El Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus), conformado por varias organizaciones preocupadas por el cuidado del medioambiente, difundió ayer que en julio de 2017 la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) constató, en una inspección que realizó en el sitio del pozo Cerro Padilla (Paysandú), que durante la perforación de los primeros 100 metros “hubo una infiltración” de lodo con productos químicos de aproximadamente 120 metros cúbicos. Movus se enteró de la pérdida de lodos por el informe del Área de Evaluación de Impacto Ambiental que consta en el expediente que tiene la Dinama sobre las operaciones, al que llegó después de presentar un pedido de acceso a la información.

La empresa australiana Petrel Energy está a cargo de la exploración en busca de hidrocarburos en el pozo en Cerro Padilla, ubicado al noreste de Paysandú, bajo el contrato entre ANCAP y Schuepbach Uruguay. Según manifiesta la organización en el comunicado, la pérdida tiene un “impacto desconocido sobre los acuíferos de la zona”, y el incidente “evidencia tanto la impericia de la empresa como la ausencia de controles efectivos por parte de la Dinama”.

Primera perforación

El informe de la Dinama señala que el volumen de 120 metros cúbicos de lodo perdido “hace presumir que la infiltración tuvo un alcance muy superior a lo esperable (dado que el volumen de lodo a manejar en esta fase de perforación, según lo originalmente previsto, era de 15 metros cúbicos), indicativo de que la infiltración ocurrida superó notoriamente la velocidad de respuesta ante cualquier variación o ajuste natural del proceso, constituyéndose en una contingencia respecto de la operación normal”. Además, el documento recuerda que la Autorización Ambiental Previa otorgada por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente por la resolución 572/2017, establece que “es obligación del titular del proyecto la notificación inmediata a Dinama de cualquier incidente ambiental que ocurra durante la ejecución del mismo”, algo que la empresa no hizo ante este hecho.

Según informa Movus en el comunicado, ante el informe de la Dinama la empresa argumentó que la pérdida “fue muy rápida”, pero las organizaciones afirman que, no obstante, “estuvieron horas preparando y reponiendo el lodo que perdían”. Petrel Energy también hizo énfasis en “la biodegradabilidad del lodo derramado”, pero Movus afirma que eso es falso: “Justamente, por tratarse de lodos con componentes químicos no biodegradables es que, para decidir su destino, deben ser clasificados y depositados finalmente en vertederos adecuados para recibir desechos peligrosos”.

Para Víctor Bacchetta, uno de los representantes de Movus, el incidente es una muestra de que la empresa Petrel “no tiene la idoneidad suficiente; esto que pasó es muy grave, es un derrame de lodo muy importante. La empresa debe recoger el máximo de lodo posible, porque siempre algo queda, y llevarlo al vertedero municipal si no es muy grave, y si es grave a la celda de seguridad de residuos que administra la CIU [Cámara de Industrias del Uruguay]”. Además, Bacchetta cuestionó que “ni lo informaron a Dinama y siguieron las operaciones”, lo cual considera que es “una irresponsabilidad”.

Según el comunicado de Movus, a una profundidad de 70 metros (la infiltración ocurrió antes de los 100 metros) se encuentran los basaltos de la formación Arapey, “que alberga algunos acuíferos y presenta importantes fracturas naturales. Por esta razón, la infiltración de los lodos podría afectar a los acuíferos Tacuarembó y Buena Vista que se encuentran inmediatamente debajo del basalto”. Según Bacchetta, en el expediente, después de la respuesta de la empresa, figura un informe de la Dinama que autoriza las operaciones en el pozo Cerro de Chaga, por lo que considera que la Dinama “no le dio la relevancia que para nosotros sí tiene, ya que siguió dando curso al plan de excavaciones”. De todas formas, en declaraciones a Telenoche, el director de la Dinama, Alejandro Nario, aseguró que se aplicará una multa a Petrel Energy por no haber informado de la situación. Nario explicó que la filtración se produjo debido a que la formación es “porosa y arenosa”, pero informó que se analizó la calidad del agua subterránea, se comparó con los valores iniciales y se concluyó que “no hay diferencias”.

Sobre los análisis del agua que hizo la Dinama, Movus señala que el pozo de monitoreo indicado en el informe “se encuentra a 4.800 metros al noroeste de la perforación de Cerro Padilla, demasiado lejos para poder detectar algo. La contaminación de cualquier naturaleza se diluye en una distancia tan grande y cualquier análisis que se realice indicará que no existe contaminación”. Además, añade que en los análisis del agua mencionados se buscaron “contaminantes básicos y no [se] apuntó a la detección de los productos químicos usados en la preparación del lodo”, por lo que la organización considera que “los resultados que se describen son totalmente irrelevantes”. Por otra parte, Movus reclama que se suspendan las perforaciones, que ahora terminaron en Cerro Padilla y se están iniciando en Cerro de Chaga.

Por su parte, Nario explicó que el material utilizado “no es peligroso” y que no se ha comprobado que haya contaminación, y aseguró que “es cierto que no se hicieron todos los ensayos, y eso es cierto porque no es necesario”, ya que se midieron indicadores como la salinidad y estos dieron resultados correctos. En 2017 Movus presentó a la Dinama un informe redactado por la doctora en Ciencias Biológicas Graciela Piñeiro, que analiza los productos utilizados por la empresa y cuestiona la catalogación de dichos productos como “peligrosos” o “no peligrosos”.