En 2020 el movimiento de mercaderías en el puerto de Nueva Palmira alcanzó un total de 2.505.597 toneladas, según reportó la Administración Nacional de Puertos en su último informe anual. El organismo concluyó que las cifras de ese año reflejaron una caída de 2% en relación a 2019.

Al detallar los tipos de operativas, la institución informó que el transbordo fue el de mayor participación con “36% del total movilizado”. Por otra parte, las operaciones de exportación, tránsito e importación fueron 32%, 14% y 18% del movimiento portuario, respectivamente.

La soja fue el producto con mayor volumen en los rubros “exportación” y “en tránsito”: 66,5% (531.871 toneladas) y 73% (264.777), respectivamente. En tanto, en el rubro “importación”, los derivados de la soja (pellets de soja y la cascarilla de la soja) representaron 2,2%, muy lejos del fertilizante a granel, que fue 73%(334.498), la principal mercadería movilizada en ese tipo de operativa. Por último, en el área de transbordo, la ANP no tuvo movimientos de soja ni de sus derivados a través de su muelle oficial.

La zafra de soja para TGU: el producto más importante

La empresa Terminales Graneleras Uruguayas (TGU) es la única empresa que tiene instalaciones dentro del predio de la ANP en Nueva Palmira, mientras que Corporación Navíos y Ontur son puertos privados que trabajan en régimen de zona franca, aclara el organismo portuario en su informe 2020.

TGU es un consorcio que se formó en 1999 con firmas uruguayas, a partir de la concesión de los silos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), según informó el semanario El Eco en un artículo de 2018. La concesión era por 15 años y en 2014 se extendió por 15 años más, agregó la publicación.

En la actualidad la terminal cuenta con accionistas chileno-canadienses, chinos y uruguayos en su integración: la empresa Ultramar tiene 54%, Cofco 36% y Erro 10%, respectivamente, según confirmó a la diaria el gerente general de la terminal, Martín González.

La zafra de la soja en nuestro país arranca en abril y termina en octubre; la soja paraguaya, en tanto, es almacenada y embarcada “desde la segunda quincena de marzo hasta la primera quincena de noviembre”, según explicó el representante de TGU.

La soja que llega a Nueva Palmira proviene en su mayoría de plantaciones ubicadas en los departamentos de Colonia, Soriano, Río Negro, Paysandú, Flores y Florida. La TGU estima que en 2021 manejará desde su terminal 600.000 toneladas de soja nacional y 400.000 toneladas de soja paraguaya.

El principal destino de la soja uruguaya con la que trabaja TGU es “China, que representa 60% de las exportaciones. Otros lugares a los que se envía soja uruguaya son Egipto, Brasil, Bangladesh y países ubicados en el sudeste asiático y el norte de África” y, en menor medida, “una parte va a Europa”, afirmó González a la diaria. La soja paraguaya, por su parte, se embarca y se manda toda la mercadería exclusivamente hacia Rusia.

En cuanto a la cosecha de la soja, el representante de la empresa de granos dijo que los “rindes de los campos han sido desparejos” y los niveles de producción están en términos “similares” a los de 2020.

Por otra parte, González expresó que 2014, 2015, 2016 y 2017 fueron años de “mucho volumen de soja” y con “altos precios”. Además, aclaró que los números de la soja en tránsito paraguaya bajaron en los últimos años porque Argentina desarrolló “plantas de crushing de soja -de la que se puede obtener productos como harina proteica, aceite crudo y pellets de cáscara- a lo largo de la hidrovía”, que funcionan como “filtros” antes de que lleguen las embarcaciones al puerto palmirense.

El gerente general también dijo que hace unos años, antes de que bajara la cantidad de soja paraguaya, se llegaron a recibir 1.800.000 toneladas, cuando en la actualidad se manejan entre 800.000 y 900.000 entre las dos empresas que almacenan y embarcan granos en el puerto palmirense: TGU y Navíos. González agregó que en las tierras de nuestro país hay capacidad para producir unas dos millones de toneladas del grano.

TGU tiene 60 funcionarios de forma efectiva y 45 contratados de forma zafral. Además, el movimiento de la zafra implica otros 1.000 puestos de trabajo de forma indirecta, entre transportistas, personal de planta, check point, entre otros.

Fumigador conocido como mosquito, en la Expoactiva que se llevó a cabo en el predio de la Asociación Rural de Soriano. Foto: Federico Gutiérrez (archivo, marzo de 2019).

Fumigador conocido como mosquito, en la Expoactiva que se llevó a cabo en el predio de la Asociación Rural de Soriano. Foto: Federico Gutiérrez (archivo, marzo de 2019).

