Todo el equipo del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), de pie detrás del nuevo ministro, le daba un aire de solemnidad a la habitual conferencia de prensa semanal de la cartera, que Enzo Benech rompió con una broma inicial. “Vieron que nosotros nos ocupamos de que tengan noticias”, comentó a los periodistas. Desde el lunes, y en el contexto más complejo para el sector en lo que va de los gobiernos del Frente Amplio, el socialista Benech asumió la titularidad del ministerio. La subsecretaría quedó a cargo del hasta entonces director general del ministerio, Alberto Castelar (MPP), quien ingresó a la cartera en 2007 como asesor del entonces ministro Ernesto Agazzi. La dirección general será ocupada ahora por Horacio Servetti, funcionario de carrera del MGAP y ex jefe de servicios jurídicos de la cartera.

Benech aseguró que continuará con las políticas del ex ministro Tabaré Aguerre –a quien calificó de “un lujo que tuvo este país”–, aunque con su propia impronta, que pasará por “tratar de mejorar la gestión todo lo que se pueda”. “Tenemos que hacer más cosas con menos gente, pero tenemos que hacerlas mejor. Me refiero a la gestión en términos generales: recursos humanos, cumplimiento, dedicación, cómo usamos los vehículos y todos los recursos que en realidad son de la sociedad”, detalló. Anunció algunas prioridades en el trabajo del ministerio (ver recuadro) y sentenció que forma parte de “un Poder Ejecutivo y de un gobierno que ganó unas elecciones democráticas” y que quiere “plasmar” lo que prometió que iba a hacer.

Las preguntas sobre las movilizaciones de sectores rurales no se hicieron esperar. “Por suerte tenemos un país libre y democrático y la gente se puede expresar. Yo no creo que sea un momento de los más graves, porque tengo 68 años, pasé la crisis de 2002 y vi muchas movilizaciones de este tipo. Y creo que está bien que la gente se exprese”, dijo Benech.

De todas maneras, y tal como hizo el presidente Tabaré Vázquez el lunes en su reunión con las gremiales agropecuarias, Benech aclaró que el diálogo debe tener canales institucionales, y que los interlocutores del gobierno son las gremiales y no los productores autoconvocados. “El ámbito para conversar el presidente lo ha dicho claro, y yo lo comparto. Uruguay tiene institucionalidad, y creo que debemos respetar la institucionalidad para poder entendernos. Tenemos que tener interlocutores válidos. En los sectores productivos tenemos una institucionalidad muy rica: institutos como Inale [Instituto Nacional de la Leche] o Inase [Instituto Nacional de Semillas]... en todas esas instituciones hay representación de las gremiales en este país desde hace muchos años; por lo tanto, cuando tenemos problemas, lo primero que debemos hacer es usar las herramientas que tenemos, y a eso apelamos”, dijo el ministro. Acotó que si la institucionalidad no funciona, el gobierno no puede tener interlocutores válidos, pero subrayó que es una pregunta que deben responder las gremiales, no el gobierno.

Recordó que el gobierno ya ha tomado medidas que benefician al sector rural, como la bonificación de la energía eléctrica para la producción lechera, que vencía el 31 de diciembre pero se extendió tres meses más. Además, indicó que el Parlamento estudia un fondo de garantía para el sector lechero que el gobierno quiere incrementar de 30 a 36 millones de dólares. En cuanto al pedido de los productores de rebaja de los combustibles, Benech señaló que en junio del año pasado el gasoil bajó 8%, y que ahora la suba de tarifas fue diferencial. “Entonces no es que no se esté tomando en cuenta lo que la gente dice. Ahora, hay veces que no alcanza o no se puede, y eso a veces trasciende estos ámbitos, y no es bueno que quede la imagen de que no estamos haciendo nada”, dijo el ministro.

Arroz con leche

El ministro sostuvo que hay sectores en peor situación que otros, y puso como ejemplo de los primeros a la producción arrocera y lechera. “El sector arrocero es eficiente, es competitivo, tiene alta productividad, está apretado con los números, vamos a tratar de ayudarlo”, afirmó. “Si con alta productividad los números no cierran, tenemos un problema. Hace poco tiempo se aprobó un fondo complementario arrocero para apoyar a eso, pero de cualquier manera no es solución definitiva”, añadió.

En cambio, consideró que “la soja es otra historia”, porque tuvo una “excelente cosecha” el año pasado y aún tiene “un mínimo de rentabilidad, sin duda”.

Además, Benech marcó diferencias en materia de rentabilidad vinculadas al precio de la tierra. “Las cuentas no le cierran igual al que tiene campo que al que no tiene campo. Vamos a tener que trabajarlo, yo no sé cómo”, admitió.

El ministro fue consultado sobre las medidas que proponen los productores si no se atienden sus reclamos, y que terminarán de definirse el 23 de enero en Durazno. Entre otras, se manejó paralizar las ventas. Benech respondió que espera que primen el “sentido común y la cordura” y aseguró que trabajará para que “esta situación se subsane”, pero remarcó que el gobierno ya tiene antecedentes de tomar medidas “cuando hay que tomarlas” para evitar una paralización de este tipo. “Estamos a mediados de enero, pico de temporada turística, tenemos que producir para una población aumentada; jodido favor les hacemos a los productores que están abasteciendo este mercado restringiendo esa oferta”, cuestionó. En cuanto a la posibilidad de que los productores no envíen ganado a los frigoríficos, que también se manejó, Benech respondió: “Allá ellos”. “Me parece que no es bueno que cada uno se pare de un lado de la calle a amenazar” al otro, consideró.

Benech sostuvo que se precisa “un país unido y no dividido”. “Me parece que estas cosas dividen, pero vamo’ arriba, no me preocupa: me ocupa”, aseguró. “Creo que como sociedad no es bueno que nos estemos pasando facturas; el agro es demasiado importante como para que genere estas divisiones, que, a mi juicio, no nos hacen bien”, insistió.

Acciones del ministerio

Benech anunció algunas líneas de trabajo y concreciones de los próximos meses: • Se trabajará en la creación de una agregaduría agrícola comercial para atender el mercado chino. • Se negocia la posibilidad de vender material genético a China. • La reglamentación de la Ley de Riego “está prácticamente pronta”. • Se destinarán 20 millones de dólares para promover el uso del agua para la producción y para ayudar a productores lecheros de la cuenca del Santa Lucía. • Se destinarán 50 millones de dólares para políticas diferenciales para pequeños productores. • Se seguirá aplicando la exoneración de 50% de la contribución inmobiliaria rural para quienes explotan hasta 200 hectáreas. El año pasado se exoneró a 11.449 empresas.