La violencia interpersonal como indicador de bienestar en el largo plazo es una preocupación incipiente1 en los debates académicos y políticos, al menos en Uruguay. Cuando comparamos el desarrollo entre países en el transcurso del tiempo, las y los economistas solemos mirar el crecimiento, la pobreza y la indigencia, algunos desempeños educativos y en materia de salud y, los más osados, la desigualdad. Pero ¿qué pasa con la violencia y la seguridad? ¿Es parte del desarrollo? ¿A quién le importa?

Según datos del Latinobarómetro 2024, una encuesta anual relevada en América Latina para capturar la opinión sobre diversos tópicos, al 35,3% de las personas encuestadas en Uruguay sí les importa. En ese sentido, consideran que la delincuencia y la seguridad eran el principal problema que enfrentaba el país. A esta preocupación le seguían la inestabilidad en el empleo y la economía y los problemas económicos y financieros, ambas con el 10,2% de las respuestas.

A las personas que gestionan nuestros recursos posiblemente también debería importarles. Si tenemos en cuenta un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que intenta estimar el costo directo que la violencia y la criminalidad tienen para los países de América Latina, vemos que en promedio en 2022 el costo se ubicó en torno al 3,4% del PIB. En el caso de Uruguay, el costo directo medio estimado fue del 2,7% del PIB.

¿Qué pasa con la academia? ¿Le importa? ¿Qué sabemos de la evolución histórica de la violencia?

La medición de la violencia en el largo plazo presenta algunas dificultades. La primera es encontrar variables que puedan aproximarla de manera consistente y que su registro sea confiable. En general, lo que suele utilizarse para mirar su evolución en el tiempo y hacer comparaciones entre países es la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes.

Un homicidio se define como el acto por el cual una persona o grupo de personas le causa la muerte a otra. Esta definición, que parece sencilla de operacionalizar, no lo es tanto. En efecto, el número de homicidios que se cuentan en un año depende de la fuente de datos que se examine, y su clasificación, de las decisiones metodológicas que tomen las personas que recaban los datos. Sin embargo, es el tipo de violencia en donde los registros son más consistentes y tienen menos problemas.

En Uruguay es posible encontrar información sistematizada de homicidios relevada por el Ministerio del Interior desde 1980. Si se quiere mirar el largo plazo, es necesario indagar en las estadísticas de defunciones del Ministerio de Salud Pública. En mi tesis de maestría, titulada “Análisis histórico de la evolución de la violencia y la desigualdad 1910-2010”, construí una primera versión de las series total de homicidios y tasa de homicidios cada 100.000 habitantes para Uruguay, y en el marco del trabajo del grupo Ética, Justicia y Economía del Instituto de Economía (Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, Universidad de la República), la amplié para abarcar el período 1897-2020. La evolución de estas series queda plasmada en el gráfico.2

Foto del artículo 'Tiempos violentos, cuestión de desarrollo'

Un primer aspecto que cabe notar, antes de pasar al análisis concreto de lo que sucede en Uruguay, es que los trabajos que estudian la evolución de la violencia en el largo plazo han estado concentrados para los casos de Europa y Estados Unidos; a partir de las contribuciones pioneras de Eisner (2016, 2014, 2013, 2003) y Pinker (2011). Estos estudios muestran una disminución sistemática de la violencia a lo largo de la existencia humana. En ese sentido, partiendo de niveles elevados a comienzos del milenio pasado, en las últimas décadas la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes no supera el dígito para las regiones europeas analizadas (Eisner, 2014, 2003).

En América Latina, los trabajos sobre la evolución histórica de los homicidios son muy limitados; sin embargo, para el caso de Chile, que cuenta con datos desde 1880, se puede apreciar que entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX los homicidios se encontraban cercanos a lo hallado para el caso europeo a comienzos del milenio pasado. Posteriormente, este país inicia una fase de descenso a partir de la década de 1940, para llegar a niveles por debajo de la media mundial en el caso de la tasa de homicidios cada 100.000 habitantes, en los años 2000 (Rivero-Cantillano et al., 2020).

