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Economía Comercio y sector externo
Producción de sal, el 29 de junio, en la región de Gujarat, India. · Foto: Shammi Mehra, AFP

Producción de sal, el 29 de junio, en la región de Gujarat, India.

Foto: Shammi Mehra, AFP

India comienza a ocupar un lugar de creciente relevancia en la estrategia de inserción internacional del gobierno

Pese a que la intensidad del vínculo es comparativamente baja, en el Ejecutivo se consolida la visión de que la relación con este gigante del Sur global tiene un potencial político, diplomático y económico todavía subdesarrollado.

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Al día de hoy, la relación entre ambos países puede caracterizarse como un motor a media marcha. Si bien existe una mayor voluntad política con relación al pasado, la intensidad de los lazos actuales resulta insuficiente a la luz del peso creciente que está ganando esta economía a nivel global.

La posibilidad de que el presidente Yamandú Orsi haga una visita oficial a India –eso lo convertiría en el primer mandatario uruguayo en hacerlo–, el viaje oficial del canciller Mario Lubetkin y la próxima apertura de una embajada india en Montevideo aparecen como hitos que podrían marcar un punto de inflexión en el relacionamiento bilateral. Estos movimientos son leídos por fuentes oficiales como señales de una apuesta mutua por profundizar un vínculo que, pese a tener décadas de historia diplomática, ha mantenido hasta ahora una densidad relativamente baja.

El canciller Mario Lubetkin dijo a la diaria que el desarrollo de las relaciones con India “adquiere una gran importancia” dentro del proceso de apertura política y comercial que impulsa el gobierno, especialmente en Asia. En esa línea, destacó que se trabaja sobre las ideas surgidas del encuentro entre Orsi y el primer ministro indio, Narendra Modi, durante la cumbre de los BRICS realizada en Río de Janeiro en 2025.

Según el Poder Ejecutivo, ese encuentro funcionó como catalizador de una agenda bilateral que incluye cooperación en innovación, farmacéutica, ingeniería, desarrollo tecnológico, inversiones y seguridad alimentaria. Durante esa instancia, Modi anunció también la decisión de abrir una embajada en Uruguay, y desde hace semanas hay funcionarios indios trabajando en el país para concretarlo.

Actualmente, tanto en el gobierno como en el cuerpo diplomático consideran modesto el intercambio comercial entre ambos países, teniendo en cuenta el tamaño de la economía india y las posibilidades de Uruguay. India es hoy la cuarta economía del mundo y el país más poblado del planeta, con un peso geopolítico creciente en el escenario internacional. Para Uruguay, el desafío consiste en encontrar un nicho propio en la relación con una potencia que concentra buena parte de su vínculo regional en actores de mayor escala como Brasil y Argentina.

Apuesta uruguaya a ser plataforma regional

La politóloga e investigadora Daniela Guerra, coordinadora del Programa de Estudios de Asia y África de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República e integrante de la sección Uruguay de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África, entiende que nuestro país puede posicionarse ante India como plataforma regional para la exportación de servicios globales y tecnológicos. Señala que la instalación de Tata Consultancy Services en 2001 fue un antecedente central en esa dirección y consolidó al país como hub regional para operaciones indias en América Latina.

Según Guerra, la agenda bilateral tiene potencial particularmente en tecnología, servicios digitales, farmacéutica, cooperación en salud y eventualmente en energías e infraestructura, aunque advierte sobre la necesidad de que Uruguay defina con claridad una estrategia propia para evitar vínculos centrados exclusivamente en la exportación de materias primas. “La oportunidad está, pero Uruguay tiene que pensar estratégicamente cómo quiere relacionarse con una potencia de esta magnitud y qué sectores quiere priorizar”, sostuvo.

La especialista también remarcó la importancia de profundizar el conocimiento mutuo entre ambos países para sostener un vínculo de largo plazo, y subrayó el papel de la diplomacia cultural en ese proceso. En esa dimensión, señaló que fenómenos como la expansión del yoga, el ayurveda y la presencia de profesionales indios en Uruguay han contribuido a un acercamiento gradual entre ambas sociedades.

Para Gabriel Rozman, “el gobierno de Uruguay nunca se preocupó de fomentar relaciones comerciales fuertes con India con base en el principio de que los indios no consumen carne, que es uno de los productos más exportados de Uruguay. Esto no es completamente correcto. No comen carne vacuna porque son considerados animales sagrados; así son tratados en India y no pueden ser faenados, pero comen otros tipos de carne, como aves, que Uruguay podría exportar”. A inicios de este siglo, el empresario encabezó la instalación en Uruguay de la empresa india Tata Consultancy Services, especializada en servicios de consultoría y tecnología de la información, que hoy cuenta con unos 3.000 empleados y cambió ese sector de actividades en el país.

“Uruguay no parece comprender que India se ha convertido en el país más poblado del mundo, incluso por encima de China. Tampoco se comprende que todos los presidentes de Uruguay hayan visitado China (luego del establecimiento de relaciones diplomáticas), pero ninguno se haya interesado en viajar a India. Tenemos una embajada con pocos recursos y un presupuesto muy inferior a los de otros países. El cónsul uruguayo en India es el antiguo presidente de Tata Consultancy y fue quien autorizó que esa empresa estableciera su oficina regional para Iberoamérica en Uruguay, que hoy tiene miles de empleados en la región. En ese sentido, no hemos aprovechado que el grupo Tata haya tenido buenos resultados operando en Uruguay. Hoy Tata tiene ingresos globales de más de cinco billones de dólares y podría ser un buen aliado. La experiencia del personal de India que vino a trabajar acá sugiere que se adaptó muy bien, incluso alguno se radicó en Montevideo, donde abrió un restaurante indio y algún otro se casó con una persona local”. Hoy hay unos 400 ciudadanos indios trabajando para esa empresa en nuestro país, agregó.

