Pero éste está siendo un verano atípico debido al desborde del río Uruguay, que comenzó hace más de un mes; recién volvió a su cauce normal hace una semana.

Río Negro

“No nos ha ido tan mal, pero tampoco es una maravilla”, expresó en diálogo con la diaria Javier Villalba, administrador del balneario Las Cañas, el mayor centro de atracción turística del departamento de Río Negro. Las Cañas se ubica a ocho kilómetros de Fray Bentos y está sobre el río Uruguay, que el 20 de diciembre comenzó a crecer. Recién ayer la Intendencia de Río Negro habilitó para baños y uso recreativo las playas Ubici, Escalerita, Ingleses, Playa Grande y La Punta. Villalba dijo que todavía queda por habilitar “una punta en un remanso”, la playa denominada Los Paraísos.

Aun así, la crecida no era tan grande como para que no quedara arena seca, y quien tenía planificadas sus vacaciones no las suspendió. Durante la primera quincena de enero Las Cañas tuvo 1.800 lotes ocupados, contando carpas, tráilers y casas rodantes, y pernoctaron allí unas 9.000 personas, informó Villalba. A eso se suma la cantidad de personas que van a pasar el día y concurren a los espectáculos.

El administrador calculó que la capacidad de alojamiento debe ser tres o cuatro veces mayor que la ocupación registrada. Considerando el factor climático, opinó que es una “temporada regular, ni buena ni mala”, puesto que si bien pudo haber sido mejor, tampoco estuvo sin actividad.

Los visitantes provienen fundamentalmente de Salto, Paysandú, Artigas, Río Negro, Tacuarembó, Montevideo y de las ciudades argentinas Concordia y Buenos Aires. Villalba espera que la actividad repunte en lo que queda de enero y en febrero; entusiasmado, adelantó que están recibiendo muchas consultas desde Brasil y Argentina.

Paysandú

Vieja y querida

El litoral termal es el tercer destino turístico del país y Colonia es el cuarto. El turismo fuerte en Colonia del Sacramento ocurre en la Semana de Turismo, en las vacaciones de julio y los fines de semana, no tanto en verano, explicó a la diaria Cristina Otero, subdirectora de Turismo de la Intendencia de Colonia. Aun así las cifras de la primera quincena son alentadoras. El ingreso de turistas argentinos por el puerto de Colonia “se ha incrementado casi 10%” respecto del mismo período de 2015, informó Otero. “El sector hotelero no ha aumentado en el alojamiento”, pero eso no les extraña a las autoridades, porque saben que quien cruza el charco desde Argentina prefiere seguir el trayecto hacia las costas del este.

Lugares como Carmelo también se han visto favorecidos con la recuperación del turismo argentino: Otero indicó que se ha dado un aumento importante en las embarcaciones que recibe el puerto. Las playas como Santa Ana o Blancarena tienen una alta demanda de colonienses y también de algunos argentinos que se escapan por el fin de semana.

La crecida del río Uruguay en Río Negro fue mucho menor que la que ocurrió en Paysandú y Salto; en las orillas de estos departamentos ni se habla de turismo. “En el río hasta ahora no se ha hecho nada. Si bien volvió a su nivel normal, las playas están inhabilitadas porque las aguas no están aptas para baños. No hemos llegado ni cerca a las expectativas que teníamos, el río es de los principales paseos que tiene Paysandú”, informó a la diaria Juan Pardo, subdirector de Turismo de la Intendencia de Paysandú.

En contraposición, Pardo explicó que se vio favorecido el turismo termal. “Ha habido un nivel muy alto en cuanto a alquileres, ocupación de hotelería municipal y privada, particularmente en el complejo termal Guaviyú”, ubicado en el kilómetro 441 de la ruta 3. Los sanduceros son el principal público de las termas de Guaviyú y también de las de Almirón, que se ubican en la localidad de Guichón y que si bien tienen menor infraestructura, son las únicas del país de agua salada.

Pardo anunció que “debido al problema de la creciente apuntamos a alternativas como potenciar el carnaval, se invirtió una suma bastante más importante respecto de los últimos años y tratamos de potenciar esa propuesta a nivel turístico”, y señaló que por primera vez participarán murgas de Buenos Aires y de Concepción en el concurso oficial sanducero.

Salto

Al igual que en Paysandú, el turismo del río quedó inhabilitado en Salto. Las termas del Daymán cerraron el 24 de diciembre porque el agua llegó a la piscina de agua fría, “pero fue sólo un día”, aclaró el intendente, Andrés Lima, en diálogo con la diaria. El río Arapey también creció y llegó hasta el camping pero no al complejo turístico de las termas del Arapey, donde se notó una mayor presencia de argentinos, producto de la liberación del cepo cambiario, expresó Lima.

Pero al problema de las inundaciones se le sumó en Salto la declaración del estado de emergencia sanitaria emitida el lunes por el Ministerio de Salud Pública, debido a los tres focos de leishmaniasis visceral en perros detectados en la capital salteña. Andrés Zanatta, empresario que tiene un hotel en las termas del Arapey, declaró a Radio Montecarlo que la demanda de hotelería cayó 9% en la primera quincena respecto del mismo período de 2015, que fue un año muy bueno. Los turistas preguntan sobre la situación y algunas reservas han caído, dijo, aunque confió en que la segunda quincena alcance los registros de 2015.

La Intendencia de Salto (IS) calcula que en la primera quincena hubo una merma similar a la que mencionó Zanatta, en el entorno de 8%, estimó Lima, quien dijo que hay una mayor preocupación entre los turistas desde el sábado. Si bien la declaración de emergencia fue emitida el lunes, la alarma de las autoridades sanitarias por la leishmaniasis comenzó la semana pasada, y la ciudad ya estaba en malas condiciones sanitarias desde que bajó el río, lo que se sumó al déficit de limpieza que arrastraba la capital salteña. Eso fue lo que ameritó que desde el martes 12, a partir de la orden del presidente de la República, trabajaran alrededor de 120 militares en el reforzamiento de la limpieza de la ciudad. “El riesgo inminente de emergencia sanitaria estuvo instalado en Salto y la declaración de emergencia fue el punto final”, comentó el intendente, que aseguró que ahora continúan siendo reforzadas las tareas de limpieza, en las que participa personal de la IS, del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, una cooperativa de 20 trabajadores contratada por el Ministerio de Desarrollo Social y un grupo de diez reclusos del Instituto Nacional de Rehabilitación; el Ejército proporciona la alimentación para todo el equipo. Ayer se comenzó a fumigar en la ciudad para tratar de matar al flebótomo que transmite la leishmaniasis; aclaró que la fumigación no afecta a la población porque se hace entre las 5.00 y las 8.00.

La declaración del estado de emergencia se extiende por seis meses. Lima dijo que la IS iniciará una campaña para propiciar el turismo “separando los tantos”, puesto que los focos de leishmaniasis se ubican en la ciudad, y los dos complejos termales están alejados de ella.