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Nacional | Miércoles 25 • Enero • 2017

Vamos que se puede

Dos de los balnearios de río del departamento de Canelones fueron inhabilitados porque las muestras de agua presentaron una concentración de coliformes por encima de lo permitido. La Intendencia de Canelones (IC) difundió la noticia el viernes; el lunes volvieron a tomar muestras de agua y los resultados estuvieron ayer. Las playas de Santa Lucía volvieron a ser habilitadas, pero de ahora en más se recomendará bañarse en el río recién 48 horas después de la lluvia, en lugar de 24, como se aconsejaba hasta ahora. En Aguas Corrientes los valores siguen dando mal y las autoridades intentan determinar las causas.

La tranquilidad. Ese es el principal motivo por el que las personas que ayer estaban en la playa y en el camping de Aguas Corrientes eligieron ese lugar para veranear. También mencionaron la sombra, definitivamente refrescante, y el hermoso río que tenían delante. Lástima que no todo lo que reluce es oro, y aquello que se veía transparente al ingresar no es óptimo como parece. El 30 de diciembre la IC comunicó los valores de coliformes fecales y la playa de Aguas Corrientes pasó a tener bandera sanitaria, esa que es roja con una cruz verde en el centro. El viernes volvió a difundirse que la playa continuaba inhabilitada por el mismo motivo, pero los valores no se divulgaron. Según dijo a la diaria Álvaro Alfonso, alcalde de Aguas Corrientes, el valor de las muestras tomadas el 12 de enero fue de 3.540 ufc/100 ml (unidades formadoras de colonias cada 100 mililitros), cuando para tomar baños no debería superar los 1.000 ufc/100 ml. Las muestras tomadas el lunes arrojaron un valor de 2.000 ufc/100 ml, informó a la diaria Leonardo Herou, director de Gestión Ambiental de la IC. “La vamos a tener inhabilitada, porque bajó pero no lo suficiente para habilitarla. Vamos a tomar otra muestra para dar garantías a la gente de que se puede bañar”, anunció.

Pese a la bandera sanitaria, varios de los que estaban ayer en Aguas Corrientes se bañaban igual. “Siempre se dijo que no estaba habilitada”, respondió una mujer, de Canelones, que estaba acampando con sus hijos desde el viernes. Comparó, además, que este año el agua está más limpia que otros, puesto que no había visto cianobacterias. Los guardavidas del lugar ingresaron a los puestos el viernes 20 de enero, relevando a otras dos chicas que habían cambiado de lugar. No tenían demasiada información de lo que estaba ocurriendo; tenían la bandera sanitaria porque había “valores pasados”, pero no sabían por cuánto ni por qué. Contaron a la diaria que mucha gente se acercaba para preguntar qué significaba la bandera y, al informarles, algunos no se bañaban o se iban del lugar. También iban a cada grupo donde veían niños y les explicaban a los mayores que no era recomendable que los chicos ingresaran al agua, porque era malo ingerir agua o que les entrara en los oídos, o por alguna herida. “Les recomendamos que no se metieran, pero no podemos prohibir el baño; es a conciencia de la población que viene”, expresaban, mirando a una decena de bañistas de todas las edades. Un bebé reía de lo lindo en el agua. En la orilla, su madre, oriunda de Colón, prefirió no bañarse porque el día anterior, al salir del agua, había sentido que el líquido le había dejado “olor feo” en el cuerpo y ella estaba amamantando a su hijo, de ocho meses. Aclaró que cuidaban que los niños no tragaran agua. Su cuñada estaba desde hacía diez días acampando y ella y sus hijos habían tenido diarrea; aun así, no se privaba de entrar al agua. No sabían que era por altos valores de coliformes fecales, sí que se trataba de una bacteria, y se asombraron al enterarse de su procedencia. Esa minimización del problema, sumado a que no es sólo de ahora, parece explicar por qué el fin de semana hubo allí más de 300 personas en el agua, según contaron los guardavidas.

La toma de agua de la planta potabilizadora de OSE de Aguas Corrientes está un kilómetro aguas arriba. Fuentes de OSE dijeron a la diaria que la situación no impacta en el agua que se potabiliza, porque la zona afectada está aguas abajo de la toma. Por otra parte, comentó que los sistemas de saneamiento de OSE estaban bien, tanto en Santa Lucía como en Aguas Corrientes, y que no se había detectado ninguna rotura de caños que pudiera explicar los altos valores.

Alfonso comentó que el 30 de diciembre, cuando supo de la situación, exigió un informe por escrito de lo que estaba ocurriendo y criticó que hasta ahora nadie haya respondido. Informó que ayer se comunicó con Raúl Estramil, alcalde de Santa Lucía, y que manejaron la posibilidad de hacer en febrero la reunión de municipios de la cuenca del río Santa Lucía, prevista para marzo. Subrayó que el problema es grave y que se viene anunciando desde hace tiempo.

