El domingo, 10.294 médicos estarán habilitados para votar en las elecciones de autoridades del Colegio Médico del Uruguay; la elección es secreta, obligatoria y controlada por la Corte Electoral, que desplegará 46 circuitos en todo el país. Se elegirán los integrantes del Consejo Nacional y de los cinco Consejos Regionales, que durarán tres años en sus funciones. El Colegio Médico fue creado por ley en 2009 y es el encargado de regular el ejercicio de la medicina en sus aspectos éticos y deontológicos. Las primeras autoridades del Consejo Nacional, electas en 2011 y encabezadas por Jorge Torres, elaboraron y plebiscitaron el anteproyecto de ley de Código de Ética Médica que luego fue votado por el Parlamento, formaron un tribunal de ética, una comisión de bioética y comenzaron a trabajar en la recertificación médica y en la figura del conciliador para mediar en conflictos.

Cuatro listas compiten para ocupar cargos en el Consejo Nacional. La Lista Nº 1 es encabezada por Daniel San Vicente, quien, además de proponer bajar la cuota que deben pagar los médicos al colegio, defiende la educación médica continua dentro del horario laboral, financiada por el Sistema Nacional de Salud y accesible a todos los médicos, pero se opone a la recertificación médica obligatoria.

La Lista Nº 2 es liderada por Gerardo Eguren. Propone bajar la cuota, la educación médica continua sin costo para el médico y también se opone a la recertificación obligatoria; propone crear un organismo de mediación y una fundación “para la protección social del médico”.

La Lista Nº 3 es liderada por Néstor Campos, de la Federación Médica del Interior; además de hacer énfasis en los postulados de la profesión ahonda en cuestiones territoriales, defiende la educación médica continua dentro del horario laboral y gratuita y discrepa con la obligatoriedad de la recertificación. Promete potenciar el desarrollo de la mediación en salud así como el tema del conflicto de interés y de la seguridad del paciente.

Enrique Soto lidera la Lista Nº 5, que propone crear un comité de calidad asistencial y seguridad del paciente. Postula la exoneración de la cuota a los médicos recién recibidos y un pago de acuerdo a los ingresos del colegiado. Defiende la educación médica continua dentro del horario laboral y promueve que sea “un deber” para las instituciones de salud. Tampoco propone que la recertificación sea obligatoria, pero sí postula que haya un programa de educación continua que lleve a la recertificación voluntaria.