con capacidad para 1.430 personas. El contrato prevé 18 meses de ejecución y 15 años de operación y mantenimiento. En marzo de 2025, el Ministerio del Interior informó que las obras superaban el 40% de avance y que la entrega, inicialmente prevista para febrero de 2026, se postergó a octubre del mismo año.
Por otro lado, la Intendencia de Montevideo (IM) impulsa desde enero de 2025 un régimen de promoción de inversiones privadas en Ciudad Vieja, con beneficios para la rehabilitación y construcción de viviendas, locales comerciales y espacios culturales. Según datos brindados por la comuna, se habían presentado 49 propuestas y 36 estaban aprobadas. En conjunto, los proyectos podrían generar unas 350 viviendas, alojar a cerca de 1.000 residentes, rehabilitar 17.000 metros cuadrados y sumar otros 10.000 metros cuadrados de obra nueva. Se trata de estimaciones potenciales, no de viviendas ya ocupadas. Aproximadamente la mitad de las iniciativas aprobadas corresponden a edificios protegidos por su valor patrimonial, y más de la mitad incorpora comercio o actividades culturales en planta baja. El régimen incluye exoneraciones de la Contribución Inmobiliaria y la Tasa General durante diez años para obras nuevas o rehabilitaciones integrales, así como una exoneración de cinco años del Adicional Mercantil para actividades comerciales. También flexibiliza requisitos constructivos y de estacionamiento.
En tanto, la Intendencia de Montevideo presentó en marzo un plan de revitalización de Ciudad Vieja, con una inversión estimada de 40,7 millones de dólares. La propuesta, independiente de Ciudad Vieja APP, fue retirada en junio para elaborar una nueva versión. En agosto, la comuna seguía revisando el plan, sin un nuevo monto de inversión ni un cronograma definido.
Inversiones privadas: logística, comercio y data centers
En Canelones, el parque logístico Zentra abrió en mayo tras una inversión de 18 millones de dólares. Ocupa 16 hectáreas sobre la ruta 101 e incluye un centro de distribución de Farmashop de 10.000 metros cuadrados. Entre los desarrollos previstos figura además un depósito fiscal de 8.000 metros cuadrados. No se difundió una estimación de empleo para el conjunto del proyecto.
En Sayago, el proyecto Aventura Shopping prevé una inversión estimada de 200 millones de dólares en el predio de la antigua fábrica de Cementos Artigas, entre la avenida General Eugenio Garzón y María Orticochea. La iniciativa incluye un centro comercial, cuatro edificios residenciales y un parque público, dentro de un desarrollo de unos 150.000 metros cuadrados. El centro comercial proyecta alrededor de 130 locales, un hipermercado, cine, gimnasio y espacios gastronómicos y de entretenimiento, además de áreas públicas y vialidad. La construcción está a cargo de un consorcio integrado por Saceem y Berkes. RK Ingenieros trabaja en movimientos de tierra y bases granulares, mientras que EnginLabs participa en las obras viales. Las estimaciones manejadas para el proyecto son de unos 300 puestos durante la construcción y alrededor de 1.800 empleos cuando el centro comercial esté operativo. La apertura está prevista para comienzos de noviembre; las torres residenciales se desarrollarían en etapas posteriores.
Otro proyecto de gran escala fue anunciado por el presidente Yamandú Orsi, el 14 de octubre, en acuerdo con Solaria Energy and Environment. El parque de centros de datos prevé una inversión total de 5.700 millones de dólares: 5.500 millones de dólares para los centros de datos y 200 millones de dólares para una planta solar de 350 megavatios. Las localizaciones previstas son Canelones, San José y Florida. La primera etapa, proyectada para 2029, contempla 200 megavatios de capacidad de centros de datos y la planta solar. Una segunda fase sumaría otros 300 megavatios. Según las estimaciones divulgadas, el proyecto generaría unos 3.100 empleos durante la construcción (2.400 asociados con los centros de datos y 700 con la instalación solar) y 1.500 puestos permanentes una vez que esté operativo.
El desafío de sostener la actividad
En ese contexto, Ruibal señaló que uno de los desafíos de la construcción es lograr que los nuevos proyectos comiencen antes de que terminen las obras que están en ejecución. “La construcción tiene el desafío de que los proyectos empiezan y terminan”, afirmó. El presidente de la CCU destacó la importancia de contar con una cartera de inversiones prevista con anticipación y valoró la posibilidad de crear una agencia de infraestructura por medio de la Corporación Nacional para el Desarrollo, con el objetivo de organizar las inversiones a largo plazo. También planteó la necesidad de combinar distintas modalidades de contratación, entre ellas, la obra pública, las concesiones y las asociaciones público-privadas.
La previsibilidad, sostuvo, permite a las empresas planificar sus decisiones y sostener la actividad. “Mientras algunas obras se acercan a su finalización y otras siguen en etapa de proyecto o licitación, la puesta en marcha de nuevas inversiones será clave para mantener el ritmo de la construcción en los próximos años”, cerró la entrevista.
