Un presidente Tabaré Vázquez distendido e inusualmente locuaz recibió por casi una hora y media a la prensa en la residencia de Suárez y Reyes para explicar en detalle las medidas anunciadas ayer para tres sectores agropecuarios. Tras la reunión con las gremiales del agro, el presidente anunció rebajas y apoyos financieros para la lechería, el sector arrocero y la hortifruticultura, dirigidos a pequeños y medianos productores. En la conferencia de prensa de las gremiales se notaron las primeras diferencias en un bloque que hasta entonces parecía compacto: mientras la Comisión Nacional de Fomento Rural y la Asociación Nacional de Productores de Leche evaluaron positivamente las medidas, la Asociación Rural del Uruguay (ARU) y la Federación Rural afirmaron que hay que cambiar la política económica o, de lo contrario, el país se irá “apagando como una velita”.

En menos de una semana, el gobierno respondió a la movilización y la proclama del 23 de enero en Durazno. Las medidas anunciadas, calificadas de “paliativas” y “coyunturales” por Vázquez, tuvieron “gusto a poco” para la mayoría de las gremiales, que ahora deberán resolver si participan en la mesa de diálogo convocada por el gobierno. El presidente aseguró ayer que, en caso de que resuelvan no asistir, de todos modos la mesa funcionará con integrantes del gobierno. Este ámbito comenzará a trabajar después de la Semana de Carnaval; entre los temas de discusión de mediano y largo plazo, incluirá todos los puntos reclamados por el movimiento Por un solo Uruguay, de productores autoconvocados, y cuatro puntos planteados ayer por las gremiales agropecuarias: costos de energía eléctrica, costos del gasoil, política cambiaria y temas “culturales” que separan al campo de la ciudad. “El gobierno se compromete a estudiar todos los puntos planteados y a ver cómo se puede avanzar en eventuales soluciones”, aseguró Vázquez. De todos modos, adelantó que habrá reclamos con los que no estará de acuerdo. Remarcó que el gobierno no está dispuesto a tratar “de la misma manera a lo que es diferente, porque esa es la mayor de las injusticias”, y que pretende que “prime siempre el interés general por sobre los intereses particulares”.

Flanqueado a su derecha por la vicepresidenta Lucía Topolansky, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, y la presidenta del Instituto Nacional de Colonización, Jacqueline Gómez, y a su izquierda por el secretario de la Presidencia, Miguel Toma, y los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, y Economía y Finanzas, Danilo Astori, Vázquez se explayó en cada respuesta y confesó estar “encantado” con las interrogantes formuladas por los periodistas. En la reunión con las gremiales participó también la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, que no estuvo presente en la conferencia.

El costo de las medidas

Astori detalló el costo fiscal que tendrán las medidas. Aseguró que tendrán un impacto “razonablemente administrable” por el gobierno y que “no conducen a una situación fuera de control ni mucho menos para las cuentas públicas”: • Devolución del IVA: 4,5 millones de dólares. • Extensión del descuento en la tarifa eléctrica a los lácteos: 1,4 millones de dólares. • Tarifa eléctrica de los regantes: 1,2 millones de dólares Total: 7,1 millones de dólares.

Vázquez comenzó asegurando que el sector agropecuario es “de las principales locomotoras de desarrollo del país”, que genera alto valor agregado y miles de empleos para los uruguayos. Insistió, no obstante, en la necesidad de atender las “diversas realidades” de un sector heterogéneo, en función del tipo de actividad y la escala. Advirtió que pedirle al gobierno que solucione todos los problemas del agro “sería no tener una real conciencia de la realidad del país”.

En este sentido, el gobierno identificó a los sectores lácteo, arrocero y hortifrutícola como los que tienen mayores dificultades. “Dentro de estos sectores, los esfuerzos estarán enfocados, tal como se nos pidió el 23 de enero, hacia los productores pequeños y medianos, que cuentan con menores recursos para afrontar una coyuntura que presenta desafíos”, explicó Vázquez. La medida más importante anunciada ayer en términos de costos y productores beneficiados es la devolución del IVA al gasoil para los pequeños y medianos productores de los tres sectores. Para concretar esta iniciativa, el Poder Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto de ley que tendrá un trámite rápido, según lo acordado por Vázquez con Topolansky. Los productores accederán a la devolución del IVA en efectivo y no tendrán que presentar ninguna declaración. Las estaciones de servicio deberán documentar las ventas en comprobantes fiscales electrónicos; transitoriamente, quienes no hagan estos trámites electrónicos podrán documentar la venta en formularios. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca determinará, en coordinación con la Dirección General Impositiva (DGI), el universo de productores beneficiados y se establecerá un tope para el uso de este beneficio como porcentaje de ingresos registrados en el ejercicio anterior, que se calculará para cada rubro de acuerdo con el uso efectivo de gasoil de cada sector. Para saber si pueden acceder al beneficio, los productores deberán consultar la página de la DGI.