El caso uruguayo contrasta con los anteriores. Aunque la evolución de las primeras décadas del siglo XX plantea ciertas dudas, en la medida en que la fuerte oscilación de la serie puede deberse a problemas de registro en las causas de muerte, es claro que hay un patrón de decrecimiento a partir de 1945 y otro de crecimiento a partir de 1980, con una aceleración de este último en las primeras décadas de los 2000, especialmente a partir de 2010.

Cerro Norte (archivo, enero de 2025).

Cerro Norte (archivo, enero de 2025).

Foto: Ernesto Ryan

Además, la serie presenta una fuerte inercia, es decir, su valor presente es explicado en gran medida por el valor inmediatamente anterior, y así sucesivamente. Ello implica que políticas de corto plazo pueden tener algunas dificultades para ser rápidamente efectivas. De esta manera, el país se encuentra en uno de sus peores momentos históricos en cuanto a la violencia, medida a través de los homicidios cada 100.000 habitantes.

Entonces, ¿el bienestar y el desarrollo?

Las medidas de bienestar y desarrollo tradicionales nos dicen que el PIB per cápita que tiene hoy el país es más grande que el que tenía a principios del siglo XX, y que la desigualdad es más baja. La población se encuentra más educada y tiene mejores indicadores de salud. En los últimos 20 años, y luego de una profunda crisis económica y social, la pobreza y la indigencia lograron reducirse de forma drástica, aunque de manera diferencial por edades. Pero lo que acontece con los homicidios no deja de ser paradójico. Y aunque en la actualidad puede haber factores coyunturales que están recrudeciendo la situación, los datos nos dicen que estos crecen de forma constante desde la década de 1980.

Hay unos versos de Emily Dickinson que dicen así: “La mañana nos toca a todos – / A algunos – la Noche – / A unos pocos soberanos – / La aurora boreal”.3 ¿Qué tendrá que ver la poesía con la violencia y el bienestar? Creo que la respuesta está en la interpretación que podamos hacer de ella. ¿Qué entendemos por desarrollo? ¿Cuáles son las áreas en las que es importante seguir trabajando? ¿Qué no estamos mirando con suficiente atención o herramientas? Las puertas, al menos de la academia, están abiertas.

¿A quién le importa?

Este artículo surge en el marco de la iniciativa ¿A quién le importa?, el video-podcast del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República. Fue creado con el propósito de difundir las actividades, experiencias e investigaciones realizadas por sus docentes y reconocer las trayectorias relevantes de la disciplina en Uruguay.

La primera temporada está íntegramente protagonizada por mujeres, y el lanzamiento está previsto para marzo de 2026, en el Mes de la Mujer, como parte del compromiso institucional de reconocer, difundir y valorizar su papel en la vida académica y en la construcción de conocimiento. La elección no es únicamente un gesto simbólico, sino que representa la convicción de que la producción de conocimiento y la práctica profesional en economía deben visibilizar el aporte de las mujeres que investigan, enseñan, participan en proyectos y contribuyen al análisis de problemas nacionales.

Escuchá el primer episodio “Tiempos violentos – Analía Rivero”.

Analía Rivero Borges es asistente de investigación del grupo Ética, Justicia y Economía del Instituto de Economía de la FCEA-Udelar y estudiante de Doctorado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), magíster en Historia Económica y licenciada en Economía por la Universidad de la República (Uruguay).


  1. Ver, por ejemplo, la nota de Fernando Esponda “Interpelación del progreso: la paradoja del desarrollo uruguayo, del 27/1/2024”

  2. La serie construida, así como las distintas versiones seguidas de la CIE se pueden consultar en https://iecon.fcea.udelar.edu.uy/es/publicaciones/bases-de-datos/item/serie-de-homicidios-en-uruguay-1897-2020.html

  3. El original es “Morning is due to all – / To some – the Night – / To an imperial few – / The Auroral light”.