El potencial de la relación

César Ferrer fue embajador en India entre 2008 y 2013, un período particularmente fértil para la relación bilateral que incluyó varias visitas oficiales recíprocas, entre ellas del entonces vicepresidente Danilo Astori. En su visión, es necesario contar con más diplomáticos y personal en la embajada en India, ya que, siendo el país más poblado del mundo, se le destina menos dinero que a otros destinos en esa región, como Japón, Corea del Sur y Malasia, y mucho menos que a algunos países europeos.

Ferrer agrega que otro tema importante para Uruguay sería mejorar la relación del Mercosur con India, puesto que este país es un actor de creciente peso internacional y, tras el acuerdo con la Unión Europea, esto se torna aún más necesario. “Las diferencias de escala son increíbles”, enfatiza Ferrer, que considera que la relación bilateral se puede reforzar mucho dándole impulso a un acuerdo Mercosur-India más profundo y con más rubros.

“El comercio está limitado. Creo que existe un gran potencial en materia de inversiones, tomando como referencia el exitoso ejemplo de Tata Consultancy Services y la presencia de numerosos jóvenes profesionales indios en Uruguay. Hay quienes vienen a trabajar a Tata y se quedan en Uruguay residiendo; ahí hay una fuente de contacto que a veces no se tiene en cuenta, porque es gente joven, formada, que conoce su país y que tiene una gran capacidad para identificar oportunidades”.

Respecto de las visitas presidenciales, Ferrer recordó que en su momento existió la posibilidad de una visita de Tabaré Vázquez, pero que no se concretó, y en la presidencia de José Mujica hubo mucho apoyo a la visita del vicepresidente Danilo Astori. “En los países de Asia, en general, se les da mucha relevancia a las visitas presidenciales. Ellos valoran muchísimo estos contactos de alto nivel, las cumbres y cómo todo el gobierno y la burocracia se mueven. Una visita de Orsi bien preparada y vinculada también a la apertura de la embajada de India en Uruguay sería muy importante, y el presidente tiene el propósito de hacerlo”.

La mirada de Ajaneesh Kumar

Lo que sigue es un resumen del diálogo mantenido con el embajador del país asiático concurrente desde Argentina.

¿Cómo evalúa la relación bilateral entre India y Uruguay y qué perspectivas de crecimiento observa?

India y Uruguay son dos democracias dinámicas. Nuestra relación se nutre de valores compartidos como la democracia, el orden basado en normas y las aspiraciones comunes. Si bien los contactos bilaterales de alto nivel han sido relativamente limitados en comparación con las interacciones de India con economías latinoamericanas más grandes, la relación sigue siendo positiva y cooperativa. En el ámbito económico, la relación comercial bilateral sigue siendo modesta, con un comercio total que ronda los 500 millones de dólares al año. Existe un considerable potencial de crecimiento sin explotar, impulsado por la naturaleza complementaria de nuestras economías.

¿En qué sectores identifica mayores oportunidades?

Entre los sectores más prometedores se encuentran la tecnología de la información y los servicios digitales, ámbitos en los que Uruguay se ha posicionado como centro regional y en los que las empresas indias pueden aprovechar su experiencia global. También existen buenas perspectivas en farmacéutica, dispositivos médicos y productos desechables, dada la demanda de Uruguay de medicamentos genéricos asequibles y de alta calidad procedentes de India. Asimismo, Uruguay es un importante productor de madera y existen oportunidades significativas para inversiones en los sectores de la madera y la biomasa. También vemos potencial de colaboración tecnológica en nanotecnología, biotecnología y diseño de semiconductores.

¿Qué relevancia tuvo la reunión entre Narendra Modi y Yamandú Orsi en la cumbre de los BRICS?

Fue una reunión importante. Ambos líderes repasaron la cooperación en ámbitos como colaboración digital, TIC [tecnologías de la información y la comunicación], infraestructura pública digital, defensa, ferrocarriles, salud, productos farmacéuticos, agricultura, energía y cultura. Un tema clave fue el fortalecimiento del comercio y las inversiones bilaterales, y ambas partes expresaron interés en ampliar el Acuerdo Comercial Preferencial entre India y el Mercosur. Anticipamos con entusiasmo la primera visita de un presidente uruguayo a India y esperamos que sea en algún momento del próximo año.

¿Cuándo abrirá India una embajada en Uruguay?

Esperamos que la Embajada de India en Montevideo entre en funcionamiento en breve, probablemente en los próximos meses. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay ha comunicado oficialmente su aprobación para la apertura de una nueva misión residente.

Síntesis de un vínculo en construcción

La eventual visita de Orsi a India y la instalación de una embajada india en Montevideo aparecen como parte de una nueva etapa en un vínculo que durante décadas se mantuvo cordial pero periférico dentro de la política exterior uruguaya.

Con una India cada vez más activa en América Latina y un Uruguay que busca diversificar socios en un contexto internacional incierto, la relación bilateral comienza a adquirir una centralidad inédita. El desafío para ambos países será convertir ese acercamiento diplomático en una agenda sostenida y con contenido estratégico.