Vázquez también anunció que el gobierno lanzará “una muy fuerte campaña contra el contrabando de combustibles”, que es “absolutamente negativo para la economía del país”.

Cultura y política

En la conferencia, el presidente explicó que uno de los puntos a tratar con las gremiales busca generar una “verdadera revolución cultural” que supere la dicotomía campo/ciudad. Dijo que, “lamentablemente”, en la historia del país se ha ido consolidando “una dicotomía o una división en la sociedad”: la confrontación campo/ciudad. “Esto lo tenemos que superar con una cultura nueva, que cambie esto de raíz. El campo precisa a la ciudad, como la ciudad precisa del campo. El campo nos alimenta a todos, pero el campo sin los servicios tampoco tendría los beneficios que tiene”, sostuvo. Agregó que también se trabajará en la necesidad de recuperar la cultura del trabajo, de un trabajo “digno, bien remunerado, socialmente integrador”. “El país es uno solo, y todos juntos tenemos que trabajar para mejorar el futuro”, dijo.

Consultado sobre el “trasfondo político” del movimiento de los autoconvocados, Vázquez respondió que no le cabe “la menor duda” de que hay “intencionalidad política pura en este movimiento”, porque “política es todo”, pero que en el encuentro que mantuvo con los productores el viernes quedó “bien claro que ellos no están partidizados”. “Ellos buscaron expresar cuáles son sus problemas y buscaron relacionarse con el Poder Ejecutivo, que es el que puede darles soluciones al tema”, señaló. Explicó que decidió recibirlos el viernes porque constituyeron una organización con mesa representativa y 150 delegados de distintas partes del país, que definieron a sus representantes y elaboraron una propuesta. “Ahí ya había una organización. Ya me adelantaron que si se instala una mesa, van a participar, y bienvenida sea esa participación. Vi el respeto con que trataron los temas, cómo se congregaron con total respeto, con tolerancia, y es un elemento a resaltar”, afirmó.

“Muy poco”

Marcelo Nogué, vocero del movimiento de productores autoconvocados, dijo a la diaria que los anuncios del gobierno le parecieron “muy poco” y que esperaban “señales más fuertes”. “Hubiéramos esperado un reconocimiento de que había varios lugares [en el Estado] para hacer un recorte de gastos superfluos, que dijeran que estamos esperando acotar el ingreso de funcionarios públicos un tiempo”, dijo. Recordó las propuestas de los autoconvocados de bajar a la mitad la flota de vehículos oficiales. Sobre la invitación a integrar la mesa de diálogo, Nogué explicó que a los delegados del movimiento les gustaría participar, pero que el punto se considerará en una reunión de los autoconvocados que se realizará este sábado en Durazno. “Pasar a una mesa de trabajo puede llegar a ser eternizar en el escritorio la necesidad que tiene el sector”, acotó.

Vázquez dijo que respeta la vigilia que está prevista para mañana y pasado en las rutas: “Los productores autoconvocados entienden que es una medida que tienen que tomar, por distintas razones... no sólo de protesta, me lo dijeron el otro día. Por ejemplo, es una oportunidad para reunirse y poder intercambiar mano a mano muchos de los temas que estamos considerando. En lugar de una vigilia de protesta, puede transformarse en una vigilia de reconocimiento a algunas de las medidas que se tomaron. Mientras se haga en el marco de la Constitución y la ley, con total libertad se puede hacer”.

La política cambiaria

La ARU y la Federación Rural fueron las gremiales que se mostraron más disconformes con las medidas anunciadas (ver nota vinculada); centraron su descontento en la falta de anuncios vinculados a la política cambiaria. “El tipo de cambio es un tema fundamental. [...] No percibimos que haya conciencia de que ello es así”, lamentó Gerardo García Pintos, vicepresidente de la ARU. Evaluó que una política “de austeridad y de control del gasto público” impactaría en el tipo de cambio y puso como ejemplo a Argentina: “Miren en Argentina qué está pasando: bajaron tasas de cómo se financia el gobierno argentino y el tipo de cambio se apreció 7% en la semana”. Agregó que el Fondo Monetario Internacional dijo que el atraso cambiario en Uruguay es de 14%.

En tanto, Jorge Riani, presidente de la Federación Rural, cuestionó que el gobierno, al colocar bonos a intereses altos, “toquetea el mercado de los dólares”. “[Danilo] Astori dice que si no compraran dólares, el dólar estaría a 22 [pesos]. Nosotros no estamos muy convencidos de eso; para nosotros hay toqueteo del mercado”, advirtió.

