Un día suena el teléfono de Agadu. Jorge de Feo, encargado de Subrayado por aquel entonces, le ofrece a Gonzalo Moreira cubrir la noche de los fallos del carnaval de 1990. Se terminaba febrero y no tenían a nadie para recorrer los locales de ensayo en donde los conjuntos iban a esperar el veredicto del jurado.

Moreira, que había estado vinculado al carnaval con Los Diablos Verdes y Antimurga BCG, aceptó. El músico y compositor, conocido ya por los éxitos con Rumbos y Canciones para no Dormir la Siesta, se lanzó entonces a experimentar como comunicador, mostrando algo que hasta el momento no se mostraba en televisión.

La noche de los fallos hoy, y ya desde hace tiempo –al igual que todo el carnaval– se ve por todos lados. Hay trasmisión en vivo de la señal que ostenta los derechos, cobertura de canales de aire y cable, portales, streaming, redes, etcétera. Pero en aquella época el único medio que la cubría era CX 42 Emisora Ciudad de Montevideo, con extensas transmisiones con móviles en la intendencia y en los distintos clubes donde ensayaban los conjuntos.

“Salimos con una camioneta, una cámara, un micrófono y listo. Esteban Schroeder era el productor. Yo venía de afuera del ámbito de la televisión y le di una onda diferente”, asegura Moreira, quien hoy en día no está tan encima del carnaval y desconocía que los videos de sus entrevistas en los años 90 son muy visitados en Youtube por los amantes de la fiesta de Momo.

“Lo sigo un poquito menos, te soy sincero. Algunas cosas veo por la tele de noche. No estoy tan cercano al carnaval, vivo en el balneario Buenos Aires. Igualmente tengo cierta relación con la Catalina porque mi hijo toca ahí cuando actúan”.

Sobre cómo se vivían esas madrugadas, que terminaban cerca de las siete de la mañana con el fallo de las murgas, recuerda que “eran una locura realmente”. “A mí no me pegaban tanto, pero entendía lo que sucedía, el ambiente que se armaba, como si fuera la final del mundo. Es algo instalado en Uruguay, no creo que se viva así en otro lado”, cuenta.

Después de la primera cobertura de la última noche de carnaval, junto a su equipo de producción, se embarcaron en la idea de hacer programas especiales que mantenían un hilo conductor sobre alguna temática puntual: “Nos subíamos mucho a los camiones. Era increíble lo que pasaba en esa época. Las distintas formas en que viajaban los conjuntos. Algunos muy eufóricos, otros cantando más tranquilos, otros más serios”. Un año fueron al edificio de la intendencia a mostrar cómo era la dinámica en la apertura de los sobres y el rubro a rubro de los fallos: “Nos metimos adentro del jurado. Les hice notas a los miembros, el presidente era Néstor Pallares. En una me dijo: ‘Señor Moreira, por favor, ¿se puede retirar de ahí?’. Acá dios Momo se puso serio, dije yo... Le tomábamos el pelo un poco a toda esa solemnidad”.

“Yo no era el conocedor de todo como es Marcelo Fernández o Nelson Pela Burgos”, señala Moreira, y valora que actualmente se difunda de la manera que se hace, con especialistas en el tema. Si bien él tuvo su pasaje arriba de las tablas o colaborando, no sintió que podía seguir el ritmo: “Esa experiencia no era para mí. Era mortal. Ciento y pico de tablados, demasiado”.

Además de salir en la murga de La Teja y trabajar con Jorge Esmoris en la BCG, Moreira hizo aportes en La Reina de La Teja y Los Buby’s, a la par de cubrir para Canal 10 durante tres temporadas: “No era como ahora, que todos los días hay algo, era algo puntual. Más allá de trabajar con algunos conjuntos, yo siempre traté de poner una mirada objetiva”.

Se viene la noche de fallos. Con muchos más ojos mirando. Con un poco más de celeridad a la hora de dar a conocer los puntajes. Pero con la esencia de siempre, en la noche más esperada por los carnavaleros.