El lunes 18 de setiembre, pasadas las 18.00, el peón Hugo Leites recibió una golpiza propinada por el capataz de la estancia Flor del Ceibo, en Salto. El capataz, Paolo Rodríguez, azotó a Leites con un rebenque y le causó heridas en la espalda y en la cara, además de dejarle una costilla rota. los hechos ocurrieron a la entrada del corral a donde se lleva al ganado para darle la ración de engorde. Todos coinciden en que el incidente se produjo por un reclamo del empleado sobre la cantidad de horas trabajadas. Gabriel Cartagena, abogado de Leites, explicó a la diaria que el peón fue a cerrar la portera y, cuando le dio la espalda a Rodríguez, este le empezó a pegar con un rebenque. Según el abogado, las heridas en el ojo derecho y en la nariz se produjeron cuando el capataz golpeó a Leites a la altura de la cabeza. “Le pegaron de atrás, lo que pasó es que la punta del rebenque le dio en la cara”, explicó. Cartagena aseguró que si bien su cliente trató de defenderse, el ataque fue de tal magnitud que Rodríguez llegó a golpear a Leites cuando estaba en el piso.

Después del ataque, sobre las 20.30, el dueño del establecimiento, Ernesto Estévez, llamó por teléfono a Leites para pagarle los jornales trabajados en setiembre, que sumaban 8.400 pesos. Media hora más tarde, le hizo firmar al peón tres recibos: dos en blanco y uno por el dinero pagado. También “le dijo que no lo quería ver más”, sacó un cuchillo y lo amenazó para que no hiciera la denuncia. Además “le dijo que iba a ir a la comisaría para denunciar [al empleado] por el robo de una cadena de alambrar”. Cartagena aseguró a la diaria que su cliente le contestó: “Mire, patrón, usted denuncie lo que tenga que denunciar y haga lo que tenga que hacer, yo no tengo nada que ocultar”. El hombre optó por no enfrentar al dueño de la estancia y pasó la noche en el campo de un vecino. El martes 19 de setiembre fue a la mutualista de Salto, donde recibió los primeros cuidados. Ese día, la esposa de Leites sacó las fotos que circularon por las redes sociales, en las que se puede ver con claridad la marca de los rebencazos. El miércoles 20 se hizo la denuncia en la Seccional 5ª de Salto. Ayer, a las 18.00, Leites se presentó ante la médica forense para que dejara constancia de las lesiones.

la diaria accedió a las declaraciones de Rodríguez y Estévez en la Seccional 7ª de Salto, hechas ayer. En calidad de indagado, Rodríguez declaró que ese lunes estaba realizando tareas junto a su patrón, Estévez, cuando “en un momento dado le ordena a Leites que fuera a encerrar los vacunos para darle la ración de engorde. Cuando va a ayudar a Leites, este le dice: ‘No trabajamos de noche’, respondiéndole Rodríguez que no comenzara con sus comentarios, que si no le servía la changa que se fuera. En ese momento Leites le dice: ‘Alcahuete, que parecés un cuzco detrás del patrón, ragalau, trabajando para los gringos’. Después se originó una pelea en la que él recibió un golpe en el rostro que le produjo un sangrado y un golpe en un brazo, no concurrió a ningún lugar médico para constatar lesiones, tampoco realizó denuncias en dependencias policiales”.

Por su parte, Estévez declaró que Rodríguez lo llamó y le contó que había tenido una pelea. “Cuando llega su peón, Leites se retiraba del lugar gritando ‘Me voy, me voy’, a lo cual le dice ‘andate nomás, estás sólo para complicar’”. Sobre los jornales adeudados, Estévez asegura que le pagó a Leites en un establecimiento lindero, pero en la declaración no menciona nada sobre el supuesto robo de la cadena ni sobre la firma de los recibos.

En su declaración, el trabajador dice que está empleado desde hace nueve meses en el establecimiento “como peón rural, teniendo como capataz a Paolo Rodríguez, quien vive allí. Con este, desde que comenzó a trabajar, tuvieron inconvenientes y cruces de palabras por el hecho de que [no] respetaba nunca las ocho horas y hacía trabajar al personal y a la víctima hasta 14 horas diarias, pero nunca la situación se fue a las agresiones”. Según el documento, “la víctima se vio obligada a defenderse como pudo, con un rebenque, también algún lazo le dio. Luego del incidente, la víctima juntó sus pertenencias y se retiró del establecimiento a un puesto aledaño para pasar la noche, desensillando su caballo. Aparece luego, esa misma noche, el patrón Ernesto Estévez, quien increpa a la víctima a pelear exhibiéndole un facón grande. Además, culpa a la víctima de haber hurtado una máquina, creyéndose el patrón lo que dijo su capataz”.

Consultado sobre la versión de Rodríguez y Estévez, el abogado del trabajador dijo a la diaria que es una estrategia y que los golpes en la espalda son la evidencia de que no se trató de una pelea, porque en un incidente de ese tipo “nadie va a dar la espalda”. Cartagena confirmó que Leites intentó defenderse, pero aseguró que la única denuncia que hay es la hecha por su defendido en la Seccional 5ª de Salto. La causa está en el Juzgado 2º de Paz de ese departamento y la jueza actuante es Margarita Toriani.

Cartagena desmintió haber sido objeto de amenazas y negó haber recibido un soborno para retirar la denuncia. Comentó que una abogada les ofreció 40.000 pesos por el despido del peón rural. “Eso fue en la puerta del Juzgado de Paz rural de Villa Constitución, previo a ratificar la denuncia penal”. El abogado se negó a recibir el dinero porque aún no había hecho los cálculos de la liquidación.

La denuncia en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) fue presentada ayer a las 12.00 por las condiciones de trabajo de esa estancia y la situación de violencia que vivió Leites. El abogado aseguró que lo que piden es “que el MTSS, a través de la Inspección General de Trabajo, tome cartas en el asunto e investigue los hechos ocurridos y determine en qué situación se encuentran los otros empleados”. Según el profesional, cuando Leites trabajaba ahí, había tres peones que vivían en malas condiciones; dormían en un galpón sobre colchones sucios e incluso en una oportunidad les dieron de comer una vaca que había sido sacrificada por tener cáncer.

La denuncia penal es por presuntas lesiones del capataz al trabajador, por amenazas del patrón y por omisión de asistencia.

Este viernes, Leites y su abogado serán recibidos en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados. La invitación fue realizada por el diputado del Frente Amplio Daniel Placeres.

Comunicados y conferencias

La Asociación Rural del Uruguay (ARU), mediante un comunicado de prensa, expresó ayer su “absoluto repudio” a todo acto de violencia “en cualquiera de sus formas”. Exhortó “al cumplimiento estricto de las normas laborales vigentes”, sobre todo con relación al trabajador rural y sus derechos. “Velamos para que todas las diferencias o conflictos en el plano laboral que no sean solucionadas por acuerdo de partes, sean dirimidos por las vías y en los ámbitos competentes”, dice el comunicado. La ARU confía en que los “hechos ocurridos” se aclaren y se determinen las responsabilidades que “pudieren corresponder”.

El integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT Óscar Andrade dijo, en conferencia de prensa, que las imágenes del trabajador golpeado “son de la Edad Media”, y que esta situación “tiene que indignar al país”. El dirigente indicó que el PIT-CNT asesora al trabajador a nivel laboral, civil y penal, y que les extraña que los responsables de la golpiza “no estén detenidos”. “Esperemos que eso pase pronto”, sostuvo.