Vázquez enfatizó que la política económica “no se va a cambiar; la vamos a utilizar como herramienta para mejorar las condiciones de vida de los uruguayos”. Y, hablando en segunda persona, interpeló a quienes están endeudados en dólares, a los productores agropecuarios que compraron maquinaria en dólares, y les preguntó qué pasaría si el dólar subiera a 36 o 41 pesos.

A su turno, Astori explicó que la evolución de la valuación del dólar a escala mundial muestra una devaluación permanente de esa moneda. “Uruguay no puede, contrariando los fundamentos de la situación internacional y la suya propia, incidir para impedir que esta tendencia se verifique en la práctica, porque depende de factores que Uruguay no puede controlar. Uruguay practica una política cambiaria de acompañamiento flexible de la tendencia mundial, tratando de evitar volatilidades inconvenientes, y es por eso que el Banco Central [del Uruguay] ha impedido que el dólar caiga más en el país. Si el Banco Central no hubiera intervenido últimamente con volúmenes importantes de compra, el tipo de cambio nominal estaría mucho más bajo de como está ahora”, aseguró. Al igual que Vázquez, remarcó que el gobierno no tiene proyectado “cambiar el rumbo de la política económica”, y menos la política cambiaria, que “al país le ha dado buenos resultados”. Finalmente, se mostró optimista en que Uruguay retome la senda del crecimiento y que el agro juegue un rol central en esa recuperación.

El costo del Estado

Sobre el reclamo de los productores de disminuir los gastos del Estado, Vázquez recordó medidas que ya se tomaron, como la obligatoriedad de la devolución de viáticos para ministros, subsecretarios y directores generales de secretaría, y la disminución de 15,8% de funcionarios en el Poder Ejecutivo. Aseguró que en Presidencia de la República los funcionarios públicos pasaron de 130 a 13 y que él tiene un solo asesor, y es honorario [el presidente de CUTCSA, Juan Salgado]. “Ya lo venimos haciendo, y vamos a seguir estudiando lo que podemos ajustar. Pero hay sectores donde no podemos disminuir el número de funcionarios, porque estamos atendiendo requisitos fundamentales de la sociedad”, dijo, y mencionó las áreas de educación, seguridad y salud.

El presidente prometió que bajará aun más la publicidad oficial, sin afectar la promoción turística en el exterior que hace el Ministerio de Turismo. Recordó que se disminuyó 50% la publicidad oficial en empresas públicas: el promedio de inversión anual hasta 2014 era de 53 millones de dólares por año, y entre 2015 y 2017 bajó a 34 millones de dólares. “Y la vamos a bajar más”, dijo, golpeando la mesa, “porque hay empresas que son monopólicas y que no tienen por qué hacer publicidad”.

Las medidas del gobierno Para los tres sectores | Rebaja del gasoil de 18,3% para los productores arroceros, lecheros y hortifrutícolas que tributan Imeba; quedan excluidos los grandes productores, que tributan IRAE. La rebaja se implementará por medio de la devolución del IVA y tendrá vigencia de un año a partir de marzo de 2018. En el caso del sector arrocero, la rebaja beneficiará a los pequeños y medianos productores, porque los grandes productores de arroz ya tenían rebaja en el combustible.

Para el sector lácteo | Constitución de un fondo de garantía de 36 millones de dólares para el sector lechero (el proyecto de ley está a estudio del Parlamento desde el año pasado, con modificaciones hechas en enero). Vázquez manifestó ayer que el gobierno estima que este fondo podrá ser utilizado por aproximadamente 2.800 productores lecheros. | Extensión de rebaja de 15% en la tarifa eléctrica a los productores lecheros hasta marzo de 2018. Serán beneficiados 3.600 productores. | Congelación de renta para este año para los productores familiares lecheros arrendatarios de tierras del Instituto Nacional de Colonización. El vencimiento para el pago de la renta, fijado para el último trimestre de 2017, se extiende a abril-mayo de 2018. La renta lechera para los colonos ganaderos se baja de 1.244 pesos por hectárea a 1.160 pesos por hectárea. Esto beneficiará a 1.050 productores familiares.

Para el sector arrocero | Extensión de la rebaja de 15% de la tarifa eléctrica para las industrias arroceras. La rebaja ya está establecida para 350 productores arroceros para el período de noviembre de 2017 a marzo de 2018; ahora se extiende a la industria, con la condición de que esa rebaja sea trasladada a reducción de costos para los productores arroceros. La rebaja para la industria será durante tres meses y se determinará en conjunto con la industria el momento de la aplicación.