Juventud y Peñarol dieron inicio a la fecha 12 del Clausura con un 0-0 en el estadio Centenario, que complica al equipo de Diego Aguirre, de muy mal presente futbolístico, en su misión de sostener la punta de la tabla anual (ahora quedó a 5 puntos de Deportivo Maldonado, que juega el domingo ante Albion) y de pelear el torneo.
Poco fútbol
En un primer tiempo desprolijo y errático, Peñarol asumió la responsabilidad y quiso adueñarse del partido, pero le costó mucho generar juego y se fue al entretiempo ofuscado, ante la reprobación que bajó en forma de murmullos y silbidos desde la Amsterdam, y que se redoblaría al final del partido. Juventud, que lo esperó replegado a Peñarol, no atacó con demasiado peligro, salvo por algún tiro de esquina cerrado de Gastón Pereiro que complicó al fondo carbonero y alguna otra suelta (la más clara fue anulada por fuera de juego), pero tampoco sufrió atrás.
Diego Aguirre metió los cambios prometidos para intentar cambiar la cara del equipo y volvió a la línea de cuatro en defensa, con la novedad de Ignacio Alegre, que estuvo activo y comprometido por el costado derecho; el capitán, Maximiliano Olivera, volvió a ser titular en el lateral izquierdo y Thiago Espinosa jugó como extremo por esa banda, pero casi sin protagonismo; Abel Hernández jugó en ataque en lugar de Matías Arezo. No hubo grandes cambios en el juego de un equipo que luce nervioso, apurado y, sobre todo, impreciso.
Peñarol tuvo dos centros desde la izquierda que conectó la Joya, pero sin poder darles dirección y fuerza a sus cabezazos. Leonel Jaime, ya con otra presión y otra marca, y afectado por las dudas y la falta de confianza que sufre todo el equipo, volvió a estar lejos de generar el desequilibrio decisivo de cuando recién llegó al carbonero, pero tuvo un par de chispazos que se cuentan entre los pocos intentos inspirados y bien ejecutados por el aurinegro en la primera parte.
Sosa lo aguanta
El complemento arrancó mucho más lindo que el flojo primer tiempo. Peñarol puso una marcha más y tuvo sus mejores minutos en el arranque, jugando adelantado y acumulando pases con rapidez y movilidad para producir algunas aproximaciones promisorias. Juventud respondió con una contra peligrosa, conducida por Pereiro, que no pudo definir bien Bruno Larregui.
Javier Cabrera, que falló en todos sus centros desde la derecha, combinó con Alegre, que lo encontró muy bien a Jaime entrando en diagonal al área, para controlar y pegarle de zurda, un tiro que contuvo bien ubicado el arquero pedrense Sebastián Sosa, que a partir de allí empezó de a poco a convertirse en figura. Cortó centros peligrosos y le sacó un tiro complicado a Nicolás Fernández, jugador crecientemente resistido por la hinchada carbonera en cada intervención.
Peñarol se plantó definitivamente en campo rival con los cambios, sobre el minuto 60 entraron Arezo, Leandro Umpiérrez y Brian Barboza por Cabrera, Espinosa y Alegre. El juego carbonero no fluyó, pero tuvo sus chances: de una contra, Abel tuvo un mano a mano ante Sosa, pero el duelo lo ganó el arquero.
Los últimos intentos carboneros fueron forzosos y desesperados. Tras cortar un contragolpe de Juventud, Barboza recibió su segunda amarilla y se fue expulsado, en una de las últimas, para redondear la frustración de Peñarol, que no pudo con el pedrense y deja puntos fundamentales por el camino.
