La precandidata Constanza Moreira llegó a su sede -ubicada en la calle Yi, casi Colonia- sobre las 19.00. En la tarde, el ambiente que se vivía era de nervios, ansiedad y sobre todo esperanza. “Aquél va a quedar con los ojos como huevo duro cuando se entere por cuánto le gana Constanza”, decía una señora optimista, de unos 70 años, a otras de edad similar. Unos minutos después, la misma señora reflexionaba y afirmaba: “Las próximas elecciones son de ella, seguro”. Entre los presentes había unos pocos niños, muchísimas personas de 20 a 40 años y unos cuantos adultos mayores. Quien se encargaba del sonido priorizaba el jingle compuesto por Samantha Navarro para la causa, que alternaba con otras canciones, como “Se viene”, de Bersuit Vergarabat. Mientras tanto, un grupo de jóvenes bailaba y cantaba con lo que fuera que sonara, tratando de intercalar “Constanza presidenta” en cada canción. Desde las 20.00, cuando en la transmisión televisiva -que proyectaron en una pantalla gigante- empezaron a aparecer los primeros escrutinios en las mesas de votación, los militantes esperaron fervientemente a que apareciera la primera lista “de Constanza”. El momento tardó en llegar un poco más de lo que esperaban, pero cuando sucedió, los presentes irrumpieron en aplausos y gritos de “Vamos, Constanza”, situación que se reiteró cuando sobre las 21.00 Moreira -con resultados preliminares en mano- apareció en escena para dar su discurso. “Empezamos primero reconociendo lo que hay que reconocer: la victoria del doctor Tabaré Vázquez en esta primera elección interna”, comenzó diciendo. Enfatizó que hizo su parte “para atraer toda la militancia, todos los votos, toda la energía de los jóvenes, de las mujeres, de los veteranos, de los frenteamplistas de a pie, de los independientes, de las bases que a lo largo y ancho del país decidieron primero votar” al FA y “después votar” esta opción. “Nosotros estamos felices. Empezamos de la nada, ahora tenemos esto y pensamos que nos necesitamos los unos a los otros. Serán los electores de Tabaré Vázquez y serán los electores de Constanza Moreira los que ayudarán a que el FA gane en las elecciones de octubre con mayoría parlamentaria”, sostuvo.
“Algo así como que uno de cada cinco de los frenteamplistas que fueron a votar, votó por nosotros”, dijo, respecto de los resultados preliminares que manejaba en ese entonces. “Esto recién empieza”, prosiguió. “A partir de ahora tenemos un mapa especial político de este país, y un mapa también del FA, y con ese mapa continuaremos sembrando lo que ha caracterizado a este espacio [...], pero también lo que el FA ha significado en estos diez años de FA en el país, para que nunca falte FA”, culminó.
En el hotel Four Points, en tanto, se congregaron simpatizantes y autoridades de gobierno para esperar al -a la postre electo- candidato del FA, Tabaré Vázquez. A las 20.15, Vázquez arribó en auto junto a su esposa, María Auxiliadora Delgado. Entró por el garaje del edificio y evitó a los medios de prensa. Antes de él habían llegado sus principales allegados: la ex ministra de Salud Pública María Julia Muñoz, la ex ministra de Desarrollo Social Marina Arismendi, el ex ministro de Transporte y Obras Públicas Víctor Rossi y el ex ministro de Economía y Finanzas Álvaro García. Poco a poco se fueron sumando otras autoridades de gobierno, como el vicepresidente Danilo Astori, legisladores y dirigentes de los grupos que apoyaban la candidatura del ex presidente. Luego de que se conociera su triunfo, Vázquez dio un breve discurso de agradecimiento e invitó a los presentes a ir a la sede del FA para “hacer unos anuncios”. Todos se dirigieron a pie hasta La Huella de Seregni, excepto Vázquez, que salió de la misma forma en la que había llegado al hotel, en auto y directo desde el garaje.