En el estadio Madre de Ciudades, de Santiago del Estero, se jugó la final del último torneo del fútbol argentino. Hace unos años que la modalidad de definición es a través de playoffs. Con partido único y escenario repleto se disputó un partidazo que tuvo todos los condimentos para quedar en el recuerdo por un tiempo largo.
Fernando Muslera fue el único uruguayo titular, y terminó siendo la gran figura de la noche al atajar dos penales en la tanda; como en aquel recordado partido ante Ghana en Sudáfrica, el nene hizo cosas de grande. En el campeón, no estuvo en la convocatoria Gabriel Neves, lesionado, pero se llevó la medalla.
Gastón Martirena entró en el segundo tiempo en Racing; Adrián Balboa en un momento fue llamado por Gustavo Costas, se aprontó, pero finalmente no ingresó. Martín Barrios quedó afuera de los convocados.
Partidazo, con emoción
Desde la intensidad, fue un partidazo desde el primer minuto, los dos fueron a buscar el arco rival, Estudiantes extendiendo por las bandas y Racing más centralizado, apelando a Maravilla Martínez, que se cansó de generarle problemas a los zagueros rivales tirando diagonales para caerle a la espalda.
Dentro de la paridad y la pierna fuerte de una final, hubo situaciones de gol. En el primer tiempo fue levemente superior el elenco platense, mientras que la tendencia cambió para el complemento, en el que los de Avellaneda tuvieron las más claras.
A nueve minutos del final, Maravilla hizo gala de su apodo y anotó un golazo para Racing con gusto a título. Con la fuerza de un toro ganó el cuerpo a cuerpo, dejó a Muslera por el camino con una finta perfecta y le pegó por encima de los dos zagueros que estaban en el área para tratar de evitar la trayectoria del balón. Golazo.
Estudiantes fue por inercia y necesidad. El premio lo encontró en tiempo de descuentos en un tiro libre a modo de córner corto, en el que Guido Carrillo saltó más que todos y empató cuando el reloj estaba al borde del pitido final.
En el alargue, Muslera tuvo una buena tapada de mano derecha y Lucas Alario casi lo gana para Estudiantes. Sin goles, la definición se resolvió con remates desde el punto.
Edwuin Cetré falló para el Pincha, tras gran atajada de Facundo Cambeses. Cuando la mano venía fea, Muslera le tapó primero a Martirena y luego a Franco Pardo, con complicidad del palo derecho, para celebrar el triunfo y convertirse en héroe de la noche.
“Nos dieron por muertos y Estudiantes sabe de imposibles”, dijo la figura, que luego agregó: “mi señora me dijo que tenía que estar en un lugar que me quisieran y Estudiantes me quería mucho”.
Fue el vigesimotercer título de Muslera, que ganó la Copa América 2011 con Uruguay, dos con Lazio (Copa Italia y Super Copa), 19 con Galatasaray –incluyendo siete veces la liga turca– y, ahora, uno con Estudiantes.
Fue el séptimo título para los platenses, que no eran campeones de primera división desde el Apertura 2010. Ahí jugaba Juan Sebastián Verón, que ahora es el presidente y ayer tuvo que verlo desde la tribuna, ya que está suspendido como dirigente por los permanentes cruces con Chiqui Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.
Clasificados a copas
Con el título de Estudiantes, quedaron definidos los equipos argentinos para la disputa de torneos internacionales en 2026. Independiente, que paradójicamente necesitaba una victoria de Racing, quedó afuera de todo.
Boca Juniors, Rosario Central, Platense, Independiente Rivadavia, Lanús, Estudiantes y Argentinos Juniors (fase previa) jugarán la Copa Libertadores.
River Plate, Racing, San Lorenzo, Deportivo Riestra, Tigre y Barracas Central van a la Copa Sudamericana.