El presidente de la República, Tabaré Vázquez, decidió ayer cesar al comandante en jefe del Ejército, José González, al jefe del Estado Mayor de la Defensa, Alfredo Erramún, y al general Gustavo Fajardo. Los tres militares integraron el Tribunal de Honor en el que José Gavazzo confesó haber arrojado al río el cuerpo del militante tupamaro Roberto Gomensoro, en 1973. El órgano concluyó que el represor “no afectó el honor militar”. “Es obvio que una confesión de esas características no afecta el honor militar, precisamente porque fue hecha a otros militares y por eso supuestamente nadie se iba a enterar. Si la hubiera hecho ante un civil, claramente el resultado habría sido otro y a Gavazzo lo habrían sancionado”, opinó una fuente castrense.

En el gobierno consideran que el Tribunal de Honor integrado por González, Erramún y Fajardo “fue demasiado lejos”. “Que no le hayan dado siquiera un tirón de orejas a Gavazzo es bastante escandaloso. Yo creo que estamos teniendo un déficit importante de oficiales honorables. En el Ministerio de Defensa estamos considerando la posibilidad de tercerizar los tribunales de honor con un privado que nos provea de personas con un mínimo sentido del honor”, informó una fuente de la cartera. “Seguramente se trate de un llamado complicado, porque en Latinoamérica es extremadamente difícil encontrar militares honorables. Lo más probable es que terminemos recurriendo a un proveedor de fuera de la región”.