La AUF multiplicó por diez los ingresos de partidos amistosos de selección respecto de los amistosos de 2019, y 2,7 respecto de lo que venían recibiendo con la otra alternativa de licitación, por lo que, para el presidente Ignacio Alonso, la nueva forma de transmitir fue una experiencia exitosa.

En la mañana de este lunes, el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Ignacio Alonso, habló en el programa La mañana en Camino sobre el proceso de clasificación al Mundial y lo que sucedió después, incluidas, entre otras cuestiones, las decisiones de la asociación sobre la televisación de los partidos.

Sobre la televisación por parte de AUF TV, sostuvo que en el ciclo anterior de amistosos de 2019 ya habían hecho una licitación parecida a esta, a la que no se presentó nadie y entonces los dos primeros partidos los hicieron con producción propia por internet.

Este año la AUF rechazó la oferta de Tenfield y decidió encargarse de la televisación de la serie de partidos amistosos de la preparación para Catar, primero ante México, luego ante Estados Unidos y del único que se jugó en Uruguay, ante Panamá.

“Creo que es una forma de controlar de mejor manera nuestro producto; contra Panamá fue un partido donde no se jugaba nada, la gente se acercó y disfrutó”, consideró.

Esta nueva operación no sólo implicó salir por la pantalla tradicional, sino también por las redes para llegar a la gente, a los distribuidores de señales y a los operadores de televisión para abonados.

Alonso explicó que pudieron dialogar comercialmente y consideró que lo hicieron bien, porque llegaron a la televisión abierta por medio de un mercado que está un poco olvidado, que es el de las antenas: “Todos los cables que querían pasar el partido lo podían comprar, [ya que] el precio era módico, de cuatro pesos por partido por abonado: con lo que paga un abonado por mes, ese precio no existe. Pudimos romper una barrera y así llegamos a más de 62% del cable de todo el país.”, enfatizó.

Agregó que “comercialmente fue un negocio mejor, se demostró que el control directo y la independencia tiene sus réditos, no le rompimos la economía a nadie y en la AUF multiplicamos por diez los ingresos de partidos amistosos de selección respecto de los amistosos de 2019, y respecto de lo que veníamos recibiendo con la otra alternativa de licitación que tuvimos multiplicamos por 2,7; para nosotros fue una experiencia exitosa”, expresó en el programa La mañana en Camino.

Para toda la familia

Alonso explicó que se llegó a 62% de los cables que se animaron a comprar. “Uruguay tiene 1.150.000 hogares, hay 700.000 que tienen cable”.

Quienes no tienen cable, que son aproximadamente 450.000 personas, pudieron acceder a los partidos a través de internet, y los que no tienen internet pudieron acceder por televisión abierta; además, explicó que en algunas localidades proporcionaron servicios de interés público y que algunos cables tomaron la señal, “por lo que la cobertura nacional territorial fue total, no se afectó para nada”.

Consultado sobre la televisación del Mundial, explicó que no es parte de los derechos de la asociación, porque son derechos de la FIFA. Explicó que hay un consorcio que ha comprado esos derechos y que va a asegurar la visualización en todos los hogares del país, porque cuándo la FIFA hace la licitación obliga a que los partidos tengan la mayor cobertura territorial posible, por un tema de difusión.

“En Uruguay es muy difícil que la gente no acceda a los partidos importantes, a eso se le sumó que la ley de medios 19.307 estableció la obligatoriedad de los partidos definitorios ser trasladados por algún medio abierto”, consideró.

La celeste mundialista

De cara al Mundial, se plantearon para la selección tres etapas bien diferenciadas. La primera fue la que ya transcurrió, que constó de diez días de entrenamiento, tres partidos amistosos, dos contra mundialistas y uno de carácter más festivo, que fue el encuentro contra Panamá.

A partir de ahora, la mayoría de los jugadores estarán de licencia y luego volverán a jugar algunos en las ligas que comenzarán en julio y agosto, y en setiembre habrá otra fecha FIFA, en la que Uruguay jugará dos amistosos, que Alonso dijo que seguramente serán contra rivales asiáticos.

Finalmente, habrá una etapa de concentración con entrenamientos fuera de Catar, desde el 14 al 24 de noviembre, cuando debuta Uruguay. Luego la celeste pasará unos días antes directamente al lugar de concentración.

“Estamos tratando de que sea en un centro ecuestre en Doha que tiene lugares verdes, un entorno muy adecuado a lo que es una concentración, fuera de lo que son los hoteles, más abierto y acogedor”, finalizó Alonso.

El mandatario también habló del proceso Tabárez. Sostuvo que el mérito del entrenador residió en el diseño de su proyecto de institucionalización de las selecciones nacionales, por el hecho de colocar a la selección como centro institucional como capítulo propio y sacarla de los conflictos de intereses.

Alonso recordó que antes del Maestro, la selección nunca había tenido un espacio propio y personalizado dentro de la asociación, que no dependiera de los vaivenes políticos o circunstancias de los campeonatos locales y los intereses diversos.

“El Maestro por su formación siempre tuvo esa condición intelectual para volcar a su proyecto y tuvo el apoyo suficiente para plasmarlo. Porque generó un proceso de diseño intelectual, de comprensión de la historia del fútbol, es alguien que revolucionó su manera de pensar”, finalizó.