Tabaré Vázquez: El resultado de las prospecciones es negativo, así que no hay petróleo en Uruguay. Tenemos que ver cómo salimos de esto.

Luis Alberto Lacalle: Creo que la salida a este papelón es exclusiva responsabilidad suya, presidente Vázquez.

Tabaré Vázquez: ¿De nosotros?

Luis Alberto Lacalle: Sí, de usted, porque hubiera sido el principal beneficiado si se encontraba petróleo.

José Mujica: Señores, ustedes odian a Tabaré. Ta clavao, yo también lo odio un poco. Pero es al cuete que lo dejemos regalao de esta manera. Nosotros estamos al pie del cajón y nuestras carreras políticas tan liquidadas.

Luis Alberto Lacalle: La suya estará liquidada, y la de Batlle, que está casi senil. Pero mi carrera y la de Sanguinetti tienen para rato.

Julio María Sanguinetti: En realidad, yo di por finalizada mi carrera política. Ahora soy escritor y conferencista sobre socialdemocracia en universidades iberoamericanas de medio pelo.

Luis Alberto Lacalle: Pero no sé hacer nada aparte de la política. Yo lo que quería era algún carguito en alguna petrolera estatal que se fuera a crear. Luis Lacalle Pou: Papá, yo pensé que después de dejar la política te ibas a dedicar a estar más tiempo con la familia.

Luis Alberto Lacalle: Nene, dejá hablar a los grandes, por favor, o no te traigo más. Andá a mirarle las piernas a alguna secretaria. Tabaré Vázquez: No se preocupe, cuando están en la edad del pavo se ponen así. Volviendo a lo del petróleo que nunca apareció: ¿cómo salimos de esta situación?

José Mujica: Yo propongo una maniobra tática: Batlle y yo distraemos al pueblo tirando cualquier bolazo, y Vázquez y Sanguinetti arman bruta polémica pa acaparar los titulares de los diarios.

Luis Alberto Lacalle: ¿Y yo qué hago?

Jorge Batlle: Señorito, cállese la boca. Cuando yo tenía 74 años no interrumpía a los mayores. Vaya con su hijo preadolescente a mirarle las piernas a alguna secretaria.