El equipo de Diego Aguirre se impuso sin despeinarse por 3-1 ante Montevideo City Torque en el estadio Campeón del Siglo, en el debut por la primera fecha del Torneo Apertura. A los siete minutos de juego, Peñarol ya estaba 2-0 arriba, y poco antes de la media hora de juego estiró la ventaja el argentino Gastón Togni, que en su segundo partido oficial ya debutó en las redes con la camiseta aurinegra. Con un 3-0 en el entretiempo, el carbonero administró la ventaja y jugó tranquilo.
Al inicio del segundo tiempo, un golazo de afuera del área de Lucas Duré le dio el descuento al equipo ciudadano. Otra hubiera sido la historia si Torque conseguía el segundo. Esteban Obregón erró un cabezazo solo y con el arco libre en el área chica; minutos después, Torque conseguía el segundo, pero el gol fue correctamente anulado por posición adelantada. Así, Peñarol mantuvo la renta, y hasta pudo aumentar con un par de contragolpes cerca del final, para cerrar una victoria cómoda.
Diego Laxalt entusiasma al carbonero
Diego Aguirre hizo un par de cambios obligados respecto al equipo que el pasado fin de semana se coronó campeón de la Supercopa ante Nacional. En el ataque, Stiven Muhlethaler ingresó como extremo en lugar de Leandro Umpiérrez, suspendido tras su expulsión.
En la defensa no estuvo Nahuel Herrera, lesionado, por lo que Emanuel Gularte pasó a la zaga, que compartió con Lucas Ferreira, uno de los mejores de Peñarol este sábado, siempre sólido y seguro en el fondo. Franco Escobar jugó en el lateral derecho y Diego Laxalt, que había sumado sus primeros minutos en la Supercopa, arrancó como lateral por la izquierda. El ex selección uruguaya sacó los primeros aplausos de la hinchada carbonera en el Campeón del Siglo con algunas jugadas en las que mostró toda su calidad con la pelota al pie.
Ambos cambios dieron resultados inmediatos al técnico de Peñarol. Muhlethaler, que jugó por la derecha, al minuto de juego cruzó toda la cancha para hacer un lateral ofensivo por la banda izquierda, una jugada preparada para que el juvenil ponga la pelota en el área con su potente saque. El lateral-centro derivó en la segunda pelota para Matías Arezo, quien, descuidado por la defensa ciudadana, la calzó de primera y de zurda al borde del área para clavarla contra el palo.
Minutos más tarde, Laxalt la agarró por la misma banda izquierda, y levantó un centro venenoso, aunque caía donde no había ningún jugador carbonero; sin embargo, el defensor ex Peñarol Gary Kagelmacher y su arquero Franco Torgnascioli no se hablaron, se molestaron, y el intento de despejar del zaguero terminó adentro del arco. Las dudas y descuidos abundaban en la zona defensiva de Torque, y Peñarol volvió a sacar provecho antes de los 30 minutos, con una pelota quieta que Leo Fernández puso en el área y que Togni peinó en el primer palo para sentenciar el partido demasiado temprano.
En el segundo tiempo, un Peñarol demasiado cómodo dejó jugar a Torque, que entonces tuvo sus mejores minutos. El gol de Lucas Duré fue señal clara de cierta pasividad en la defensa local, porque el volante ciudadano la agarró al borde del área y tuvo tiempo y espacio para acomodarla, mirar, apuntar, abrir el pie y sacar un hermoso derechazo con rosca al segundo palo. Candidato al gol de la fecha, junto con el de Álvaro López de Albion.
Aguirre vio que el equipo se quedaba y metió otros cambios —en el entretiempo habían salido Laxalt y Escobar para el ingreso de Matías González y Kevin Rodríguez-; ingresó Eduardo Darias, e hizo se debut el recién llegado Luis Miguel Angulo, el extremo colombiano que ya en estos primeros minutos se mostró picante (aunque algo falto de fútbol) y encarador y ya empezó a ganarse el cariño del público aurinegro. Darias, todavía sin estar al 100%, también le dio esa dinámica e intensidad característica de su juego, tan importante para el equipo, y en sus pies Peñarol tuvo la más clara para aumentar en el segundo tiempo: una jugada personal en la que se fue en velocidad, sacándose rivales a pura potencia, para definir cruzado y motivar la mejor atajada de Torgnascioli en el partido.
Quedaba el último cambio, que fue para originar la gran ovación de la noche del Campeón del Siglo, cuando el goleador que abrió la cuenta, Matías Arezo, dejó el campo para el ingreso de Facundo Batista.