La denuncia fue radicada ante el MI el 30 de diciembre por el Sipolma, que toma conocimiento de la situación por el testimonio de Federico*, el funcionario policial denunciante, quien entregó una carta en la que relata hechos de persecución por parte de su superior, relacionados con su orientación sexual, desde hacía ya varios meses. El secretario de Sipolma, Julio Pereira, señaló a la diaria que esto incluía desde sanciones arbitrarias hasta manifestaciones explícitas de rechazo “a los gays y a los negros” por parte del oficial denunciado, que se desempeña en la Seccional 11ª de Piriápolis desde hace dos años.

“La próxima vez que se queje, quéjese como hombre” y “no puedo ni verte porque eres gay y te seguiré sancionando cuantas veces quiera” son algunas de las expresiones que Federico denuncia en su escrito. Relata también que pidió certificado médico “porque no aguantaba más” la situación. “Fue a mi domicilio en persona, le dije ‘qué necesita’ y dijo: ‘Vengo a controlarlo y a verificar si estaba en su domicilio’ para poder sancionarme, a lo que respondí: ‘Venga a controlarme cuantas veces quiera, acá estaré’”, continúa.

En diálogo con la diaria, Federico dijo que además de “ir mal a trabajar”, las sanciones impuestas por su superior le complican un posible ascenso en la carrera policial. “Hace 18 años que trabajo en la seccional y nunca tuve ningún problema. Ahora [el denunciado] me quema mi legajo con sanciones que no sólo me impiden el ascenso sino que cada una de ellas me implicaba una pérdida de 1.000 pesos por día”, relató.

Entiende que a estos perjuicios se suman los del traslado de lugar de trabajo por parte de la Jefatura de Maldonado. El mismo día en que presentó la denuncia al MI, señaló Federico, le comunicaron que al siguiente debía presentarse a trabajar en Pan de Azúcar, y unas horas más tarde le volvieron a cambiar el destino, esta vez a Solís, donde ahora se desempeña. “Nunca nadie me consultó sobre el traslado. Vivo a dos cuadras de la comisaría de Piriápolis; ahora estoy a 15 kilómetros. Tengo gastos de locomoción, pero además me veo obligado a renunciar al servicio 222 porque los horarios no me coinciden”, detalló Federico, quien ya compareció ante la comisión de Asuntos Internos del MI.

Se investiga

La vocera del MI, Marisa Lindner, directora de la división Políticas de Género, señaló a la diaria que la denuncia fue analizada “en términos generales” en conjunto con la Comisión Permanente de Atención a Situaciones de Acoso Sexual en Funcionarios/as y Personal del MI, que depende directamente del ministro Eduardo Bonomi. “En consulta con los asesores jurídicos del ministro, vimos que no era pertinente hacer todo un proceso de investigación en el marco de la Ley de Acoso Sexual, porque no iba a finalizar con algo vinculado al acoso; decidimos hacerlo en el marco de la ley Contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación, porque está más relacionado”, explicó.

El caso pasó a Asuntos Internos del MI, que lleva adelante la investigación administrativa y determinará si se infligieron normas en el accionar policial y si amerita pasarlo a la órbita penal. Consultada sobre el traslado, Lindner aseguró que cuando el caso llegó a su división ya había ocurrido. “Es uno de los elementos que se está investigando”, acotó.

No obstante, el secretario de Sipolma asegura que el traslado fue ejecutado por la Jefatura de Maldonado “en consulta con autoridades del MI”. Pereira añadió que Federico debió viajar a la Seccional de Piriápolis para realizar “tareas de servicios” y allí debió participar en intercambios en los que estuvo presente el oficial denunciado.

En ese sentido, Ovejas Negras manifestó “repudio al tratamiento del caso que realizó el MI”. “No emprendió acción alguna sobre el oficial que habría acosado al subalterno durante más de dos años, pero sí ordenó, en dos ocasiones, el traslado laboral del perjudicado […]. Resulta de máxima importancia que se protejan los derechos del denunciante y se le brinden las garantías necesarias. Hasta ahora no ha obtenido las respuestas necesarias por parte de las autoridades y ha sufrido un doble proceso de violencia: por un lado, el del superior y su presunto hostigamiento, y por otro, el del Estado y su falta de mecanismos apropiados de protección ante hechos de este tipo”, reza el comunicado. Ovejas Negras solicita el regreso de Federico al que ha sido su lugar de trabajo desde hace 18 años y la separación del cargo del oficial al mando mientras se realice la investigación, e “insta” a las autoridades del MI a pronunciarse y a sancionar al funcionario involucrado en caso de que se constate que infringió la ley. “La omisión en este caso equivale, lisa y llanamente, a la complicidad y a la legitimación del abuso”, concluye.

Refuerzos

La Asociación de Familias de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans y Homoparentales del Uruguay expresó públicamente su rechazo a los hechos denunciados y envió una carta al MI en la que manifiesta su preocupación. “Respaldamos al sindicato y acompañamos su pedido [en una carta pública fechada el lunes 12] de que el ministro [Eduardo] Bonomi se exprese públicamente sobre el asunto”, dijo a la diaria Omar Salsamendi, presidente de la organización.

Sipolma presentó una denuncia ante la INDDHH y será recibido por la Comisión Directiva el 27 de enero. En tanto, el PIT-CNT pedirá hoy una entrevista con el director general de Secretaría, Charles Carrera. “El planteo es que alinee a sus comisarios y subalternos en una política de no discriminación. No puede ser que haya personas con personal a cargo que no quieran a los gays y a los negros. Es lamentable, con los avances legales que hubo, que haya personas con estos resabios”, dijo a la diaria Juan Cordero, coordinador de Salud Laboral y Medio Ambiente del PIT-CNT.