Luego de volver a la victoria el fin de semana pasado ante Defensor Sporting, en el que fue el comienzo de la segunda etapa de Leonardo Ramos como entrenador de Peñarol, el carbonero retornó al Campeón del Siglo con la esperanza renovada y el objetivo de seguir ganando para ser un candidato sólido en la lucha por el Torneo Clausura. Además de la presión de ganar para no perder pisada en las tablas, Peñarol arrancó con el desafío de hacer desaparecer una estadística que le pegaba en el orgullo: hacía cinco partidos que no se iba victorioso de su estadio.

Albion, complicado en el descenso, llegó al partido buscando continuar con el mejor nivel que mostró en el Torneo Intermedio. Los de Ignacio Risso ya supieron sacarle puntos a Peñarol en el Apertura y lo complicaron bastante en el choque que tuvieron en el Intermedio; en esos antecedentes se apoyó la ilusión de la visita para terminar la noche con final feliz y mantener la esperanza de seguir en primera división.

Pese a que el cambio de entrenador es bastante reciente, Peñarol comienza a parecer un equipo de autor. Fue notoria la diferencia en agresividad del equipo con respecto a los últimos meses en que Mauricio Larriera fue el conductor del barco. Los de Ramos comenzaron intentando asfixiar al rival con una insistente presión alta cuando no tenían la pelota y atacaron de forma directa, buscando la velocidad y el desborde por el lado derecho con Ignacio Laquintana. Pero, en principio, no le generaron muchos problemas a un Albion que manejó bien la pelota y sorteó los intentos del rival para incomodarlo en la salida. Esperó agazapado los ataques del local y los rechazó sin muchos problemas. Incluso, dio sensación de peligro con algún contragolpe.

Kevin Méndez, de Peñarol y Martín Barrios, de Albion, el sábado 13 de agosto en el estadio Campeón del Siglo.

Kevin Méndez, de Peñarol y Martín Barrios, de Albion, el sábado 13 de agosto en el estadio Campeón del Siglo.

Foto: Fernando Morán

Con el partido parejo, sin grandes chances, pero cada vez más entretenido, Maximiliano Callorda comenzó a inclinar la balanza a favor de Peñarol. El número nueve, pieza fundamental de Albion, fue expulsado por un duro codazo y dejó a su equipo en inferioridad numérica. Lógicamente, Peñarol creció en el partido y empezó a animarse más en ataque, pero Albion continuó siendo una amenaza de contragolpe y no permitió que el local atacara sin sentir que, en cualquier momento, podían lastimarlo.

La visita supo manejar el primer tiempo, aunque sufrió los embates de Peñarol, que, a medida que pasaron los minutos, se hicieron más insistentes y peligrosos, y sacó todas las pelotas que el rival puso en su área. El carbonero intentó tirar el muro que puso Albion a puro ímpetu, pero sin muchas ideas. Pese a que Laquintana fue la pieza preferida para intentar desnivelar, Kevin Méndez, mucho menos buscado, fue el jugador ofensivo más claro en el local: generó superioridades uno contra uno en el último tercio y convirtió un gol que anuló el VAR.

La situación cambió muy pronto en el segundo tiempo. Ramos mandó a la cancha a Ruben Bentancourt y, a los pocos minutos, el delantero le respondió con una buena jugada en la que le puso un buen pase a Laquintana, que se internó a toda velocidad en el área rival. El extremo mirasol tuvo buen criterio: enganchó, puso la pausa y sacó una mezcla de buscapié y tiro al arco que encontró los pies del defensa rival, Ángelo Pizzorno, que no pudo evitar hacerse un gol en contra.

La superioridad numérica y en el marcador hizo que Peñarol saliera de su frenesí y empezara a jugar con más calma, hamacando la pelota con paciencia a la espera de que el rival liberara espacios para poderlos atacar. Albion se acercó al área rival a partir de las desinteligencias de Peñarol, que hizo muchos fouls en sus intentos de recuperar la pelota con demasiada intensidad. El partido se volvió chato y se mantuvo así durante casi todo el segundo tiempo. Ninguno de los equipos arriesgó mucho a la espera del vértigo de los minutos finales.

Peñarol controló la pelota en el ocaso del partido y Albion no tuvo chances para empatar. Cuando la visita adelantó las líneas, el carbonero aprovechó y volvió a golpear con una jugada rápida en la que Bentancourt quedó mano a mano con Yonatan Irrazábal. El guardameta ganó el duelo, pero la pelota terminó rebotando nuevamente en Pizzorno, que concretó una noche desafortunada en la que se convirtió dos goles en contra. Peñarol volvió a triunfar en el Campeón del Siglo luego de cinco partidos y se prendió a la pelea por el Torneo Clausura.

Kevin Méndez, de Peñarol y Francisco Ibáñez, de Albion, el sábado 13 de agosto en el estadio Campeón del Siglo.

Kevin Méndez, de Peñarol y Francisco Ibáñez, de Albion, el sábado 13 de agosto en el estadio Campeón del Siglo.

Foto: Fernando Morán

Detalles

Torneo Clausura - Fecha 3
Estadio: Campeón del Siglo. Árbitros: Javier Feres, Richard Trinidad, Mathías Rodríguez. Peñarol (2):* Kevin Dawson, Ezequiel Busquets, Yonnathan Rak, Hernán Menosse, Juan Manuel Ramos, Ignacio Laquintana, Walter Gargano (61’ Nicolás Rossi), Sebastián Cristóforo (81’ Rodrigo Saravia), Kevin Méndez, Lucas Viatri (81’ Nicolás Milesi), Hernán Rivero (45’ Ruben Bentancourt). Entrenador: Leonardo Ramos. Albion (0): Yonatan Irrazábal, Francisco Ibáñez, Federico Platero, Ángelo Pizzorno, Kevin Lewis, Martín Barrios (73’ Nahuel Acosta), Santiago Correa (86’ Ousmane N'Dong), Emiliano Ancheta, Alejo Cruz (81’ Cristian Barros), Maximiliano Callorda, José Neris. Entrenador: Ignacio Risso. Goles: 47’ y 93’ Ángelo Pizzorno e/c (P). Expulsados:** 18’ Maximiliano Callorda (A).