Sobre el motivo de fondo, Herou respondió: “Tenemos algunos elementos que nos indican cuál puede ser la causa, pero vamos a agregar monitoreos. Lo estamos analizando con la Dinama [Dirección Nacional de Medio Ambiente] y con OSE”.

Llovió y paró

La noticia de que las playas de la ciudad de Santa Lucía no estaban aptas para baño generó gran preocupación en la localidad. El río es un gran atractivo turístico y recreativo, tanto para locatarios como para personas procedentes de otras ciudades metropolitanas -no es menor que pueda llegarse en tren- y extranjeros que circulan por la ruta 11. Los tres puestos de guardavidas pronto lucieron la bandera sanitaria; los valores habían dado alterados en la zona próxima al puente viejo -una de las muestras rondaba el valor de los 3.500, pero otra superó los 10.000 ufc/100 mly, por precaución, se extendieron las recomendaciones aguas arriba, donde el lunes se habían hecho tomas. Los análisis dieron bien: uno dio 230 y otro 400, informó ayer Herou. Eso tranquilizó a las autoridades, que confían en haber hallado las causas. “Históricamente tomábamos muestras cuando llovía -que da alto- y cuando no llovía, que da bien. Las muestras 24 horas posteriormente a la lluvia no se toman en cuenta, porque hay un arrastre del agua de lluvia de las ciudades hacia el río, por eso recomendamos no bañarse 24 horas después de una lluvia”, dijo Herou. Informó que las muestras que dieron mal se tomaron el jueves de mañana, 30 horas después de haber llovido, y que los aliviaderos de la ciudad habían aportado agua al río, incluyendo las “de origen domiciliario”, es decir, de saneamientos desbordados.

Con estos datos, la comuna concluye que el Río de la Plata sí tiene capacidad para recuperar su calidad en las 24 horas posteriores a la lluvia, pero que al río Santa Lucía, de menor caudal y nivel de salinidad, le lleva más tiempo, por lo que a partir de ahora la IC recomendará bañarse recién cuando hayan pasado 48 horas sin llover. Herou dijo que ya se les pasó esa información a los guardavidas y a la prensa local y que continuarán haciendo análisis que permitan tener más datos. “Vamos a evaluar con mayor detenimiento la salida de los cursos de agua al río, en particular cerca hay un par de cañadas que nos preocupan; más allá de que el dato [del lunes] nos dio bien, queremos mejorar el nivel de conocimiento para futuro. Vamos a seguir trabajando con la Dinagua [Dirección Nacional de Aguas], la Dinama y OSE para aceitar un modelo que nos dé el mayor conocimiento posible de estos casos”. Estramil dijo a este medio que pidió que los monitoreos permanentes se hagan también en otras dos playas de la ciudad, además de cerca del puente viejo, y en el Arroyo de la Virgen, que desemboca pocos kilómetros aguas arriba.

El fin de semana los guardavidas del lugar comunicaron la situación a todos los bañistas, uno por uno, aunque sin demasiada información, dijeron, puesto que recién el lunes las autoridades de Salud, Gestión Ambiental y Deportes de la IC concurrieron a evacuar sus dudas. Los guardavidas fueron claros al transmitir la información, y pronunciaban las palabras que hacían desistir a más de un bañista: pichí y caca. Con el gran calor de ayer, otros hacían oídos sordos y disfrutaban de los buenos baños. “95% nos hizo caso”, destacó Lulo Jorge, uno de los guardavidas de Santa Lucía, oriundo de esa ciudad. Igual hay trabajo por delante: con la costa arbolada, la bandera no se ve con tanta claridad como en la playa, y ahora deberán extender las precauciones un día más. En Aguas Corrientes, excepto la bandera con la cruz sanitaria, tampoco había nada que explicara que no había habilitación para baños.

La Asamblea por el Agua del Río Santa Lucía se alarmó con los resultados, y convoca a una “reunión abierta y participativa” mañana de 21.00 a 22.30 en Santa Lucía, para “generar una comisión de seguimiento de calidad del río”. Critican que no se han hecho públicos los valores de coliformes en agua y que los monitoreos de playas que hace la IC no han sido publicados semanalmente, como se toman las muestras. De hecho, la página de la intendencia publicó un informe el 2 de enero y el siguiente el viernes 20. En el medio, ni en la web ni en los comunicados de prensa se recordó que Aguas Corrientes está inhabilitada para baños. Herou alegó que se hará un informe que se presentará públicamente.


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