El abogado Óscar López Goldaracena aseguró ayer que las excavaciones que se realizan en busca de restos de personas desaparecidas en la Brigada de Artillería Antiaérea Nº 1, en Pando, están suspendidas. “Hace más de un mes que no se excava, porque se rompió la máquina y no se encuentra sustituta”, explicó.

Según el abogado, “alcanzaría con que el presidente [Tabaré Vázquez] llamara por teléfono a cualquiera de los ministros que tienen ese parque de maquinaria para que inmediatamente se dispusiera de una”. López Goldaracena contó además que a la jueza que está a cargo del caso, Isaura Tórtora, los antropólogos no le habían comunicado que las excavaciones se habían detenido. “La Justicia no fue informada”, dijo. “Hay total sintonía entre el denunciante, que soy yo, la jueza, y la Fiscalía. La dificultad que encontramos es que hay problemas logísticos para que se cumpla con lo que se dispuso”, aseguró el abogado. Consultado sobre si había alguna respuesta del Poder Ejecutivo por el retraso en las excavaciones, Goldaracena dijo: “Yo supongo que el presidente de la República está al tanto de que no hay máquinas para excavar”. Sin embargo, el problema no se ha resuelto.

El denunciante contó que, de retomarse las excavaciones, que comenzaron en 2016, llevaría “más o menos” dos meses hacer un relevamiento y finalizar el trabajo. Además, adelantó que “las obras estaban a punto de terminar, pero ahora se amplió la zona cautelada en virtud de que se cuenta con nueva información que procesó el juzgado”. “Se está excavando en una zona muy próxima a la que ya se estaba trabajando. Todo indica que en toda esa zona –que coincide con el croquis y con otra información– podría haber enterramientos clandestinos, pero la única forma de saberlo es excavando”, agregó.

López Goldaracena también recordó que en enero de este año, el equipo de antropólogos que realizan las excavaciones pasó a ser parte del Poder Ejecutivo y no de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) como lo era hasta ese momento. Esto, sostuvo, generó resquemor en determinados actores, entre otros Álvaro Rico, el decano de la FHCE y ex coordinador del grupo de historiadores que trabajaban en esta materia. Según López Goldaracena, este cambio significa que ya no sean trabajadores “independientes y de la academia”.