Con un enorme trabajo colectivo, Trouville venció 87-78 a Aguada y puso las finales 2-1. Dos de la casa roja, Manuel Mayora y Federico Soto, fueron los mejores jugadores del partido. La cuarta final se jugará el viernes en el Antel Arena y la situación sigue siendo la misma: si gana Aguada, será bicampeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol (LUB); si lo hace la T, habrá un quinto y último partido.

Manuel Mayora, de Trouville, y Dwayne Davis, Aguada, en el Antel Arena.

Manuel Mayora, de Trouville, y Dwayne Davis, Aguada, en el Antel Arena.

Foto: Ernesto Ryan

En la duela

Al igual que en el partido anterior, en el primer cuarto Trouville salió muy bien. Por el ausente Federico Mariani entró Santiago Massa y tuvo buenos minutos, sobre todo en defensa. En ataque el rojo ‒que ayer fue amarillo‒, lejos de extrañar a su goleador y armardor, movió bien la bola, tuvo buenos porcentajes en los tiros y sacó una buena diferencia, que luego Aguada, de la mano de Dwayne Davis, recortó para terminar por tres, 20-23.

Nada cambió en el segundo chico. Trouville continuó marcando el juego, dándole valor agregado a la marca ‒entre otras cosas buenas, logró que Aguada tuviera muchas pérdidas de pelota‒, especialmente en el poste bajo, pero además repartiendo muy bien el goleo. Lo de Soto no es nuevo: el alero hizo una muy buena temporada y ayer demostró su valía; los argentinos, Damián Tintorelli y Leonardo Mainoldi, sacaron provecho del manejo de los pies en el poste bajo; pero además rindieron bien Mayora y Marcos Marotta. Los de Pocitos sacaron una máxima de 12 puntos, 40-28, y se fueron ganando al descanso 40-32.

Germán Fernandez, entrenador de Trouville, en el Antel Arena.

Germán Fernandez, entrenador de Trouville, en el Antel Arena.

Foto: Ernesto Ryan

En un principio, el tercer cuarto fue el del uno contra uno de Mayora. El base, súper eléctrico en la noche, pero con esa electricidad centrada, de funcionamiento individual que no afecta a lo colectivo, hizo mucho daño y fue responsable de que su equipo mantuviera la distancia. Aguada, con un Al Thornton desaparecido, pero con una leve reacción como para ponerse a tiro, pareció desconocido. En el cierre fue Mainoldi, siendo 4, el que movió los hilos, sacando mucho provecho del pick and roll, en alguna ocasión metiendo desde larga distancia y en otras asistiendo a su compañero sin marca.

Era claro que Aguada no estaba fino, pero armas como para intentar una remontada tenía de sobra. De hecho, estuvo perdiendo por 14 y en pocos minutos se puso a 6. Lo que les pasó a los aguateros, ante tanta marca asfixiante de Trouville, fue que dependieron mucho de Davis, cosa que es buena, pero no les alcanzó porque ninguno de los compañeros se le sumaron ‒salvo, por un ratito, Leandro García Morales‒. Ganó bien Trouville y hay un rato más de LUB.

Adrián Capelli, entrenador de Aguada, en el Antel Arena.

Adrián Capelli, entrenador de Aguada, en el Antel Arena.

Foto: Ernesto Ryan

Detalles

Trouville 87 (23+17+22+25): Santiago Massa 3, Manuel Mayora 23, Federico Soto 13, Leonardo Mainoldi 19 y Damián Tintorelli 15 (quinteto inicial); Marcos Marotta 1, Gonzalo Iglesias 5, Alex López 8, Fausto Pomoli. Entrenador: Germán Fernández.

Aguada 78 (20+12+21+25): Federico Bavosi 6, Leandro García Morales 12, Dwayne Davis 32, Lee Roberts 17 y Al Thornton 3 (quinteto inicial); Sebastián Izaguirre 8, Mateo Sarni, Federico Pereiras. Entrenador: Adrián Capelli.