El 2 de febrero es el Día Mundial de los Humedales. A veces nos preguntamos para qué sirven las fechas. En este caso pareció tener su utilidad, porque ayer representantes del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) y de las intendencias de Canelones (IC), Montevideo (IM) y San José (ISJ) firmaron un convenio para la coadministración del área protegida Humedales de Santa Lucía, que un año atrás, el 9 de febrero de 2015, ingresó al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).

Los humedales fueron incorporados bajo la categoría “área protegida con recursos manejados”, lo que implica compatibilizar el cuidado del ecosistema con la producción agropecuaria, industrial, las actividades extractivas -arena, juncos- y la pesca. El decreto del ingreso del área al SNAP habla de promover “buenas prácticas agropecuarias, de actividades extractivas y de turismo sustentable”; prohíbe nuevas urbanizaciones, salvo las previstas en los instrumentos de ordenamiento territorial, así como la actividad de la caza (“salvo la realizada para el manejo o control de especies exóticas invasoras”).

El convenio es el primer paso para intervenir en el área. Establece que las cuatro instituciones coadministradoras (MVOTMA, IC, IM e ISJ) designen un referente institucional para integrar el Comité de Gestión del área protegida. Cuando se conforme ese comité, se creará un grupo de trabajo interinstitucional para el seguimiento de la elaboración del Plan de Manejo del Área Natural Protegida, que estará integrado por el MVOTMA, las tres intendencias y los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca; Industria, Energía y Minería; Defensa Nacional y Turismo.

Las cuatro instituciones coadministradoras deberán elaborar y ejecutar durante el primer año de vigencia del convenio “una estructura básica de gestión operativa (control y vigilancia principalmente, las 24 horas del día)” que permita articular acciones con instituciones como la Prefectura Nacional Naval y el Ministerio del Interior. Desde ayer corre el plazo de 90 días para que las cuatro instituciones elaboren un plan operativo para el primer año de vigencia del convenio; ese plan deberá incluir “acciones para el control, la vigilancia, la investigación aplicada a la conservación, el desarrollo del turismo en forma compatible con la conservación de la biodiversidad y el paisaje del área, así como un detalle de las actividades, sus responsables y la fuente de financiación de cada una de ellas, adjuntando un presupuesto detallado y un plan financiero para su ejecución”, dice el convenio, que tendrá tres años de duración y se podrá renovar por mutuo acuerdo.

Compromiso

Firmaron el convenio la titular del MVOTMA, Eneida de León, y los intendentes Yamandú Orsi (IC), Daniel Martínez (IM), y José Pedro Bidegain (ISJ). Además de ellos habló Alejandro Nario, responsable de la Dirección Nacional de Medio Ambiente. De León expresó que tanto el humedal como el río Santa Lucía “son una prioridad para el gobierno”, puesto que son una fuente de agua potable para más de la mitad de la población uruguaya. La ministra calificó los humedales de “aliado fundamental para proteger y conservar la calidad de nuestras aguas”, y afirmó que en el Santa Lucía se debe lograr “cantidad y calidad”. Al igual que Orsi, De León mencionó un trabajo coordinado con intendencias y OSE para controlar y sancionar a quienes depreden el ecosistema. Confió en que “seguramente en poco tiempo vamos a poder decir que tenemos un mejor río menos contaminado, un agua en ese río de mejor calidad; que no va a haber erosión”.

Los otros oradores también destacaron la coordinación y la transversalidad que se logrará con la puesta en práctica del convenio. Orsi destacó que los controles ya se están haciendo en la cuenca del río Santa Lucía y saludó el apoyo del control ciudadano.

En diálogo con la prensa, Guillermo Scarlato, director del SNAP, explicó que deberá desarrollarse “un conjunto de actuaciones que tienen que ver con el control y la regulación de actividades que son perjudiciales para el cuidado y la salud de esos ecosistemas”. Por otra parte, dijo que deberán desarrollarse “acciones de carácter propositivo en el sentido del mejor aprovechamiento y disfrute del área”, lo que relacionó con el tema del turismo y la educación.

El plan de trabajo será el que defina los recursos que se necesitan. Comentó que en Montevideo hay un grupo de guardaparques “relativamente numeroso y capacitado”, y que la idea es que la capital del país “pueda ayudar en ese proceso a Canelones y a San José en el desarrollo de la gestión en toda el área”. Dijo que se está dialogando con las intendencias y comenzando a poner en práctica el trabajo regional de funcionarios departamentales.

Ficha técnica

El área protegida tiene una extensión de 86.500 hectáreas, que son compartidas por los departamentos de Canelones, Montevideo y San José; comprende el corredor natural que genera el río Santa Lucía, desde la ciudad canaria que lleva ese nombre hasta la desembocadura en el Río de la Plata. Es uno de los humedales salobres más extensos del país, y pese a estar en el área metropolitana cuenta con una importante diversidad de flora y fauna. La reseña del SNAP detalla la existencia de diversos ambientes: “formaciones vegetales nativas, monte ribereño, monte de parque, así como playas arenosas, puntas rocosas e islas fluviales”. Destaca, además, que el lugar es hábitat de numerosas especies animales, entre ellas aves migratorias y especies marítimas. Los humedales atenúan inundaciones y sequías, son reserva de agua, disminuyen la erosión y contienen contaminantes y sedimentos.