El Plenario Nacional del Frente Amplio (FA) resolvió el sábado que es “inconveniente para Uruguay” seguir participando en las negociaciones del Acuerdo de Liberalización del Comercio de Servicios (TISA, por su sigla en inglés). El 15 de setiembre habrá una nueva ronda de negociaciones en Ginebra, y el canciller Rodolfo Nin Novoa anunció que el gobierno tiene la intención de presentar ofertas de acceso a mercados y listas de excepciones en esa instancia. Ambos elementos hacen previsible que hoy el Consejo de Ministros que se reúne en la Torre Ejecutiva aborde el tema.

El 4 de mayo, en una reunión de gabinete, el presidente Tabaré Vázquez transmitió a sus ministros que pretendía que el FA tuviera una “discusión política” sobre el tema, y remarcó que la definición final del asunto sería política, según informó en su momento Búsqueda. Así lo transmitió el presidente luego a varios dirigentes frenteamplistas, según supo la diaria. Esta voluntad de Vázquez se destacó en la declaración que el sábado formuló el Plenario, donde se saludó “la iniciativa de nuestro presidente al sostener que en este tema se debe facilitar el conocimiento y la discusión en general en la sociedad y en particular consultar a la fuerza política”.

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El senador colorado Pedro Bordaberry fue el primero en reaccionar, y el sábado, cuando se conocía la resolución del plenario del Frente Amplio (FA), anunció vía Twitter que hoy convocará al canciller, Rodolfo Nin Novoa, a que concurra al Parlamento en régimen de comisión general. En declaraciones a radio Montecarlo dijo que “en ese ámbito” es que se debe discutir “si Uruguay tiene que seguir negociando o no” por el TISA. Dijo que ya se había comunicado con legisladores del Partido Nacional (PN) y del Partido Independiente (PI), y en Twitter concluyó: “Si sumamos los sectores del FA, los del PN y Partido Colorado que queremos que se siga negociando somos el 70% del Uruguay”. “Pongamos lo que hay que poner en estos momentos”, apeló. A lo mismo apuntó el senador del PI, Pablo Mieres, quien deseó que Tabaré Vázquez “se mantenga firme, [ya que] tiene apoyo de mayoría del sistema político”. Mieres dijo que la resolución del plenario del FA es “lamentable”, pero optó por impulsar, en la próxima sesión del Senado, una declaración “de apoyo al gobierno para que continúe negociaciones”. El PN también se pronunció en contra de la resolución del FA. “Hay que hacer primar el INTERÉS NACIONAL, NO UNA IDEOLOGÍA. TISA es un Tratado, debe pasar por Parlamento y allí es donde se ratifica o no”, escribió el senador Jorge Larrañaga, quien cuestionó: “50 países en TISA, representan el 70% del comercio global de servicios. Pero los equivocados son ellos... la verdad única: el plenario del FA”. El ex candidato presidencial blanco Luis Lacalle Pou también cuestionó al FA y apeló a Vázquez: “No sentarse a negociar la posibilidad de un acuerdo es simplemente inentendible. La causa nacional cuenta con el @PNACIONAL. Presidente?”. Las críticas llegaron incluso desde la Concertación: Edgardo Novick se pronunció en contra de retirarse de las negociaciones. “La oposición está a favor del TISA y parte del FA también. Si no sale el TISA, queda demostrado que votar al FA es votar al MPP”, tuiteó. El único representante de la oposición que respaldó la resolución del FA fue Eduardo Rubio, diputado de Unidad Popular. Consideró que el rechazo a permanecer en las negociaciones es una decisión “muy buena”, aunque le llama la atención que fuerzas “como el MPP, de Mujica, que fue quien promovió el ingreso a las negociaciones, ahora cambie de postura. No entiendo cuál fue la razón del cambio, pero bienvenido sea”.

En mayo, el FA acogió el planteo de Vázquez e invitó a los ministerios involucrados en las negociaciones al Secretariado de la coalición, para que expresaran su visión. El sábado el dirigente comunista Daniel Marsiglia, quien presidió el Plenario, hizo una síntesis de esa serie de exposiciones. Del informe surge que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social planteó que algunas disposiciones del TISA serían contrarias a las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); que el Ministerio de Industria, Energía y Minería alertó sobre los riesgos que implicaría el acuerdo para el sector de las telecomunicaciones; que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca transmitió su rechazo a la liberalización de algunos servicios vinculados con la cartera, como la trazabilidad; que el de Turismo informó que ese sector está desgravado a nivel mundial y que la apertura no era algo que cambiase el desarrollo del turismo en Uruguay; que el de Salud Pública comunicó que no estaba en condiciones de elaborar listas negativas, es decir, de excluir sectores de la negociación (en el TISA, todo lo que no se excluye se considera automáticamente incluido). Los puntos en el haber de las negociaciones los colocó el Ministerio de Relaciones Exteriores, que destacó la importancia de estar presente para que los negociadores uruguayos adquieran experiencia en este tipo de instancias, y el Ministerio de Economía y Finanzas, que remarcó los potenciales beneficios que tendría el acuerdo para el sector de los servicios globales, que incluye, entre otros, los servicios profesionales y el software.

