Ayer se divulgó en varios medios de prensa uruguayos la noticia de que Antoine Griezmann, delantero de la selección de Francia y de Atlético de Madrid, está negociando la compra de una estancia en el departamento de San José valuada en aproximadamente 20 millones de dólares. Consultado al respecto, el futbolista explicó que su interés por comprar un campo en Uruguay “surge porque hay una fase de mi proceso de transformarme en uruguayo que no me está saliendo muy bien, y es la de desarrollar un gigantesco poder de queja. Y me dijeron que los estancieros uruguayos son muy buenos en eso”. Griezmann agregó que le gustaría terminar su carrera militando en el movimiento Un Solo Uruguay. “No conozco mucho de ellos, pero sé que todo les parece un desastre. Creo que alcanzar esos grados de pesimismo me va a permitir ser un uruguayo más. Porque es difícil que alguien con tanto dinero como yo, con la vida solucionada desde muy joven, viviendo en un lugar pacífico, desarrolle una visión tan pesimista. Pero, aparentemente, esta gente lo puede lograr”. La estrella gala reconoció que a esta altura es casi imposible que le den los tiempos como para cumplir su sueño de pelearse a golpes de puño con el presidente Tabaré Vázquez, pero confió en que “la persona que ocupe la presidencia cuando yo venga a Uruguay tenga conductas similares”.