La semana pasada, seis funcionarios de tres divisiones de la Administración de Seguridad Social de Estados Unidos se reunieron con una delegación del Banco de Previsión Social (BPS) para coordinar los “aspectos administrativos” que regirán el convenio de seguridad social entre Uruguay y el país norteamericano, según indicó un comunicado de la embajada estadounidense. El acuerdo fue firmado en enero por Kelly Keiderling, embajadora de Estados Unidos en Uruguay, y el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro.

El convenio permitirá que quienes ejercieron sus carreras tanto en Uruguay como en Estados Unidos puedan computar los años de trabajo legal en ambos países y así alcanzar los años requeridos para su jubilación”.

Para que empiece a tener validez, el acuerdo debe ser ratificado por los parlamentos de ambos países. En Estados Unidos, “en caso de no mediar oposición, la aprobación es automática luego de transcurridas 60 sesiones de ambas cámaras”, señala el comunicado.

En Uruguay el proyecto de ley ingresó en mayo a la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Senadores y actualmente está a consideración allí, luego de un informe sobre el acuerdo que realizó Mónica Xavier, quien fue la que estudió el tema. La senadora señaló a la diaria que el convenio es “un avance”, y es similar a los tratados que se han hecho con otros países, pero lograrlo con Estados Unidos es particularmente relevante porque allí viven “miles de uruguayos”. Cuando se firmó el convenio, Murro había asegurado que eran más de 50.000.

Estados Unidos tiene este tipo de acuerdo con pocos países de América: Canadá, Chile y Brasil.