González ingresó a la empresa en octubre de 2020, ya en pandemia. El directivo de TGU relató que en la terminal portuaria se tomaron medidas preventivas, como reforzar los equipos de protección, cambiar las dinámicas de “marcar hora” de ingreso y egreso y de los descansos, para evitar cruces entre funcionarios. También mencionó que se redefinió la circulación de los espacios de trabajo y se crearon “células” o circuitos cerrados para evitar la propagación de la covid-19.

A pesar de estas medidas, en abril siete trabajadores dieron positivo de covid-19 y otros 30 pasaron a cuarentena. TGU decidió, a partir de la saturación del sistema de salud, “contratar a un laboratorio, comprar 200 kits PCR y realizar los test a domicilio”, para asegurarse de tener los resultados en 24 horas y evitar demoras. En mayo los contagios ya fueron menos. Según González, eso sucedió por la definición de las “células” y “la concienciación del personal”.

El ministro Uriarte visitó Nueva Palmira por la zafra

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Carlos Uriarte, visitó Nueva Palmira a finales de abril, por el inicio de una nueva zafra de soja. El jerarca tuvo diálogo con autoridades locales y departamentales, y recorrió los controles de seguridad portuarios. Además se reunió con los jefes de policía de Colonia y Soriano en relación al robo de granos que viven las localidades de la zona, según comunicó el portal del MGAP.

Uriarte también manifestó su preocupación por la falta de cuidados de los camioneros en contexto de pandemia. Dijo que "la inmensa mayoría no tenía tapabocas y -a pesar de que- dicen que viven en su burbuja porque es su cabina y se cuidan, vimos también que se bajan de los camiones y se reúnen con sus pares", según publicó el semanario El Eco.

“El camionero tiene una vida de muchos traslados y eso es particularmente preocupante porque puede llevar el virus a muchos kilómetros de distancia. Incluso, probablemente los que trasladan granos, lleven el virus al medio del campo”, concluyó.

La empresa Navíos empezó a trabajar en 1956 en el puerto de Nueva Palmira y se ha dedicado al almacenamiento y embarcación de granos (trigo, maíz, soja, canola, harina de soja, pellets de soja) y minerales (mineral de hierro, manganeso). Fue el “usuario 1” de la zona franca” de la ciudad, según dijo Wilde Schenck, gerente de planta de Navíos.

En los primeros años, la empresa “movilizaba minerales”; la soja, recordó el funcionario, se empezó a almacenar y embarcar en la década de 1980. Corporación Navíos Sociedad Anónima (CNSA) integra el holding Navíos South American Logistics Inc., firma que se encarga de administrar un conjunto de empresas que trabajan en el rubro logístico y portuario en la hidrovía de América del Sur.

Además, la terminal de CNSA “está especializada en el almacenamiento y transbordo de cargas a granel que recibe por río desde Bolivia, Paraguay o Brasil, por tierra desde Uruguay y las transborda a buques de ultramar”, según relata el sitio web de Aguada Park.

Schenck contó que la zafra de soja uruguaya se lleva a cabo mayoritariamente

Puerto de Nueva Palmira (archivo, noviembre de 2012).

Puerto de Nueva Palmira (archivo, noviembre de 2012).

Foto: Pablo Nogueira

entre abril y junio y “en algunos años puede extenderse hasta agosto”. Como su colega de TGU, el gerente de Navíos confirmó que la soja uruguaya llega al puerto palmirense desde la región suroeste de Uruguay, que tiene “las tierras más productivas” del territorio.

En este sentido, el trabajador de la empresa de la zona franca palmirense agregó que se empezó a trabajar con soja nacional en 2002, con un volumen de 60.000 toneladas, y en 2020 se “movilizaron 1.200.000 toneladas”, lo que implicó un aumento por 20 en las exportaciones en ese período de 18 años.

Al referirse al volumen que trabajó la empresa en 2020, Schenck dijo que embarcaron “1.700.000 toneladas” entre soja paraguaya y uruguaya. También contó que los destinos para la soja uruguaya son principalmente China y algunos países de Europa y África.

Navíos tiene 200 empleados como plantel estable y 30 trabajadores contratados. También trabajan de forma indirecta, sin contar a los camioneros, “más de 200 personas que pertenecen a terceras empresas”, señaló el representante de Navíos.

La visión de los trabajadores

Roberto Fernández es el secretario general del Sindicato Único de Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra). Tiene 38 años y en 2021 fue elegido para un segundo período de tres años en ese cargo.

