La empresa Marfrig resolvió retirar el planteo de despido de alrededor de 150 trabajadores del frigorífico Establecimiento Colonia, ubicado en Tarariras, tras una reunión este miércoles en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
La situación de tensión entre las partes se había instalado a principios de este mes cuando la empresa comunicó la intención de llevar adelante una reestructura que implicaba una reducción significativa de personal, lo que causó preocupación entre los trabajadores y el sindicato de la industria cárnica.
El presidente de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica), Martín Cardozo, explicó a la diaria que la instancia de negociación permitió desactivar la principal condición que había planteado la empresa para retomar la actividad.
“Se avanzó en que los despidos, que en un momento eran la condicionante para volver a trabajar, queden sin efecto. Obviamente, la empresa necesita acotar la plantilla, pero no es una condicionante para volver a trabajar”, dijo el dirigente sindical.
Cardozo explicó que la reducción de personal podría darse eventualmente mediante mecanismos voluntarios. “Los despidos quedarán en un marco voluntario y, con el correr del tiempo, se irá buscando incentivos para, de una manera u otra, acotar la plantilla”, indicó.
El dirigente consideró que la decisión representa un avance para el sindicato, ya que habilita el retorno al trabajo y abre un espacio de negociación con toda la plantilla. Sin embargo, advirtió que la discusión ahora se traslada a otros aspectos del funcionamiento de la planta.
“La parte negativa es que la condicionante sí es hacer algunas reestructuras en algunos sectores con respecto a cómo perciben el salario. No podemos hablar de una rebaja salarial, pero sospechamos eso”, afirmó.
Según indicó, la empresa se comprometió a presentar una propuesta formal sobre esos cambios en una nueva instancia que se realizará entre el lunes y el martes de la semana próxima.
En paralelo, el sindicato planteó distintas alternativas para retomar la actividad mientras continúan las negociaciones. Entre ellas aparecen la posibilidad de fijar una fecha de ingreso y establecer un plazo para discutir un nuevo acuerdo laboral o, en otra opción, comenzar a trabajar una vez finalizada la licencia actual y establecer un período de negociación de entre uno y tres meses.
Otra de las propuestas discutidas refiere a la posibilidad de comenzar a trabajar con un volumen de faena de 700 animales diarios, una iniciativa que la empresa ya había planteado el año pasado. Ese esquema implicaría revisar el acuerdo colectivo vigente, que regula aspectos como la velocidad de la línea de producción, la cantidad de trabajadores por sector y los horarios de trabajo.
“Creemos que por ahí viene la intención de la empresa de reestructurar el convenio colectivo”, señaló Cardozo, quien reiteró que el sindicato teme que esos cambios puedan derivar en una pérdida salarial para algunos trabajadores.
El dirigente también cuestionó el contexto en el que se desarrollan las negociaciones, ya que la licencia de los trabajadores finaliza en los próximos días y existe la posibilidad de que parte del personal sea enviado al seguro de paro.
“Nosotros seguimos insistiendo en que en estas condiciones es difícil negociar. No es fácil discutir un nuevo convenio colectivo en pocos días”, sostuvo.
Cardozo agregó que el sindicato entiende que la empresa puede utilizar esa situación como elemento de presión. “Estamos convencidos de que la empresa aprovecha esa instancia del seguro de paro para presionar a los trabajadores para conseguir sus objetivos”, afirmó.
La próxima semana habrá una nueva instancia de negociación entre la empresa y el sindicato, en la que se analizarán las propuestas presentadas y se buscará avanzar hacia un acuerdo que permita retomar la actividad en la planta.