La primera reunión de trabajo del gobierno con las gremiales rurales y los productores autoconvocados será hoy a las 14.00 en la sede del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Allí se fijará el régimen de trabajo y se empezarán a discutir medidas. La base para las conversaciones será la plataforma que los productores autoconvocados del movimiento Un Solo Uruguay leyeron en Durazno el 23 de enero y los cuatro puntos propuestos por las gremiales rurales, que incluyen costos de energía y combustibles, política cambiaria y aspectos culturales que separan al campo de la ciudad.

Marcelo Nogué, representante del movimiento Un Solo Uruguay, dijo a la diaria que asistirán a escuchar y que esperan “señales fuertes y claras desde el gobierno de que hay intenciones de búsqueda de soluciones”. “Entendemos que, con los días que han pasado, el Ejecutivo ya debería tener alguna propuesta concreta”, señaló el productor. Acotó que si no hay un anuncio de ese tipo a la brevedad, el movimiento evaluará qué acciones tomar.

El vicepresidente de la Federación Rural, Miguel Sanguinetti, fue más concreto en diálogo con la radio Monte Carlo. “Todos sabemos lo que son los problemas de fondo del sistema productivo uruguayo, que son la electricidad, el gasoil y el tema con el dólar. Si el gobierno no está dispuesto a tocar esos temas de fondo verdaderamente y en un plazo relativamente corto, la Federación Rural creo yo que no va a seguir negociando con el gobierno”, sentenció. Aclaró que, si bien la federación asistirá a la reunión de hoy en el MGAP, mañana resolverá si continuará concurriendo a este ámbito, en una reunión de las federadas de todos los departamentos. “Vamos a ver si el gobierno va a tomar medidas de fondo o va a seguir poniendo parchecitos a diferentes subsectores, que estamos convencidos de que no sirven para nada”, sostuvo.

La semana pasada, la Asociación Rural del Uruguay (ARU) dedicó el editorial de su revista Forestación a la movilización de Durazno. En el artículo, titulado “La razón del campo”, la ARU interpretó que el movimiento surgió de “un enojo que se ha ido incrementando a partir de las crecientes dificultades para producir y ser viables en nuestro país”. La gremial sostiene que los planteos de los productores autoconvocados coinciden con todos los reclamos que ha formulado la ARU en los últimos tiempos. “Todos estos planteos han sido sistemáticamente ignorados o bien menospreciados por el gobierno. Buen diálogo ha habido siempre, pero sin las necesarias respuestas que las circunstancias adversas imponen”, agrega el editorial. Sobre el final, expresa “respeto a quienes supieron conducir con sensatez y serenidad” la movilización de Durazno, a la que califican de una “magnífica demostración de fuerza del campo uruguayo”. “Seguramente, a partir de ahora quienes hablen por las gremiales rurales ante el gobierno serán respetados de otra manera, porque a sus espaldas está el campo movilizado reclamando por un modelo de país que privilegie a la producción nacional y, por lo tanto, a las genuinas fuentes de trabajo que la producción genera”, concluye.

Previo a la reunión de hoy hubo un cruce de declaraciones entre el titular del MGAP, Enzo Benech, y la Federación Rural, a raíz de la sequía en el norte del país. El ministro viajó a Tacuarembó el viernes para reunirse con los productores ganaderos y en una conferencia de prensa dejó claro que el gobierno no tiene pensado decretar la emergencia agropecuaria en esa zona del país. Recordó que el gobierno invirtió tres millones de dólares desde 2010 para enfrentar la sequía en ese departamento, para realizar 500 intervenciones que incluyeron tajamares, pozos y bebederos. Dijo también que viajó a Tacuarembó a conversar con los productores y a observar los resultados de los apoyos que otorgó el gobierno. “Hay que acordarse de las sequías cuando llueve, no cuando se producen, porque, aunque se construyan tajamares rápidamente, van a estar secos sin el problema resuelto y sólo se gastará dinero”, manifestó.

Consultado por Monte Carlo, Sanguinetti dijo que le parece “lamentable” que el MGAP no decrete la emergencia agropecuaria en el norte del país y que las declaraciones de Benech fueron “muy tristes y lamentables”.