Por una parte, se despidió a gran parte del plantel de trabajadores. A su vez, como consecuencia del discurso del millonario sobre su defensa a ultranza de la libertad de expresión, se permitió la reapertura de cuentas de personas que habían sido bloqueadas por discursos racistas o violentos. La más famosa de estas figuras es el expresidente estadounidense Donald Trump, que todavía no ha hecho uso del “perdón” impartido por Musk.

Esta semana se decidió dar por terminada la política sobre desinformación acerca de covid-19, que llevó a la suspensión de más de 11.000 cuentas y la eliminación de aproximadamente 100.000, de acuerdo a CNN. Se espera que algunas de esas cuentas también sean restauradas tras el anuncio del cambio del protocolo de la red social respecto de la información engañosa, que no se comunicó en forma oficial, sino que llegó como nota a algunos usuarios.