La Cámara de Senadores dio ayer media sanción al proyecto de ley para personas trans. La iniciativa fue apoyada por el Frente Amplio y el Partido Independiente, y rechazada por blancos y colorados. El senador colorado Pedro Bordaberry criticó fuertemente la ley, aunque reconoció que ve “con simpatía” el artículo que habilita el cambio de nombre. “Si alguien se llama Pedro Gómez y quiere hacerse llamar Pedra Gómez, o simplemente Pedra, porque el apellido le complica las probabilidades de conseguir un trabajo, debería tener el derecho de hacerlo”, argumentó.

Si bien la aprobación del proyecto fue celebrada por legisladores oficialistas e integrantes de organizaciones LGTB, algunos de ellos consideraron que aún no es tiempo de cantar victoria. “No hay que olvidar que esto es una media sanción; todavía falta que se vote en Diputados, en donde Darío Pérez puede hacerla naufragar. Por ahora no hay nada que nos haga pensar que va a votar en contra, pero sabemos que su postura puede cambiar si de pronto empieza a sentirse malhumorado. Estamos monitoreando el asunto”, declaró un diputado del Frente Amplio. Un integrante de un colectivo LGTB explicó que se está siguiendo “muy de cerca” la frecuencia de las deposiciones de Pérez, ya que “en caso de estreñimiento puede cambiar su visión favorable al proyecto”. “Si su tránsito intestinal empieza a enlentecerse, ya sabemos que es momento de buscar algún artículo que se pueda sacrificar”, explicó.