Crónica
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Flotar
Desde hace unos años en las grandes urbes aparecieron los flotarios, cámaras o cápsulas con agua saturada con sales de Epsom en las que los cuerpos, y sobre todo las mentes, se desconectan durante una hora en una ingravidez parecida a la del mar Muerto. Esta no-actividad fue ideada en los años cincuenta por un neuropsiquiatra estadounidense que buscaba respuestas sobre el cerebro sin estímulos y se ha ido transformando en una terapia alternativa para estos tiempos estresados.