El representante sindical dijo a la diaria que desde que el anterior ministro de Transporte y Obras Públicas, Luis Alberto Heber, decidió suspender la implementación del Sistema Integral de Transporte de Carga (Sitrac) en abril de 2020, existe un “desfasaje” entre los datos del Banco Central del Uruguay sobre la producción en nuestro país y el “movimiento real” que realizan los camiones diariamente.

A partir de esta situación, Fernández planteó que algunos camioneros pasan muchas horas viajando, y como muchos de ellos trabajan “a comisión y no están cubiertos por los laudos”, los empresarios mandan los camiones y esto no tiene costos extras si el camionero debe esperar “uno o dos días” para la descarga de la mercadería.

Puerto de Nueva Palmira (archivo, noviembre de 2012).

Puerto de Nueva Palmira (archivo, noviembre de 2012).

Foto: Pablo Nogueira

Otro problema que identifica el Sutcra es que la cantidad de horas de trabajo provoca que haya más accidentes, debido al poco descanso de los camioneros. Sin embargo, relató Fernández, cuando se hacen los controles algunos camioneros prefieren no reconocer el poco descanso como la causa del accidente.

El directivo del Sutcra también consideró que la eliminación del Sitrac perjudica a los empresarios (dueños de los camiones) porque son “tomadores de precios” de lo que proponen los productores, porque no tienen datos concretos para determinar el precio del flete y por la competencia que existe en el sector.

Al referirse a la zafra de la soja, Fernández explicó que para los camioneros dura “un mes, entre abril y mayo”, porque la mercadería es descargada en el puerto y se almacena también en silos de diferentes empresas.

Acotó que el movimiento involucra “alrededor de 600 camiones” dedicados a la zafra de un total de 35.000 unidades, que incluyen desde transporte de carga chicos hasta grandes (20.000 unidades corresponden a carga pesada).

El representante sindical explicó que sólo 600 vehículos trabajan en el movimiento de ese grano porque no puede haber “tiempos muertos”, y los camiones, cuando no están siendo descargados, deben ir a los campos y chacras a buscar la mercadería.

Por otra parte, Fernández dijo que en algunos casos “los dueños de la soja tienen acciones en empresas de transporte de carga que cuentan con 100 o 200 camiones” y, como empresas grandes, ponen “precios más bajos” y generan una competencia directa con las empresas chicas.

Por último, dijo que reglamentaciones de algunas ciudades y departamentos prohíben que se estacionen o circulen camiones dentro de zonas urbanas, por lo que los choferes tienen dificultades para descansar, cocinar y asearse con comodidad.

Sobre este tema, puntualizó que en las zonas de calado y pesado tienen baños, pero en la zona de descarga de la mercadería deben permanecer en el camión, sin poder tomarse un tiempo para “descansar y bañarse”.

El Supra y una zafra “intensa”

Sebastián Fernández trabaja en Navíos y es delegado nacional en el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra). En diálogo con la diaria, dijo que para los trabajadores la zafra “va de abril hasta julio” de forma intensa. Sobre este punto, agregó que en 2020 fue de abril a octubre porque se llenan las plantas de acopio de la zona y sigue entrando carga a Navíos, pero de manera más lenta.

De las dinámicas de trabajo, el dirigente del SUPRA apuntó que ahora “sale de apuro por el precio”, pero en algunas oportunidades “se guarda y espera a que cambie el precio” para embarcarla.

Fernández contó que en 2020 “se movieron 3.600.000 toneladas entre minerales y granos” en Navíos, de los cuales dos millones correspondían a soja. También mencionó que en años anteriores el total de granos superó las cinco millones de toneladas, entre soja, maíz y trigo.

El delegado nacional del Supra dijo que Navíos tiene 200 empleados efectivos y contrata a otros 15 para la zafra. En cuanto a la pandemia, dijo que Navíos ha implementado medidas de higiene, pero advirtió que para los trabajadores que manejan granos es complicado mantener la higiene de las manos.

Las medidas del MGAP para que "la soja viaje a China"

El MGAP "exhorta a extremar cuidados para evitar contaminación de la cosecha de soja", según se puede leer en su sitio web. Las recomendaciones que solicita son el control de la inocuidad y que el producto no tenga "contaminación cruzada", a partir del posible manejo y cosecha de la soja con otros granos.

Según detalla el MGAP, las etapas de control implican a los productores, los transportistas, las instalaciones de acopio y a los puntos de control antes de que la carga ingrese a las terminales portuarias. Las recomendaciones completas pueden leeerse en: https://www.gub.uy/ministerio-ganaderia-agricultura-pesca/soja.

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