Este viernes, el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, visitó los estudios de la diaria Radio y abordó la visión que tienen los uruguayos sobre el sistema financiero del país y las actitudes que toman al respecto con sus ahorros, al tiempo que abogó por un cambio en la lectura financiera que efectúa la sociedad.
En entrevista con La Colmena, Tolosa indicó que el organismo se encuentra “trabajando bastante” en torno a las divergencias que se generan entre “nuestra percepción como uruguayos de la economía y lo que la evidencia objetiva nos está hablando”, algo que explicó que “tiene un impacto muy importante” sobre el bienestar y el crecimiento del país. También apuntó a “la divergencia entre cómo los uruguayos percibimos nuestra economía y cómo nos ve el resto del mundo”. En ese sentido, se refirió al “rol que juega la tasa de interés que paga el gobierno uruguayo por sus bonos”, y recordó que los inversores colocan a Uruguay no solo como “el país con la promesa más creíble de todas las Américas”, sino también respecto de otros “países de referencia”.
En comparación, sostuvo que la “psiquis colectiva de desconfianza”, que va “a contramano de lo que dice el resto del mundo” y tiene una expresión cotidiana en el flujo de dinero a depósitos líquidos y “a la vista”, “empobrece” al país. “El uruguayo es el que siempre está más hipervigilante, pendiente de lo que pasa para poder retirar sus depósitos, renuncia a su liquidez y además los pone en moneda extranjera porque no cree en la promesa de que la moneda va a mantener su valor”, describió.
El presidente del BCU explicó que dicha problemática no solo tiene una dimensión individual, sino colectiva, en tanto los depósitos limitan a los bancos, que “no los pueden prestar, porque tienen que estar disponibles inmediatamente”. Sumó a esto el hecho de que buena parte de los depósitos están dolarizados, “una moneda que las empresas en general no quieren”, porque “no quieren ganar en pesos y tener que repagar en dólares”. Esto obliga a los bancos a tomar ese dinero y colocarlo en el exterior, algo que deriva en la exportación de capital equivalente al del 20% del producto interno bruto uruguayo, explicó.
Tolosa dijo que la situación constituye “un caso cultural extraño”, que no se observa en otros países, y la asoció tanto a cierta desconfianza como a un riesgo que “el uruguayo no tiene incorporado” vinculado a la volatilidad de tipos de cambio, que no depende del país. Comparó esto con el caso de ahorrar en pesos uruguayos, la moneda que se usa para “el grueso del consumo”, y que se ve afectada únicamente por la inflación, que observa variaciones menores, con una menor incidencia en el poder adquisitivo.
Consultado al respecto, identificó entre los factores que explican la diferencia en las percepciones ya mencionada a una disparidad en la información con la que cuentan los actores: “Los mercados son inversores profesionales que están mirando la realidad como su trabajo, evaluando la evidencia de una forma objetiva […], el uruguayo de a pie tiene que lucharla en su vida diaria […] y no están pendientes de lo que es la evolución de la economía uruguaya”, comparó, para recordar que el país “cambió mucho” desde la crisis económica de 2002. Y agregó: “El uruguayo no tiene tiempo para evaluar esta estadística, y lo que pasa en el debate público es que se politiza demasiado, entonces nadie tiene el incentivo en salir a recalcar las fortalezas que tenemos como nación, porque el incentivo es tratar de debilitar lo que está haciendo el gobierno y, de alguna manera, disminuir el logro colectivo”.
“Tenemos en nuestras narices una opción muy buena de inversión y sin embargo nos damos vuelta y financiamos aventuras externas, gasto público de otros países e inversiones de otros países con un retorno mucho menor”, se lamentó el economista. De todas maneras, matizó que eso no significa que “tener inversiones en dólares sea una mala idea, porque siempre la diversificación del portafolio es el principio fundamental de una administración sana de las finanzas” y, en ese sentido, explicó que lo que denuncia es “el exceso de exposición a dólares”.
Consultado acerca de cómo es posible facilitar la inversión a actividades que tengan lugar en nuestro país y no en el exterior, Tolosa sostuvo que en primer lugar se precisa desarrollar la “confianza de un país distinto a lo que creemos que es”. En ese sentido, dijo que es necesario “poner la evidencia arriba de la mesa”. “Ese cambio de los cimientos, ese proceso de blindaje estructural hay que ponerlo arriba de la mesa, hay que conversarlo para empezar a generar esa confianza”, sostuvo.
En ese sentido, apuntó a la educación como “un tema fundamental” en torno al que “hay que hacer mucho más”, pero matizó que “hay un límite en términos de lo que se puede lograr atacando solo el flujo de los nuevos uruguayos que vienen”, por lo que sostuvo que se necesitan otras acciones, que vinculó a “programas de mayor concientización y cambio en la cultura financiera” que el BCU pretende implementar. “Está el tema de la información con la que cuentan los uruguayos, de qué tipo de país viven, y eso es lo que me parece que en el debate público está naufragando un poco”, añadió.
