Mario Bergara, presidente del Banco Central, tomó la palabra ayer al mediodía en los clásicos almuerzos de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) y se refirió a la Ley de Inclusión Financiera, que en estos días volvió al tapete mediático por dos propuestas que buscan juntar firmas para impulsar un plebiscito de reforma constitucional que prohíba la “bancarización obligatoria”. El jerarca dijo que “seguir aferrados al efectivo y al cheque es seguir aferrados a un mundo caro, ineficiente y opaco”, y agregó que la ley de Inclusión Financiera “no es sólo dar órdenes” sino “negociar con bancos cosas que antes cobraban y ahora son gratis”.

Bergara subrayó la rapidez de los cambios tecnológicos, que implican “desafíos de inequidad”. “Todo lo que se va a producir con automatización alguien lo va a tener que comprar. Así que eso genera oportunidades”, dijo el jerarca, y agregó que en poco tiempo se desarrollará un plan piloto de “billete virtual”, que permitiría tener “billetes en el celular, con número de serie, firma y registrados como se registran hoy los billetes físicos que emite el Banco Central”.

El presidente Tabaré Vázquez dijo ayer que no va a firmar para impulsar el plebiscito ya que “es una buena ley” y que atrás de “algunos actores” que promueven la reforma constitucional puede existir la intención de “que no haya un contralor estricto del cumplimiento que todos los ciudadanos tenemos en cuanto a pagar nuestras obligaciones impositivas”. Agregó que la ley permite que “mucha de la evasión impositiva pueda ser combatida y disminuida”. Además, el presidente subrayó que se dice que la ley “es obligatoria” pero “no es así” y que “no hay una correcta y completa información” sobre ella. “Mucha gente pidió que se transitara el camino de buscar el dinero electrónico o el plástico en sustitución del dinero en efectivo”, concluyó.

En su audición semanal, Luis Lacalle Pou se refirió al proceso de inclusión financiera como la “obligación financiera” que “bancariza obligatoriamente a los uruguayos”. Explicó que el proyecto de reforma constitucional que apoya busca defender el “derecho a elegir, la libertad de bancarizarme o no” y “de pagar como quiero". Sostuvo que en los últimos días la discusión se ha “desviado” hacia la “descalificación”. “Que protegemos a los poderosos y a los evasores. A mí nunca se me ocurrió decir que el gobierno quiere generar más negocios a los banqueros ni que los que defienden esto en AEBU lo hacen para defender su statu quo”, concluyó el nacionalista.

En Alianza Nacional, el sector comandado por el senador Jorge Larrañaga, el apoyo al plebiscito genera algunas dudas. La decisión se iba a tomar esta semana pero terminó posponiéndose, al punto de que, según pudo saber la diaria, hay legisladores que no están dispuestos a adherirse a la iniciativa.

El Partido Colorado, en cambio, se inclina a apoyar la campaña. Si bien esta colectividad todavía no adhirió formalmente, en la sede de la calle Martínez Trueba ya hay formularios para la recolección de firmas, y, según Felipe Schipani, del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), se espera que en los próximos días se oficialice el apoyo. Schipani recordó que el CEN se reunió hace unas semanas con la Cámara Regional de Comerciantes y Empresarios del Este, que viene impulsando la reforma constitucional, y dijo que el partido seguramente formalice su adhesión a la campaña en los próximos días. “Independientemente de nuestra expresión, ya hay varios dirigentes juntando firmas”, aseguró.

Las dudas también aparecen en el Frente Amplio. El diputado de la Liga Federal Frenteamplista Darío Pérez dijo a Canal 12 que “nadie puede asustarse de un plebiscito” y “no hay nada más sano que que la gente decida”. Opinó que “hay varias cosas que revisar” de esta norma y aseguró que hay varios frenteamplistas que están dispuestos a firmar para promover la reforma constitucional. “Cuando uno ve que está metiendo la pata, tienes que tener capacidad para pedir disculpas, y capacidad de sacar la pata para atrás, y rectificar y adaptarnos a lo que es hoy la realidad del sistema del Uruguay, que no permite que todo el mundo se puede adherir”, expresó.