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Nacional | Viernes 21 • Abril • 2017

Wilson Netto, presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública; Pablo Ferreri, subsecretario de Economía y Finanzas; y Germán Benítez, vicepresidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), ayer, en la CND. Foto: Presidencia, s/d de autor
Wilson Netto, presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública; Pablo Ferreri, subsecretario de Economía y Finanzas; y Germán Benítez, vicepresidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), ayer, en la CND. Foto: Presidencia, s/d de autor

Segundo llamado a PPP por 23 escuelas, nueve polos educativos tecnológicos y diez polideportivos

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) lanzaron ayer, en conjunto con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), el segundo llamado a la construcción de infraestructura educativa mediante la modalidad de contratos de participación público-privada (PPP). El primer llamado para infraestructura educativa se abrió en diciembre, para la construcción de 44 jardines de infantes y 15 Centros de Atención a la Infancia y la Familia (CAIF), y todavía sigue en curso; las ofertas se abrirán el 15 de mayo. Este segundo llamado es para la construcción de 23 escuelas, nueve polos tecnológicos para la UTU y diez polideportivos en distintos puntos del país. El objetivo es que las obras estén terminadas entre 2019 y 2020 y, sumadas a las obras que se licitarán en el tercer llamado previsto, en total serán 150 edificios nuevos, que implicarán una inversión de 400 millones de dólares.

Estos contratos de PPP implican que el adjudicatario quedará encargado de la construcción del edificio, de su equipamiento y de determinados servicios una vez que esté operativa la obra: del mantenimiento rutinario y planeado, del mantenimiento que implique reemplazo de daños, del mantenimiento y reposición del equipamiento, de la limpieza, del mantenimiento del terreno, las instalaciones, edificios y activos, de contar con un plan y gestión de emergencias y de contar con un centro de atención al usuario. Si lo acuerda con la ANEP en cada caso, el adjudicatario también puede ofrecer el servicio de cantina, mientras que queda expresamente excluida del contrato la posibilidad de que brinde servicios educativos y de alimentación. A cambio, la ANEP pagará mensualmente al contratista el pago por disponibilidad, “en función del nivel de disponibilidad efectiva y calidad del estado de la infraestructura”. El plazo del contrato es por 22 años.

El subsecretario del MEF, Pablo Ferreri, dijo ayer durante el lanzamiento del llamado que “innovar cuesta, y hacerlo desde la esfera pública cuesta más”, y aseguró que con esta forma de construcción de obra “estamos innovando en la forma de poder superar las restricciones fiscales a la hora de construir infraestructura”. Argumentó al respecto que la inversión se realiza a lo largo de todo el contrato (22 años), y la deuda con el privado no impacta en la deuda pública, por lo que no se impacta en el déficit fiscal. Ferreri destacó que la construcción de infraestructura sirve para “apuntalar el crecimiento económico de mediano y largo plazo” y para “contribuir a disminuir las desigualdades y las inequidades”. “Cuanto mayor sea el potencial físico de un país, la plataforma de crecimiento siempre será mayor”, concluyó, y consideró que esto es más importante cuando la infraestructura es educativa: “Es muy importante tener una gran red vial, poder avanzar en una red ferroviaria, en el sistema de puertos, etcétera; pero mucho más importante es poder contar con la infraestructura educativa de calidad”.

Las escuelas del Consejo de Educación Inicial y Primaria se construirán: cinco en Canelones (en La Paz, Las Piedras, Santa Lucía, Pando Norte y Pinar Norte), cuatro en Montevideo (en el Cerro, en el Centro Comunal Zonal 9, en Punta de Rieles y en el barrio Pablo Estramín), tres en Maldonado (en Cañada Aparicio, San Carlos y Los Tocones), dos en San José (en Capurro y Monte Grande), Cerro Largo (en Río Branco y Melo), Durazno (en Durazno y en La Paloma) y Salto (en los barrios Jackes y La Chacarita), y una en Artigas (en Cerro San Eugenio), una en Rivera (en Santa Isabel) y una en Tacuarembó (en Chacras de Tacuarembó).

En cuanto a los polos educativos tecnológicos de UTU, habrá dos en Montevideo (uno en el barrio Pablo Estramín y otro en Barrio Sur), y uno en Las Piedras (Canelones), Melo (Cerro Largo), Colonia (Colonia), Paysandú (Paysandú), en un predio rural cerca del Chuy (Rocha), en Salto (Salto) y en San José de Mayo (San José).

En tanto, los polideportivos se construirán en Progreso y Toledo (Canelones), en Bella Unión (Artigas), en Carmelo (Colonia), en Paysandú (Paysandú), en Young (Río Negro), en Santa Isabel (Rivera), en Salto (Salto), en Parque Postel (San José) y en Treinta y Tres (Treinta y Tres).


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