Fugas: el plan perfecto no existe es una producción de Anfibia Podcast en la que se relatan, desde la voz de sus protagonistas, fugas de cárceles de América Latina. En la primera temporada recorrieron varias fugas, entre ellas la que ocurrió en la cárcel de Punta Carretas en 1971, en los años previos a la dictadura, cuando 111 presos políticos hicieron un túnel y consumaron la fuga organizada más grande de la historia, según el registro de los Record Guinness.

La segunda temporada de Fugas estrenó su primer episodio el martes 12 de julio en todas las plataformas y se publica semanalmente. Uno de los capítulos, llamado “38 luciérnagas”, está dedicado a la Operación Estrella, la fuga más grande de mujeres de la historia. Ocurrió en Uruguay el 30 de julio de 1971: las 38 presas políticas se fugaron de la Cárcel de Cabildo. La Operación Estrella fue simultánea a la de los varones de Punta Carretas.

“La cárcel de mujeres de Cabildo, en Montevideo, está de festejo: algunas presas tocan el bombo y otras bailan. Mientras celebran un falso cumpleaños, esperan ansiosas la señal que inicie la Operación Estrella, la fuga de mujeres más grande de la historia”, afirman en la promoción. A pesar de su magnitud, según plantean desde Anfibia, “casi pasa al olvido”, tal vez por haber sido protagonizada por mujeres. Por eso un episodio de Fugas “la rescata”.

Las 38 mujeres, en su mayoría integrantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, escaparon de la cárcel por una red cloacal. Aprovechando las cloacas de la zona, cavaron un túnel de un metro veinte por ochenta centímetros. Para fugarse, “en una fila perfecta caminaron 14 metros entre la tierra, el agua y la mierda en estricto silencio y sólo alumbradas por las linternas que cada una llevaba”. El capítulo cuenta con las voces de tres de sus protagonistas: Graciela Jorge, María Elia Topolansky y Lía Maciel.

Historia relegada

Sebastián Ortega, periodista y editor de Revista Anfibia, cuenta que buscaban hacer un podcast narrativo “sobre crímenes que tuviera la particularidad de que pudiera generar cierta identificación con los personajes”. La fuga de prisión encaja con la idea porque “es uno de esos elementos en los que uno puede contar una historia y sentir esa identificación con un detenido, sobre todo en los casos de presos políticos, que solamente tienen tiempo y la voluntad o el deseo de libertad”.

“Uno va acompañando esa estrategia y esa creatividad, y todo un plan detrás de eso, con lo que termina buscando es esa empatía entre el oyente y los protagonistas”, afirma Ortega. “Eso hace que uno quiera que terminen concretando o tratando de generar esa fuga, porque siente también cierta injusticia en la detención y todo lo que se desarrolla en la creatividad, la estrategia y la paciencia que tiene la puesta en marcha de un plan de fuga”, asegura. Así surgió la posibilidad de contar la fuga de los 111 presos políticos de la cárcel de Punta Carretas.

Mientras que la primera temporada abarcó episodios de Uruguay y Argentina, en la segunda temporada estaba la idea de extenderlos a toda América Latina, siempre con la premisa de que fueran las y los protagonistas quienes contaran las historias.

“La elección de la fuga de Cabildo tiene que ver con eso. Sobre todo con que cuando hicimos la de los 111 presos políticos sentíamos que de alguna manera la historia oficial de los tupamaros dejaba relegada, o de alguna manera olvidada, esa otra hazaña que era la de la fuga de mujeres más grande de la historia”, dice Ortega.

“De hecho, en el episodio una de las entrevistadas plantea que al lado de la fuga de varones, en la que aparecían todos los nombres de los líderes tupamaros propagandeados, esta termina quedando olvidada y son las propias fugadas quienes después terminan narrando su propia historia. Acá había algo de eso: buscar que fueran ellas quienes contaban esa historia que, a pesar de los libros como 38 estrellas, de Josefina Licitra, que recuperan esa historia, sentíamos que era una historia que había quedado relegada de la historia oficial de los tupamaros por un montón de motivos”, agrega.

“Era importante conseguir las voces de las propias protagonistas de esta historia, que dieran cuenta no solamente de un plan de fuga sino también de un contexto político, social y económico del país. En general, hacemos eso en todas las fugas: buscar narrar el contexto en el que se produce, pensando en que no son fugas aisladas, sino que se dan en un tiempo y en un espacio determinado”.

El episodio “38 luciérnagas” se presentará en Uruguay el domingo 9 de octubre a las 20.00 en Magnolio Sala (Pablo de María 1015). Será una experiencia sonora inmersiva y la entrada es gratuita. Para inscribirse, hay que enviar un correo electrónico a [email protected]