Son las 19.30 del viernes y en la esquina de Carlos Gardel y Gutiérrez Ruiz, donde se alistan los conjuntos para salir a desfilar, un hincha grita reiteradas veces: “¡Vamo’ la 1080!”. Media hora más tarde, llegando al punto de largada oficial sobre la esquina de Carlos Quijano, la comparsa de la familia Silva inicia su avasallante camino por Isla de Flores y desde una azotea van al aire los fuegos artificiales por casi dos minutos.

Así comienza la fiesta del candombe, el evento más popular del carnaval uruguayo, que vuelve a unir toques, pasiones y generaciones de más de cuarenta agrupaciones en dos noches llenas de disfrute. Porque es eso en definitiva el motor que sostiene el idilio entre las comparsas y el público. Hay historia, hay tradición, hay ancestralidad, y hay unas ganas desbordantes de moverse al ritmo de los tambores.

“Vengan todos a bailar, que el candombe se formó”, canta el cuerpo de baile y la cuerda de Más Que Lonja. El segundo puesto del año pasado sale a pisar fuerte y a dejar la impronta del Buceo, con una hermosa producción estética, a cargo de Fernando Olita.

Más que lonja.

Más que lonja.

Foto: Martin Hernández Müller

Karen Sánchez nos cuenta que la previa a desfilar “es muy emocionante” porque “es un proceso que lo vamos construyendo durante el año. Lo vibramos fuerte. Para todo hay una gran preparación”. La vedete asegura que Cenceribó, donde sale hace siete años, ya es su casa: “Yo lo siento así”.

Yambo Kenia homenajea a su director histórico, que a pesar de algunas “nanas” hizo todo el recorrido. Carlitos Larraura, con el tambor que desfiló por primera vez en 1989, aparece junto a su hijo y nieto —ambos escoberos— en uno de los momentos más emotivos de la noche del viernes.

Yambo Kenia.

Yambo Kenia.

Foto: Martin Hernández Müller

De un lado y otro, el público ruge en cada corte. Desde las sillas, azoteas y balcones, cientos de personas apoyan incondicionalmente. En algunos palcos se advierten lugares vacíos, lo que contradice la información de las horas previas de que estaban agotados. Su precio supera los mil pesos y debe ser algo a revisar por la organización, así como la comercialización de los mismos.

Pasa La Sara del Cordón, que había quedado con la sangre en el ojo por su puesto 17 del 2025. La comparsa avanza con mucha fuerza y alegría, destacando una gran presencia de las vedetes. Una de ellas, Micaela Pintos, ganará la mención en estas Llamadas.

En las primeras cuadras, las que están fuera del trayecto oficial del desfile, se exige un poco más a las comparsas que salen como “apuradas”. Pequeños desajustes del horario llevan a un pasaje algo desordenado por ese tramo, que es donde la gente se involucra de mayor manera, bajando incluso a la calle a bailar.

Red de Mujeres y Disidencias.

Red de Mujeres y Disidencias.

Foto: Mara Quintero

Maxi Miranda tiene 36 años y toca hace 17 en Integración. “Hoy lo vivo bastante tranquilo, otras veces más nervioso. Desde junio venimos preparando esto de Reencarnación y esperamos plasmarlo en la calle”, comenta sobre la propuesta 2026. Paula Ibarra, de Batea del Tacuarí, tampoco se siente “tan nerviosa” en lo que ya es su octava Llamada: “Esta familia sufrió muchas cosas, pero al salir a Isla de Flores se demuestra que es una comparsa fuerte. Somos una de las locales y la gente la quiere ver lo más arriba posible”.

Cuando se hace tarde y los integrantes de los conjuntos tienen la incertidumbre de saber con cuánta gente se encontrarán, es justamente el público el que arenga y reactiva esa energía única que se genera en esta celebración. Desde la primera a la última, dirá presente el disfrute como bandera en su paso por los barrios Sur y Palermo.

Foto del artículo 'El disfrute como bandera: la máxima fiesta del candombe hizo vibrar el sur de Montevideo'

Foto: Laura Sosa

La convocatoria para la segunda jornada es igual de multitudinaria. Desde temprano, los puestos en las veredas sitian las calles adyacentes. Se vende de todo, desde fernet hasta sándwich de bondiola, pero sin duda las latas de cerveza y los choripanes son los más consumidos.

Lonjas de Belgrano debuta en un desfile de Llamadas y trae la temática de la diosa Iemanjá, reivindicando al agua como elemento vital. En la comparsa La Negra, el cuerpo de baile sale de alpargatas, a la antigua. Varias suman el canto acompañando al toque, como es el caso de Fortaleza Candombera, que presenta una investigación histórica sobre el desarrollo de la comunidad afro en el Cerro.

Lonjas de Cuareim.

Lonjas de Cuareim.

Foto: Martin Hernández Müller

Para Pancho Cancela, se trata de “la fiesta más grande que tiene el Uruguay”. El directivo de Daecpu estuvo presente junto a Hugo Correa y Eduardo Rigaud por primera vez, ya que siempre le tocaba hacer tablados y nunca había podido asistir. “Esto es magnífico. Emociona y no se puede transmitir en palabras lo que te vibra el corazón cuando te suena un tambor al lado. Año a año mejora un poco más la organización y la intendencia tiene una preponderancia altísima. Esto crece cada vez más.”

Es un año donde varias comparsas eligieron como tema para el desfile la celebración de diferentes aniversarios. Procedente de Canelones, Lonjas del San Marcos homenajeó a Las Piedras a 100 años de su designación oficial como ciudad. Hay que darle por su parte, desfiló destacando el hecho de que las Llamadas llegaron a su edición número 70.

Lonjas del Cuareim festejó los 80 de su director Juan Ángel Silva Rivero, emblema del candombe y en especial de Morenada. La Rodó celebró los 10 años de aquella vez que a un grupo de amigos se les ocurrió salir a tocar por la calle San Salvador y formar una comparsa.

Candonga Africana.

Candonga Africana.

Foto: Martin Hernández Müller

En el origen del desfile, Mauricio Schock va y viene sin prisa pero sin pausa, charlando constantemente con los coordinadores de los conjuntos. Cumple la función como largador, y si bien termina “muerto”, es algo que le apasiona: “Me encanta, hace 20 que lo hago”.

La vía es una de las últimas en salir. La comparsa viene con mucho entusiasmo, y mientras se templan los tambores por Gutiérrez Ruiz, el jefe de cuerda pide orden y concentración. Florencia Bonilla, una de las vedetes, asegura: “Llegamos con mucha fuerza, venimos con mucho amor acá”.

Y el amor por el candombe estuvo. Las Llamadas siguen convocando, despertando pasiones y rebeldía. Entre la alegría por ser parte y vivirlas a como dé lugar, se mantienen firmes los discursos de organizaciones antirracistas y los reclamos por defender la esencia ante lo que se entiende es un avance del evento como negocio.

Son las 4.30 de la madrugada del domingo. En la plaza Carlos Gardel se corta la plena que suena fuerte en los parlantes. El fallo del jurado da ganadora por tercera vez consecutiva a C 1080. Brazos al cielo y tambores sonando hasta el amanecer una vez más.