El Ministerio Público Federal de Novo Hamburgo, una ciudad de Rio Grande do Sul, denunció a tres personas por fraguar el sistema de fiscalización sanitaria y vender productos adulterados y gravemente nocivos para el consumo humano; dos de ellos son funcionarios de Conaprole en Brasil. En un comunicado difundido el 23 de febrero, la fiscalía informó que se denunció al socio y administrador de Conaprole en Brasil, el gerente de la unidad Conaprole en Ivoti (un municipio de Brasil), y un funcionario del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento que actuaba como inspector sanitario e industrial de productos de origen animal. El diario brasileño Zero Hora informó que el administrador Agenor de Castro Magalhães y el gerente Edemar Pern fueron acusados por el fiscal Celso Tres de falsificación ideológica, corrupción activa y delito contra las relaciones de consumo, mientras que el funcionario José Altamir Leite de Azevedo fue denunciado por corrupción pasiva, falsificación ideológica y delito contra las relaciones de consumo.

Según la fiscalía, los representantes de la empresa hacían pagos mensuales de entre 1.800 y 2.500 reales (16.200 y 22.500 pesos) al funcionario, y evitaban el control de los productos. En Conaprole, el gasto se identificaba como un costo operacional más de la empresa, bajo el rubro "despesas MAPA" (gastos MAPA, la sigla que identifica al Ministerio de Agricultura brasileño). Los productos, además de que no pasaban por los controles sanitarios, estaban vencidos o consistían en descartes de leche considerados impropios para el consumo humano.

En declaraciones a El Observador, el presidente de la cooperativa láctea, Álvaro Ambrois, aseguró que Conaprole no tiene procesos productivos en Brasil, sino que vende los productos elaborados en Uruguay, y consideró que la denuncia "es un absurdo". "Es una información que no se corresponde con nuestra realidad, y estamos analizando y recabando información en Brasil, para determinar por qué surge esta denuncia", afirmó.