La necesidad de hacer una serie de auditorías a la Intendencia de Montevideo (IM), la promesa de no aumentar la carga impositiva, la apuesta a desmantelar el Corredor Garzón y un énfasis en las cuestiones de seguridad y de bienestar animal son algunos de los principales puntos del programa del nacionalista Álvaro Garcé, candidato por el Partido de la Concertación.

El programa tiene 44 páginas y tiene por título la frase de cabecera de la campaña del candidato: “Cambiemos todo”, aunque Garcé explica en una carta que aparece al comienzo que no se trata de un “slogan de campaña: es nuestra concepción de cómo debe encararse un nuevo gobierno para nuestro departamento”.

Según se explica en el programa, “la carga impositiva será mantenida a lo largo de todo el período en términos nominales”. Eso implicará, se asegura, que “el aumento de precios por la inflación y el crecimiento de los ingresos de las personas determinarán al final de la administración una disminución de la carga impositiva real”, al punto de que “en relación con los restantes precios de la economía los impuestos en el departamento de Montevideo disminuirán”.

Garcé también pretende averiguar qué ocurre con los 400 millones de dólares anuales que la IM recauda anualmente, y para eso propone hacer dos auditorías, una externa y otra interna. Además, el documento plantea restringir el ingreso de nuevos funcionarios, “acotándolo únicamente a las áreas esenciales para la prestación de servicios”. Éste fue uno de los temas que ayer Garcé abordó en una reunión con la directiva de la Asociación Nacional de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM). Los funcionarios le plantearon al candidato que buscan un aumento salarial importante, pero Garcé no dio una respuesta definitiva sobre ese tema, y reiteró la necesidad de una auditoría. El programa hace una referencia expresa al relacionamiento con el sindicato: “No se permitirá la existencia de un ‘gobierno paralelo’ ajeno al orden institucional”.

El nacionalista hace un fuerte énfasis en las zonas rurales del departamento y propone la creación de dos nuevos municipios en ellas: uno en la zona noroeste y otro en el noreste. Además, buscará dotar esas zonas de una “red acorde de calles y caminos rurales en buenas condiciones”. También se compromete a utilizar inmuebles de la IM para, mediante convenios con organizaciones públicas y privadas, “crear centros de atención donde se pueda brindar alojamiento transitorio y asistencia a las mujeres y sus hijos víctimas de violencia doméstica”.

Respecto de la limpieza, el programa aspira a “reformular el sistema de recolección de residuos desde su concepción”. Para ello, el candidato se compromete a “mejorar la frecuencia de los camiones de recolección de residuos en las zonas en que es insuficiente, así como también aumentar o implementar la limpieza de contenedores. En ese marco, propone que la clasificación de residuos comience en los propios hogares y sea “obligatoria” para el final del quinquenio. También plantea la construcción de “suficientes” plantas de reciclaje con “niveles salariales equivalentes a los que reciben los clasificadores”. Con respecto a ellos, afirma que se promoverá la sustitución de los carros de tracción animal por “motocarros con capacidad suficiente”. Además, se propone la instalación de una “red urbana de papeleras”.

Sobre movilidad urbana, el programa nacionalista propone medidas como la ampliación de la rambla portuaria, la creación de una “vía rápida” de transporte por Avenida Italia, el flechamiento de calles o avenidas, e incluso de la rambla capitalina, en “horas pico” como forma de agilizar el tránsito. También se asegura que se eliminarán los carriles de circulación exclusiva para ómnibus en las calles de dos carriles y que se desmontarán los corredores Garzón y General Flores, “volviendo al formato anterior”.

Garcé propone crear una Secretaría Departamental de Seguridad en la IM, que se financiaría con el “reordenamiento de recursos financieros” y el desarrollo en Parque Batlle de un plan para concretar una “ciudad deportiva”.