Pasaron dos meses para que el grupo de estudiantes que ocupaba el edificio de la Escuela Scosería de la Fenf diera marcha atrás a la medida. Entre otras reivindicaciones, los estudiantes ocuparon porque entendían que desde la Udelar se planeaba cerrar la carrera -lo que fue desmentido por las autoridades- y porque reclamaban que la escuela pasara a depender de la UTU (ver http://ladiaria.com.uy/ACP1).

Hace algunas semanas la salida a esta situación no parecía clara, y en la sesión del Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar del 3 de setiembre, varios delegados manifestaron preocupación por la situación. El prorrector de Enseñanza de la Udelar, Luis Calegari, había indicado que concurrió a la Comisión de Salud del Parlamento y no veía una solución clara, principalmente por el planteo del pasaje de la escuela a la UTU. Es que pese a que se habían ido resolviendo otros planteos, los estudiantes seguían solicitando el pasaje institucional aunque no advertían voluntad ni por parte de la Udelar ni de la UTU, según explicó Calegari.

Además, la cuestión se veía agravada porque si bien la Fenf había conseguido otro espacio físico para continuar con las clases, los docentes se negaban a hacerlo para no forzar la situación.

Esto despertó algunas sospechas en varios delegados al CDC, que ante la apertura especial de inscripciones en carreras privadas de enfermería consideraron que quizá podía tratarse de un conflicto de intereses en el caso de algunos docentes. La consejera estudiantil Malena Pintos explicó en esa sesión que los ocupantes no habían mantenido vínculo alguno con la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay y dijo no estar segura de cuál era el conflicto en sí, ya que a medida que se iban solucionando puntos, iban surgiendo nuevos planteos.

Calegari sostuvo además que los estudiantes manejan la ilusión de que en el caso de que la escuela pase a la UTU sea recibida como tal, cuando no tiene estructura ni desarrollo académico para ser un servicio independiente, sumado a que el área de salud no está desarrollada en la UTU.

S<Desocupados En diálogo con la diaria, la decana de Enfermería, Mercedes Pérez, confirmó que finalmente la ocupación se levantó el martes 24 y que los cursos se reanudaron ayer, aunque la semana anterior ya habían comenzado a funcionar algunos talleres. Según explicó, se lograron acuerdos sobre una serie de puntos que los estudiantes reclamaban pero que institucionalmente nunca habían estado en cuestión, como la continuidad de los cursos y las inscripciones para el año que viene. Otro de los planteos era que se mantuvieran los contratos de varios docentes para los que no había financiamiento, según se les informó desde decanato. Finalmente acordaron que se realizarían llamados abiertos a cargos presupuestados como forma de mantenerlos.

Con respecto al pasaje de la escuela a la UTU, la decana consideró que la Udelar ya se pronunció acerca de que la Fenf centralice la formación pública de enfermeros y auxiliares de enfermería. Además, indicó que nunca hubo un planteo institucional al respecto y que sólo fue tratado en la comisión del Parlamento llevado por el grupo de estudiantes.

Daniel Ríos, vocero de los estudiantes que ocuparon el edificio durante dos meses, dijo a la diaria que ante la negativa del Parlamento de votar el pasaje de la escuela a la UTU “no les quedó otra” que aceptar lo que propone la Udelar, y por eso decidieron desocupar. De todas formas, consideró que todavía no están seguros de que sus planteos vayan a ser respetados y que esperan que la facultad cumpla con varias de las cosas que prometió. Lo que más les preocupa a los estudiantes es que, según afirman, el nuevo plan de estudios tiene como requisito para el ingreso a la carrera tener bachillerato completo, cuando actualmente alcanza con que hayan finalizado el ciclo básico.

Ríos explicó que desde la Fenf se les dijo que están evaluando la situación, por lo que todavía no tienen claro qué pasará al respecto. Consultada sobre este punto, Pérez explicó que el cambio de plan de estudios no afectará a los estudiantes que ya están inscriptos. Sin embargo, adelantó que no está previsto un cambio en los requisitos de ingreso en la carrera de Auxiliar de Enfermería, principalmente por la necesidad de estos profesionales que tiene el país en este momento.

Ríos dijo que al retomarse los cursos se desvincularon del servicio cerca de 60% de los estudiantes de la carrera -cifra que rondaría los 150- tras la apertura de inscripciones especiales en setiembre de varios institutos de formación privados. Sobre esto la decana consideró que si bien todavía no puede hablarse de cifras finales, es cierto que la matrícula bajó al momento de la reanudación de las clases.