En el Plenario, la moción que planteó la “inconveniencia” de permanecer en el TISA “en atención a nuestra visión sobre el desarrollo integral de la nación, enmarcado en las definiciones programáticas, declaración constitutiva y Estatutos de nuestro Frente Amplio”, tuvo 117 votos; la apoyaron la casi totalidad de las bases -con excepción de un voto de la coordinadora L- y la mayoría de los sectores, entre ellos el Movimiento de Participación Popular, el Partido Socialista, el Partido Comunista, la lista 711, la Vertiente Artiguista y la 5005. En defensa de la permanencia, con 22 votos, se plantaron el sector De Frente, la Corriente de Izquierda y el Frente Liber Seregni (FLS) -Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio y Alianza Progresista-, espacio político al que pertenecen el ministro de Economía, Danilo Astori, y Nin Novoa. La moción planteada por el FLS señalaba que la decisión del gobierno de José Mujica de integrarse a las negociaciones fue “correcta”; que para Uruguay “el sector servicios es de gran importancia, es el sector productivo con mayor valor agregado y de mayor crecimiento”; que existen “importantes dudas y reservas” sobre los contenidos del TISA, y que por lo tanto no se puede “emitir un juicio conclusivo”, pero que “hay que considerar la importancia de estar presentes en las sedes donde se definen aspectos importantes para el futuro del país”. “Hay que preservar el prestigio del Uruguay en los diversos ámbitos internacionales y encomendar a nuestro gobierno a que adopte las medidas necesarias”, concluía la moción, que finalmente no prosperó.

Los encargados de fundamentar esta postura fueron el senador del Nuevo Espacio Rafael Michelini y el senador suplente de Asamblea Uruguay (AU) Carlos Baráibar. Este último hizo un repaso de la historia política del FA, mencionando algunos hitos, como la posición respecto del Pacto del Club Naval y del ingreso al Mercosur. En esos dos casos, las opciones “eran difíciles, las posiciones estaban divididas” pero “sin embargo resolvimos participar”, dijo Baráibar a la diaria. “El FA creció y avanzó siempre arriesgando, y hoy tenemos una situación de riesgo. Tiene mucha incertidumbre el TISA, pero al mismo tiempo es una instancia todavía exploratoria”, indicó el dirigente. Afirmó que la moción que presentó el FLS pretendía que se postergara la resolución por 90 días y que se promoviera un encuentro del Mercosur para discutir el tema, “y en base a todos esos datos, resolver”. “El FA arriesgando frente al FA conservador”, graficó.

Teoría de la soledad

Desde la oposición se presentó lo sucedido el sábado en el Plenario del FA en el marco de un supuesto choque entre la fuerza política y el gobierno, y se valoró que el FA dejó a Vázquez en soledad (ver recuadro). El diputado socialista Roberto Chiazzaro rechazó esta afirmación: “Lo que realmente logró Tabaré, y eso da la pauta de su olfato político, fue la participación y la movilización del FA, porque esto se discutió a lo largo y ancho del país, y fue notable cómo la gente participó, se informó y discutió políticamente”. “Tabaré no está aislado del FA ni el FA aislado de Tabaré, Tabaré le pidió opinión al partido. La derecha hace una interpretación para buscar dañar al FA y acá los únicos vencedores son el FA y el país”, agregó, y subrayó que la decisión sobre el eventual retiro de las negociaciones la tomará Vázquez, aunque acotó que “es obvio” que en este contexto el gobierno no debe presentar ofertas ni listas en la ronda de setiembre. En la misma línea, el senador de la 711 Leonardo de León sostuvo: “Acá no hay un quiebre, acá la decisión la toma Tabaré Vázquez; lo que hay es una forma de funcionamiento democrático del FA”.

Baráibar también discrepó con el encuadre de la oposición: “Tabaré no había manifestado opinión, así que tampoco se puede decir que lo dejan solo, porque él recibió esto del gobierno de Mujica y dijo que iba a consultar al FA”. No obstante, el dirigente de AU opinó que “es evidente que no hubo un acto de confianza para habilitar a que el gobierno pudiera negociar, sabiendo que, en definitiva, la última palabra la tenía la fuerza política”. Por su parte, el subsecretario del Ministerio de Economía, Pablo Ferreri, se lamentó de la decisión en Twitter: “No estamos diciendo No al Tisa, estamos diciendo No a participar de una negociación. Un claro error q deja mal parado a Uruguay”.

El ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, dijo a la diaria que “a nivel de gobierno, no hubo discusión y no se tomó ninguna decisión aún”, aunque acotó que “es muy importante la definición que tomó el Plenario del FA” y “es un elemento que seguramente va a tener influencia” en la resolución del Ejecutivo. Por lo pronto, aclaró que nada de lo que él haga “va a ser para perjudicar a Tabaré Vázquez, y mucho menos para dejarlo solo”. “Solo no va a quedar, por lo pronto estará junto conmigo, porque yo voy a estar con él”, aseguró.