Está previsto que este miércoles la jueza María Noel Odriozola dicte la sentencia en el caso de Moisés, el hombre que mató a su padre en un contexto familiar marcado por distintas formas de violencia durante años. En el juicio, que se llevó adelante entre el 9 y el 12 de marzo, la fiscal de Homicidios de primer turno, Sabrina Flores, solicitó una pena de 18 años por un delito de homicidio especialmente agravado. Sin embargo, la defensa de Moisés pide la absolución, según lo que establece el artículo 36 del Código Penal, que contempla la posibilidad de “exonerar de pena” por homicidio o lesiones cuando el delito se haya cometido por un estado de “intensa conmoción provocada por el sufrimiento crónico producto de violencia intrafamiliar” y se cumplan una serie de requisitos.
Durante el juicio declararon como testigos la madre de Moisés y todos sus hermanos, cuyos testimonios mostraron la historia de abuso, tortura y violencia sistemática que su padre les hizo padecer, tal como consignó la diaria hace unos días.
A pocas horas de que se conozca la sentencia, 16 colectivos feministas firmaron una carta dirigida al Poder Judicial en la que le piden que “aplique el artículo 36 y absuelva a Moisés”, en tanto “no es un caso aislado ni puede analizarse fuera de su historia”. “Hoy la Justicia tiene la responsabilidad de mirar este caso en todas sus dimensiones. No se trata de justificar la violencia, sino de comprenderla en su contexto. El propio ordenamiento jurídico uruguayo prevé esta situación a través del artículo 36 del Código Penal, que habilita el perdón judicial cuando un hecho ocurre bajo intensa conmoción provocada por circunstancias excepcionales. ¿No es acaso excepcional una vida atravesada por el abuso sistemático?”, cuestionan las organizaciones firmantes.
En esa línea, recuerdan que “los testimonios vertidos en el proceso judicial dan cuenta de una vida marcada por el terror: violencia física, abuso sexual, sometimiento y amenazas sostenidas durante años dentro del ámbito familiar”. “Nos preguntamos: ¿dónde estuvo el Estado cuando esas violencias ocurrieron? ¿Qué protección aplicaba a la niña de 12 años que se animó a denunciar [abuso sexual por parte de su padre]? ¿Qué precauciones tomaron para la liberación temprana de un hombre que claramente la cárcel no rehabilitó?”, plantean.
“Moisés no fue a matar a su padre, se defendió del agresor en el acto más valiente de un hijo que pretende justicia para sus hermanas y su madre. ¿Y si el disparo hubiera sido del padre al hijo? ¡Otra vez el Estado ausente! Casos como el de Jonathan, donde existieron múltiples denuncias ignoradas antes de un desenlace fatal, nos recuerdan que la omisión del Estado también es una forma de violencia. Cuando no se protege a tiempo, las consecuencias son irreparables”, afirman los colectivos, y agregan: “No podemos permitir que el sistema falle dos veces: primero por no proteger y, luego, por castigar a quien sobrevivió como pudo”.
En este escenario, convocan a la ciudadanía a “acompañar este reclamo” y “movilizarse” en todo el país frente a la sede del Poder Judicial más cercana, “antes del miércoles a las 15.00 que será la sentencia en Montevideo”.
Los colectivos que adhieren al texto son Movimiento 8M - Alertas Florida; asociación civil El Paso; Aislamiento Sustentable de Lana de Oveja; Mujeres Rurales de Maldonado; Colectivo Resistencia Feminista; Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual; Colectiva Cuerpaoesta de Montevideo; Feministas Comunitarias y Disidencias de Piriápolis; Ecofeminismo Río Negro; Comisión Feminista de Mujeres y Disidencias de ADES Montevideo; Colectivo La Pitanga; Red de Mujeres - Municipio Solís Grande; Asamblea Permanente de Mujeres, Lesbianas, Trans y No Binaries de Paysandú; Brigada China María - Paysandú; Intersocial Feminista; y Movimiento de Mujeres Las Hildas - Paso de los Toros.