Fue el sábado en el marco del Día del Patrimonio entre las 12.00 y las 17.00. Iba a ser en plaza Libertad, pero el jueves a última hora la Intendencia de Montevideo asignó un nuevo lugar, la plaza de los Treinta y Tres Orientales. El cambio resultó favorable ya que decenas de mujeres, hombres, niños y niñas contaron con un amplio espacio para participar de distintas actividades y propuestas artísticas sin estar pendientes del tránsito por 18 de Julio y de las muchedumbres que recorrían los circuitos tradicionales.

Alrededor de la fuente se montó una muestra fotográfica con madres por parir, con sus hijos en brazos, con sus parejas; a los pies del monumento a Lavalleja un escenario para las actuaciones y sobre el centro de la plaza mesas y carteleras informaban sobre las condiciones en que se realizan y experiencias de partos en domicilios. Entre los niños en edad de correr se mezclaban personajes en zancos, carritos con bebés, panzas a punto, pintadas coloridamente, y otras incipientes.

En las mesas también se recogían firmas para entregar al Ministerio de Salud Pública (MSP) en rechazo al anuncio del subsecretario Leonel Briozzo acerca de que llevaría a cabo una campaña contra los nacimientos fuera de las instituciones por el riesgo que implicarían. Organizaciones sociales y mujeres formaron espontáneamente un movimiento bajo la consigna “Mi cuerpo, Mi parto, por el derecho a decidir”, a raíz de estos dichos y de una nota que el MSP colgó en su sitio web, afirmando que se analizaba prohibir los partos domiciliarios, aunque el texto fue cambiado luego de las primeras acciones del colectivo. Los interesados en adherir pueden hacerlo en la dirección http://www.peticiones24.com/signatures/mi_cuerpo_mi_parto_por_el_derecho_a_decidir/start/760 .

Sobre las 15.30 se leyó una proclama: “Desde hace medio siglo se ha venido imponiendo una forma institucional específica de atención al parto. Celebramos este hecho porque se han logrado soluciones tecnológicas muy avanzadas para salvar prematuros o enfrentar enfermedades graves de las mujeres y de sus bebés [...] Sin embargo ha llegado el momento de revisarlo, porque el modelo que se ha impuesto es tecnocrático. En donde el protagonista es el técnico y la institución y no las mujeres parturientas, con un uso de la tecnología abusivo, mercantilizado e intervencionista”.

“Como consecuencias de este modelo tenemos un vergonzoso porcentaje de cesáreas (24% en el sector público y casi 45% en las mutualistas) siendo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no encuentra justificación técnica para que sea mayor al 15%. Un ataque permanente a la sexualidad de las mujeres con un 90% de episiotomías en las primigestas, cuando la OMS recomienda hasta un 10%”. Se cuestionó al MSP por negar “la oportunidad de estar a tono con los avances respecto a la humanización de la asistencia al parto [...] al no habilitar Centro de Maternidad Montevideo, primer proyecto de casa de partos. Parir en casa ha demostrado ser eficaz desde el origen de la humanidad”. Se exigió que “el parto planificado en domicilio como en las casas de nacer sean respetados e integrados en el sistema actual de salud”.