Este miércoles se confirmó la muerte del actor estadounidense Val Kilmer, conocido por sus papeles en The Doors (1991), la película de Oliver Stone sobre la legendaria banda psicodélica, y en Batman Forever (1995), dirigida por Joel Schumacher, así como por su papel como rival del personaje de Tom Cruise en Top Gun (1986).
Nacido en Los Ángeles en 1959, Kilmer se formó en actuación y comenzó una carrera teatral. Sus primeros roles en cine fueron en películas cómicas, como Escuela de genios (1985) y la parodia de espías ambientada en la Segunda Guerra Mundial Top Secret!, de 1984. Allí encarnaba a una estrella de rock estadounidense, Nick Rivers, que se veía envuelta en un plan de la resistencia francesa, y ese papel ya contenía dos de los elementos que lo volverían un actor muy ocupado: por un lado, su imagen de hombre joven, atractivo y magnético, y por otro, su capacidad para la comedia.
En 1986 fue convocado para dar vida a Iceman, el competidor del piloto Maverick, encarnado por Cruise, y volvería a hacerlo en la secuela de la película de 2023, Top Gun: Maverick, en uno de sus últimos papeles de peso.
Otro de los momentos altos de su carrera fue el policial Fuego contra fuego (Heat), de 1995, en el que compartió cartel con Al Pacino y Robert De Niro. En el otro extremo de sus posibilidades actorales, la comedia negra Kiss Kiss Bang Bang (2005), que coprotagonizó junto a Robert Downey Jr., es un buena muestra de las dotes de Kilmer para el humor.
Aunque la causa de su deceso fue una neumonía, era conocida su batalla contra el cáncer de garganta, que le fue diagnosticado en 2014 y que decidió hacer público en 2017, cuando impactó a sus seguidores con apariciones en las que su cuello estaba envuelto por llamativos pañuelos y su voz, muy afectada. En 2022 se estrenó el documental Val, una biografía en la que la lucha contra la enfermedad cobra un papel relevante.