Ante el alto riesgo de incendios forestales que es habitual a esta altura del año (ver recuadro), el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) realizó un llamado de atención a la ciudadanía, con fines preventivos. Según el director de la Dirección Forestal, Pedro Soust, “estamos en buen camino: reconociendo los riesgos y las carencias, para tratar de cubrirlos”.

De las 800.000 hectáreas de bosque que hay en Uruguay, 90% pertenecen al sector privado. La Sociedad de Productores Forestales desarrolla desde hace años un plan de prevención de incendios forestales con el objetivo de disminuir la incidencia y las consecuencias de estos siniestros, por medio de una detección temprana de los focos y una acción rápida y coordinada para combatir el fuego. El plan involucra el trabajo de más de 90 personas, entre brigadistas y jefes de Bomberos, pilotos, la atención en las bases, el personal de despacho y otros, e implica una inversión cercana a tres millones de dólares. Es financiado en su totalidad por las 64 empresas forestales socias –entre ellas, UPM y Montes del Plata–, prorrateando por hectárea.

El coordinador del plan, Rafael Sosa, dijo ayer, durante una conferencia de prensa en la sede del MGAP, que existen “más de un millón” de áreas afectadas. En una primera instancia, las acciones de prevención para detectar a tiempo los eventuales focos ígneos incluyen el sobrevuelo de seis rutas áreas –tres veces por día en días como hoy, de mayores riesgos–, a lo largo de 1.650 kilómetros, según la información brindada por las tres bases operativas de Treinta y Tres, Guichón y Tacuarembó. Esto se complementa con un sistema de torres de vigilancia que cubren 650.000 hectáreas más, al norte de Tacuarembó y Rivera.

Cuando es necesario extinguir el fuego, se usan tres helicópteros –uno por base– capaces de transportar una brigada de combate totalmente equipada, integrada por tres brigadas de bomberos, seis depósitos auxiliares de combustibles y un bolsón para una descarga de agua.

En promedio, en las últimas temporadas anteriores se detectaron 1.050 focos, lo que significó 77 horas de lucha contra el fuego, en la mayoría de los casos atendidos por la propia empresa dueña del predio donde se gestó.

Por su parte, el subdirector nacional de Bomberos, Antonio Acevedo, dijo que la institución se estuvo preparando durante el último trimestre del año para generar la “plataforma operativa” necesaria y “diagramar los medios logísticos, recursos materiales y humanos”. También resaltó la necesidad de prevenir, ya que “entre 80 y 90% de los incendios –tanto forestales como de otra naturaleza– se dan por una conducta humana descuidada, imprudente, negligente y, en algunos casos, intencional”, y dijo que los incendios son causa de las mayores pérdidas tanto a nivel residencial como agrícola o industrial.

Soust, por su parte, recordó que ante la “masiva inmigración” que vive el país en esta temporada, que “ejerce una presión muy fuerte en algunos puntos del país”, es vital aumentar “los caminos de prevención”.

Recomendaciones de emergencia

Desde el Sistema Nacional de Emergencia recomiendan mantener los jardines y los espacios verdes limpios, con el césped corto y, si hay árboles, podar las ramas inferiores hasta una altura de dos metros. En caso de realizar fogones, limpiar previamente cinco metros a la redonda del lugar donde se encenderá el fuego, eliminar hojarascas y rodear el fuego con piedras. Mantener siempre un recipiente con agua cerca del fuego y, al retirarse, asegurarse de que haya quedado totalmente extinguido. También recomiendan no tirar colillas de cigarrillos sin apagar y, ante cualquier situación de riesgo, llamar al 911 o al 104.

Alto riesgo

Después de las lluvias del 31 de diciembre y el 1º de enero, la alerta bajó pero aún sigue vigente. El mapa de Uruguay con marcas que indican el riesgo de incendios forestales del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) estaba ayer pintado de rojo y naranja en más de la mitad de su superficie, sobre todo hacia el suroeste. Son los colores que significan riesgo “muy alto” y “alto”, respectivamente. Paysandú, Mercedes, Durazno, Barra del Chuy, Coronilla, San José, Playa Fomento, Colonia, Rocha, La Paloma, Balneario Kiyú, Balneario Solís, José Ignacio, Laguna del Sauce y Piriápolis presentan riesgo “muy alto”. En tanto, Paso de los Toros, Atlántida, Playa La Colorada, Prado y Punta del Este están expuestos a un “alto” riesgo. Por otro lado, Artigas, Salto, Tacuarembó, Melo, Juan Lacaze, Aeropuerto Melilla y Carrasco presentan riesgo “medio”, mientras que Rivera, Treinta y Tres y Florida son los únicos departamentos con “bajo” riesgo.

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